En 1845, cuando Sarmiento tenía 34 años, algunos acontecimientos influyeron de manera decisiva en su actuación pública. Ese año publicó en “El Progreso” -en forma de folletín-, “Civilización y Barbarie. Vida de Juan Facundo Quiroga y aspecto físico, costumbres y hábitos de la República Argentina”. Con el tiempo, se convirtió en su obra más conocida. También editó su “Método gradual de enseñar a leer el castellano” y “General Fray Félix Aldao, gobernador de Mendoza”.
Ese mismo año, Manuel Montt, ministro de Instrucción Pública de Chile -bajo la presidencia de Manuel Bulnes-, le encargó el estudio de los sistemas educativos y las políticas migratorias de EE.UU y Europa. Sarmiento volcó sus impresiones en “Viajes por Europa, Africa y América, 1845-1847″: cartas editadas en dos volúmenes entre 1849 y 1851. Recorrió el mundo en dos años: visitó Uruguay, Brasil, Francia, España, Argel, Italia, Alemania, Suiza, Inglaterra, EE.UU, Canadá y Cuba.
A fines de 1845 conoció en Montevideo a Esteban Echeverría el ideólogo de la Generación del 37. En Uruguay también encontró a Bartolomé Mitre y a Florencio Varela. De allí viajó a Brasil. Se contactó con José Mármol en Río de Janeiro, y desde esa ciudad se trasladó a Europa.
En Gran Bourg, Francia, visitó al general José de San Martín por 1846. Sarmiento tenía 35 años y San Martín 68. Un año después, en los EE.UU, conoció a un destacado educador norteamericano, secretario del Consejo de Instrucción Pública de Massachusetts, Horace Mann y a su esposa Mary. Ellos influirían significativamente en sus proyectos educativos.