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	<title>Blush &#124; Fiat Lux &#187; Pensadores</title>
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	<description>Revista digital de cultura y humanidades</description>
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		<title>Giordano Bruno</title>
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		<pubDate>Wed, 29 Oct 2008 16:20:29 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Pensadores]]></category>
		<category><![CDATA[biografías]]></category>
		<category><![CDATA[teorías cientificas]]></category>

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		<description><![CDATA[¡Ah!...Prefiero mil veces mi muerte a vuestra suerte;
morir como yo muero...no es una muerte ¡no!
Morir así es la vida; vuestro vivir, la muerte
Por eso habrá quien triunfe, y no es Roma ¡Soy Yo!
Decid a vuestro Papa, vuestro señor y dueño,
Decidle que a la muerte me entrego como un sueño,
porque es la muerte un sueño, que nos conduce a Dios...
Más no a ese Dios siniestro, con vicios y pasiones
que al hombre da la vida y al par su maldición,
Sino a ese Dios-Idea, que en mil evoluciones
da a la materia forma, y vida a la creación.
No al Dios de las batallas, sí al Dios del pensamiento,
al Dios de la conciencia, al Dios que vive en mí,
Al Dios que anima el fuego, la luz, la tierra, el viento,
Al Dios de las bondades, no al Dios de ira sin fin.
Decidle que diez años, con fiebre, con delirio,
Con hambre, no pudieron mi voluntad quebrar,
Que niegue Pedro al Maestro Jesús, que a mí ante el martirio,
de la verdad que sepa, no me haréis apostatar.
]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<blockquote>
<p class="texto" style="text-align: right;">&#8220;No hay muerte, pero tampoco permanencia de las individualidades numéricas. Sólo permanece la sustancia única (la materia-alma universal) mutándose en nuevas individualidades. &#8221;<br />
&#8220;&#8230; en cada hombre, en cada individuo, se contempla un mundo, un universo;&#8230; &#8221;<br />
<strong>Giordano Bruno</strong></p>
</blockquote>
<p class="texto">
<p class="texto">
<p class="texto"><a href="http://revistablush.com.ar/wp-content/uploads/2008/09/geordano-bruno.jpg"><img class="alignleft alignnone size-medium wp-image-88" style="border: 0pt none; margin: 9px; float: left;" title="geordano-bruno" src="http://revistablush.com.ar/wp-content/uploads/2008/09/geordano-bruno.jpg" alt="" width="283" height="298" /></a><span class="titulo">F</span>ilósofo                        y poeta renacentista italiano cuya dramática muerte                        dio un especial significado a su obra.</p>
<p class="texto">Había nacido                        Bruno en Nola, cerca de Nápoles. Su nombre de pila                        era Filippo, pero adoptó el de Giordano al ingresar                        en la orden de predicadores; con estos frailes estudió                        la filosofía aristotélica y la teología                        tomista. Pensador independiente de espíritu atormentado,                        abandonó la orden en 1576 para evitar un juicio en                        el que se le acusaba de desviaciones doctrinales e inició                        una vida errante que le caracterizaría hasta el final                        de sus días.</p>
<p class="texto">Visitó Génova, Toulouse, París                        y Londres, donde residió dos años, desde 1583                        hasta 1585, bajo la protección del embajador francés                        y frecuentando el círculo del poeta inglés                        sir Philip Sidney. Fue el periodo más productivo                        de su vida ya que durante estos años escribió                        La cena de las cenizas (1584) y Del Universo infinito y                        los mundos (1584), así como el diálogo Sobre                        la causa, el principio y el uno (1584). En otro poético                        diálogo, Los furores heroicos (1585), ensalza                        una especie de amor platónico que lleva al alma hacia                        Dios a través de la sabiduría.</p>
<p class="texto">En 1585 Bruno volvió a París,                        y viajó después a Marburgo, Wittenberg, Praga,                        Helmstedt y Frankfurt, donde pudo arreglárselas para                        imprimir la mayor parte de sus obras. Por invitación                        del noble veneciano, Giovanni Moncenigo, que se erigió                        en su tutor y valedor privado, Bruno volvió a Italia.</p>
<p class="texto">En 1592, sin embargo, Moncenigo denunció                        a Bruno ante la Inquisición que le acusó de                        herejía. Fue llevado ante las autoridades romanas                        y encarcelado durante más de ocho años mientras                        se preparaba un proceso donde se le acusaba de blasfemo,                        de conducta inmoral y de hereje. Bruno se negó a                        retractarse y en consecuencia fue quemado en una pira levantada                        en Campo dei Fiori el 17 de febrero del año 1600.</p>
<p class="texto">En el siglo XIX se erigió una estatua                        dedicada a la libertad de pensamiento en el lugar donde                        tuvo lugar el martirio. Las teorías filosóficas                        de Bruno combinan y mezclan un místico neoplatonismo                        y el panteísmo.</p>
<p class="texto">Creía que el universo es infinito,                        que Dios es el alma del universo y que las cosas materiales                        no son más que manifestaciones de un único                        principio infinito. Bruno es considerado como un precursor                        de la filosofía moderna por su influencia en las                        doctrinas del filósofo holandés Baruch Spinoza                        y por su anticipación del monismo del siglo XVII.</p>
<p class="texto">En el año 2000 <a href="http://www.elmundo.es/2000/02/20/sociedad/20N0063.html" target="_blank">el Vaticano lamenta su muerte</a> mas no habilita su&#8221;doctrina&#8221;</p>
<p class="texto">
<p class="texto"><strong>Giordano Bruno a sus verdugos<br />
</strong><br />
Decid, ¿cúal es mi crimen? ¿lo sospecháis siquiera?<br />
Y me acusais, ¡sabiendo que nunca delinquí!<br />
Quemadme, que mañana, donde encendais la hoguera,<br />
Levantará la historia una estatua para mí.<br />
Yo sé que me condena vuestra demencia suma,<br />
¿Por qué?&#8230;Porque las luces busqué de la verdad,<br />
No en vuestra falsa ciencia que el pensamiento abruma<br />
Con dogmas y con mitos robados a otra edad,<br />
Sino en el libro eterno del Universo mundo,<br />
que encierra entre sus folios de inmensa duración;<br />
los gérmenes benditos de un porvenir fecundo,<br />
basado en la justicia, fundado en la razón.<br />
Y bien, sabéis que el hombre, si busca en su conciencia,<br />
la causa de las causas, el último por qué<br />
ha de trocar muy pronto, la Biblia por la ciencia,<br />
los templos por la escuela, la razón por la fé.<br />
Yo se que esto os asusta, como os asusta todo<br />
todo lo grande , y quisierais poderme desmentir.<br />
Más aún, vuestras conciencias, hundidas en el lodo<br />
de un servilismo que hace de lástima gemir&#8230;<br />
Aún allá, en el fondo, bien saben que la idea,<br />
es intangible, eterna,divina, inmaterial&#8230;<br />
Que no es ella el Dios y la religión vuestra<br />
Sino la que forma con sus cambios , la historia universal.<br />
Que es ella la que saca la vida del osario<br />
la que convierte al hombre, de polvo, en creador,<br />
la que escribió con sangre la escena del calvario,<br />
después de haber escrito con luz, la de Tabor.<br />
Más sois siempre los mismos, los viejos fariseos,<br />
Los que oran y se postran donde los puedan ver,<br />
fingiendo fé, sois falsos llamando a Dios, ateos<br />
¡chacales que un cadáver buscáis para roer!&#8230;<br />
¿Cúal es vuestra doctrina? Tejido de patrañas,<br />
vuestra ortodoxia, embuste;vuestro patriarca, un rey;<br />
leyenda vuestra historia, fantástica y extraña.<br />
Vuestra razón la fuerza; y el oro vuestra ley.<br />
Tenéis todos los vicios que antaño los gentiles<br />
Tenéis la bacanales, su pérfida maldad;<br />
como ellos sois farsantes, hipócritas y viles<br />
Queréis, como quisieron, matar a la verdad;<br />
Más&#8230;¡Vano vuestro empeño!&#8230;Si en esto vence alguno;<br />
soy yo porque la historia dirá en lo porvenir;<br />
&#8220;Respeto a los que mueren como muriera Bruno&#8221;<br />
Y en cambio vuestros nombres&#8230;¿Quién los podrá decir?</p>
<p>¡Ah!&#8230;Prefiero mil veces mi muerte a vuestra suerte;<br />
Morir como yo muero&#8230;no es una muerte ¡no!<br />
Morir así es la vida; vuestro vivir, la muerte<br />
Por eso habrá quien triunfe, y no es Roma ¡ Soy Yo!<br />
Decid a vuestro Papa, vuestro señor y dueño,<br />
Decidle que a la muerte me entrego como un sueño,<br />
porque es la muerte un sueño, que nos conduce a Dios&#8230;<br />
Más no a ese Dios siniestro, con vicios y pasiones<br />
que al hombre da la vida y al par su maldición,<br />
Sino a ese Dios-Idea, que en mil evoluciones<br />
da a la materia forma, y vida a la creación.<br />
No al Dios de las batallas, sí al Dios del pensamiento,<br />
al Dios de la conciencia, al Dios que vive en mí,<br />
Al Dios que anima el fuego,la luz, la tierra, el viento,<br />
Al Dios de las bondades, no al Dios de ira sin fin.<br />
Decidle que diez años, con fiebre, con delirio,<br />
Con hambre, no pudieron mi voluntad quebrar,<br />
Que niegue Pedro al Maestro Jesús, que a mí ante el martirio,<br />
de la verdad que sepa , no me haréis apostatar.<br />
¡Más basta!&#8230;¡Yo os aguardo! Dad fin a vuestra obra,<br />
¡Cobardes! ¿Qué os detiene?&#8230;¿Teméis al porvenir?<br />
¡Ah!&#8230;Tembláis&#8230;Es porque os falta la fé que a mi me sobra&#8230;<br />
Miradme&#8230;Yo no tiemblo&#8230;¡Y soy quien va a morir!&#8230;</p>
<p><span style="font-weight: bold; color: #ff9900;"><br />
</span></p>
<h3 class="texto">Para seguir aprendiendo<a href="http://asv.vatican.va/es/doc/1597.htm" target="_blank"></a></h3>
<p class="texto"><a href="http://asv.vatican.va/es/doc/1597.htm" target="_blank">Sumario del proceso contra Giordano Brunn</a> (en el Archivo Secreto del vaticano)</p>
<p class="texto"><a href="http://es.wikiquote.org/wiki/Giordano_Bruno" target="_blank">Frases y citas</a></p>
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		<item>
		<title>Michael Foucault: saber y poder</title>
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		<pubDate>Wed, 15 Oct 2008 16:19:34 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
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		<category><![CDATA[filosofía]]></category>
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		<category><![CDATA[poder]]></category>

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		<description><![CDATA[Cuando leí por primera vez a Michael Foucault sentí que algo nacía en mí: una nueva mirada sobre la cotidianeidad.

En principio me alegró compartir su preocupación por explicitar los aspectos más ocultos del poder y los hilos "invisibles" que unen las diversas instituciones humanas: la escuela, el hospital, la milicia, el lenguaje, el conocimiento, la sexualidad. Sus investigaciones sobre el saber, el poder y el sujeto nos han abierto nuevas perspectivas de observación. Y si bien sus planteos tienden a la negatividad y a la inexorabilidad, creo que es una buena aproximación al universo que "no miramos". Como diría un dicho, si quieres que algo permanezca oculto, ponlo a la vista de todos.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p class="texto"><img class="alignleft" style="border: 0pt none; margin: 9px; float: left;" src="http://www.evergreenterrace.info/IMAGES/foucault-reading.jpg" alt="" width="302" height="265" /><em>Cuando leí por primera vez a Michael Foucault sentí que algo nacía en mí: una nueva mirada sobre la cotidianeidad.</em></p>
<p class="texto"><em> En principio me alegró compartir su preocupación por explicitar los aspectos más ocultos del poder y los hilos &#8220;invisibles&#8221; que unen las diversas instituciones humanas: la escuela, el hospital, la milicia, el lenguaje, el conocimiento, la sexualidad. Sus investigaciones sobre el saber, el poder y el sujeto nos han abierto nuevas perspectivas de observación. Y si bien sus planteos tienden a la negatividad y a la inexorabilidad, creo que es una buena aproximación al universo que &#8220;no miramos&#8221;. Como diría un dicho, si quieres que algo permanezca oculto, ponlo a la vista de todos.<br />
</em></p>
<p class="texto">
<h3 class="texto"><em>¿Quién fue Foucault?<br />
</em></h3>
<p class="texto">Nació el 15 de octubre de 1926 en                        Poitiers en el seno de una familia de médicos.</p>
<p class="texto">Cursó estudios de filosofía                        occidental y psicología en la École Normale                        Supérieure de París y se graduó presentando                        una tesis sobre <strong>historia de la locura en la época                        clásica</strong> que se publicó en 1962.</p>
<p class="texto">En los años 60, dirigió los                        departamentos de filosofía de las Universidades de                        Clermont-Ferrand y Vincennes. Participó junto con                        los estudiantes en las protestas y manifestaciones de mayo                        del &#8216;68 y, posteriormente, formó parte de una comisión                        para la defensa de la vida y de los derechos de los inmigrantes.                        En el año 1970 fue profesor de Historia de los Sistemas                        de Pensamiento.</p>
<p class="texto">Las principales influencias en su pensamiento                        fueron los filósofos alemanes <strong>Friedrich Nietzsche                        y Martin Heidegger</strong>. Como filósofo se adscribe                        al estructuralismo. Sus estudios pusieron en tela de juicio                        la influencia del filósofo político alemán                        Karl Marx y del psicoanalista austriaco Sigmund Freud.</p>
<h3>Su pensamiento</h3>
<p>Se desarrolló en tres                        etapas:</p>
<p class="texto">1) El libro <strong>Locura y civilización</strong> (1960), lo escribió mientras era rector en la Universidad                        de Uppsala, en Suecia, estudia, a través de la modificación                        del concepto de “locura” y de la oposición                        entre razón y locura que se establece a partir del                        siglo XVII, la necesidad que tienen todas las culturas de                        definir lo que las limita, es decir, lo que queda fuera                        de ellas mismas.</p>
<p class="texto">2) En <strong>Las palabras y las cosas</strong> (1966), que lleva como subtítulo <em>Arqueología                        de las ciencias humanas</em>, dice que todas las ciencias                        que tienen como objeto el ser humano son producto de mutaciones                        históricas que reorganizan el saber anterior, recreando                        un conjunto epistemológico que define en todos los                        dominios los límites y las condiciones de su desarrollo.</p>
<p class="texto">3) Comenzó con la publicación                        de <strong>Vigilar y castigar</strong>, en 1975, donde se                        preguntaba si el encarcelamiento era un castigo más                        humano que la tortura. Sin embargo, leyendo con detenimiento                        observamos que el verdadero interés de Foucault era                        ocuparse de desenmascarar la forma en que la sociedad ordena                        y controla a los individuos, adiestrando sus cuerpos y sus                        mentes. Reflota el concepto del panóptico, desde                        una perspectiva que gira en torno al poder&#8230; y se anticipa                        a la visión de lo que hoy en día es Big Brother,                        u otros reality show.</p>
<p class="texto">Murió en París, Francia, el                        25 de junio de 1984.</p>
<h3>Para seguir curioseando</h3>
<p class="texto"><a href="http://www.observacionesfilosoficas.net/focault35435.htm" target="_blank">Foucault: poderes-saberes, disciplinamientos y sexualidades</a></p>
<p class="texto"><a href="http://www.psikeba.com.ar/articulos/AVR_Foucault_Los_Anormales.htm" target="_blank">Los anormales, una genealogía de lo monstruoso</a></p>
<p class="texto">Una interesante propuesta de interiorización de las vivencias en prisión, desde la narración.</p>
<p class="texto">Un <span>video realizado por Juan Antonio Cerezuela Zaplana. </span></p>
<p class="texto"><object classid="clsid:d27cdb6e-ae6d-11cf-96b8-444553540000" width="350" height="288" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"><param name="src" value="http://www.youtube.com/v/uZwZlXDUyTM" /><embed type="application/x-shockwave-flash" width="350" height="288" src="http://www.youtube.com/v/uZwZlXDUyTM"></embed></object></p>
<p class="texto">
<p class="texto">
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		</item>
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		<title>Simone de Beauvoir</title>
		<link>http://revistablush.com.ar/2008/10/simone-de-beauvoir/</link>
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		<pubDate>Wed, 01 Oct 2008 15:36:28 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Pensadores]]></category>
		<category><![CDATA[Beauvoir]]></category>
		<category><![CDATA[filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[género]]></category>

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		<description><![CDATA[ "Comencé a escribir muy pequeña, tenía siete, ocho años -declaró en un texto autobiográfico- Me gustaba enormemente leer, y entonces me entretenía imitar los libros que leía. Era más bien un juego. Así como jugaba a hacer compras, jugaba a escribir. Pero empecé verdaderamente a querer escribir ; y ya se trataba de una decisión, hacia los quince años. En un cuaderno como el que tienen todas las jovencitas me preguntaba cuáles eran mis preferencias, mis flores favoritas, etcétera, lo que quería ser cuando fuera grande, había escrito, sin dudar para nada: una escritora célebre. Entonces, ése era mi sueño".

Beauvoir piensa que, puesto que es la historia la que configura la existencia humana, el proceso histórico de devenir de las mujeres es mucho más fuerte que el de los hombres. En efecto, las posibilidades de realización de las mujeres no han sido ni precisadas ni aprovechadas históricamente.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p class="texto"><a href="http://revistablush.com.ar/wp-content/uploads/2008/09/beauvoir1.jpg"><img class="alignleft alignnone size-medium wp-image-81" style="border: 0pt none; margin: 9px; float: left;" title="beauvoir1" src="http://revistablush.com.ar/wp-content/uploads/2008/09/beauvoir1.jpg" alt="" /></a><span class="texto">Nació un 8 de                        enero de 1908. Autora entre otras obras de &#8220;<a href="http://es.wikipedia.org/wiki/El_segundo_sexo" target="_blank"><strong>El segundo                        sexo</strong></a>&#8221; y &#8220;<strong>Memorias de una muchacha formal</strong>&#8220;. </span></p>
<p class="texto"><span class="texto"> Acabó sus estudios                        de filosofía en 1929, año que conoció                        a Jean Paul Sartre. Fue profesora de filosofía de                        enseñanza secundaria en París, Marsella y                        Rouen (1929-1943) hasta que el éxito obtenido con                        su primer novela (L’invitée, 1943) le permitió                        dedicarse profesionalmente a la escritura.</span></p>
<p><span class="texto"> <em>&#8220;Comencé a escribir                        muy pequeña, tenía siete, ocho años                        -declaró en un texto autobiográfico- Me gustaba                        enormemente leer, y entonces me entretenía imitar                        los libros que leía. Era más bien un juego.                        Así como jugaba a hacer compras, jugaba a escribir.                        Pero empecé verdaderamente a querer escribir ; y                        ya se trataba de una decisión, hacia los quince años.                        En un cuaderno como el que tienen todas las jovencitas me                        preguntaba cuáles eran mis preferencias, mis flores                        favoritas, etcétera, lo que quería ser cuando                        fuera grande, había escrito, sin dudar para nada:                        una escritora célebre. Entonces, ése era mi                        sueño&#8221;.</em></span></p>
<p class="texto" align="left"><span class="texto"> Beauvoir                        piensa que, puesto que es la historia la que configura la                        existencia humana, el proceso histórico de devenir                        de las mujeres es mucho más fuerte que el de los                        hombres. En efecto, las posibilidades de realización                        de las mujeres no han sido ni precisadas ni aprovechadas                        históricamente.</span></p>
<p class="texto" align="left"><span class="texto"> &#8220;El                        segundo sexo&#8221;, su obra más conocida, consta                        de mil páginas en dos volúmenes (entre mayo                        y octubre de 1949) que repasan la figura histórica                        de la mujer desde la perspectiva existencialista. </span></p>
<p class="texto" align="left"><span class="texto"> El primer                        volumen rechaza la idea de una naturaleza femenina débil,                        sometida e inferior. No se nace mujer -ni hombre- sino que                        se llega a serlo. En todo caso la alienación histórica                        de las mujeres es el resultado de unas determinadas coordenadas                        socio-culturales. </span></p>
<p class="texto" align="left"><span class="texto"> El segundo                        volumen describe la situación real de la vida de                        las mujeres, examina las ideologías que sostienen                        es situación y las perspectivas de liberación</span></p>
<p class="texto" align="left"><span class="texto"> La aparición                        del libro provocó un gran escándalo en todo                        el abanico ideológico: la iglesia católica                        lo puso en el tapete, en la España de Franco y en                        la Unión Soviética comunista figuró                        en la lista de libros prohibidos; en la Alemania Oriental                        comunista recién pudo ser leído tras la caída                        del muro de Berlín. </span></p>
<p class="texto" align="left"><span class="texto"> Para innumerables                        mujeres significó un &#8220;gran despertar&#8221;,                        una lectura tras la cual ya nada fue como antes. </span></p>
<p class="texto" align="left"><span class="texto"> En los                        últimos años, su vida privada se dio a conocer                        con la publicación de la correspondencia que sostuvo                        con Jean-Paul Sartre, con quien mantuvo una célebre                        relación, y con el escritor norteamericano Nelson                        Algren. En este caso, a través de las cartas, se                        sigue un excepcional documento de primera mano sobre el                        París de los existencialistas, sin ningún                        tipo de recato y con todo lujo de detalles.</span></p>
<p class="texto" align="left"><span class="texto"> Simone                        de Beauvoir fue, posiblemente, la intelectual más                        influyente de las segunda posguerra mundial.</span></p>
]]></content:encoded>
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		</item>
		<item>
		<title>Un hombre de acción: vida y obra de DF Sarmiento</title>
		<link>http://revistablush.com.ar/2008/09/un-hombre-de-accion-vida-y-obra-de-df-sarmiento/</link>
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		<pubDate>Thu, 11 Sep 2008 10:01:19 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Pensadores]]></category>
		<category><![CDATA[biografías]]></category>
		<category><![CDATA[Sarmiento]]></category>

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		<description><![CDATA[ En 1845, cuando Sarmiento tenía 34 años, algunos acontecimientos influyeron de manera decisiva en su actuación pública. Ese año publicó en "El Progreso" -en forma de folletín-, "Civilización y Barbarie. Vida de Juan Facundo Quiroga y aspecto físico, costumbres y hábitos de la República Argentina". Con el tiempo, se convirtió en su obra más conocida. También editó su "Método gradual de enseñar a leer el castellano" y "General Fray Félix Aldao, gobernador de Mendoza".

Ese mismo año, Manuel Montt, ministro de Instrucción Pública de Chile -bajo la presidencia de Manuel Bulnes-, le encargó el estudio de los sistemas educativos y las políticas migratorias de EE.UU y Europa. Sarmiento volcó sus impresiones en "Viajes por Europa, Africa y América, 1845-1847": cartas editadas en dos volúmenes entre 1849 y 1851. Recorrió el mundo en dos años: visitó Uruguay, Brasil, Francia, España, Argel, Italia, Alemania, Suiza, Inglaterra, EE.UU, Canadá y Cuba.

A fines de 1845 conoció en Montevideo a Esteban Echeverría el ideólogo de la Generación del 37. En Uruguay también encontró a Bartolomé Mitre y a Florencio Varela. De allí viajó a Brasil. Se contactó con José Mármol en Río de Janeiro, y desde esa ciudad se trasladó a Europa.

En Gran Bourg, Francia, visitó al general José de San Martín por 1846. Sarmiento tenía 35 años y San Martín 68. Un año después, en los EE.UU, conoció a un destacado educador norteamericano, secretario del Consejo de Instrucción Pública de Massachusetts, Horace Mann y a su esposa Mary. Ellos influirían significativamente en sus proyectos educativos.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p class="texto"><a href="http://revistablush.com.ar/wp-content/uploads/2008/09/sarmiento-222.jpg"><img class="alignleft alignnone size-medium wp-image-84" style="border: 0pt none; margin: 9px; float: left;" title="Domingo Faustino Sarmiento" src="http://revistablush.com.ar/wp-content/uploads/2008/09/sarmiento-222-298x300.jpg" alt="" width="298" height="300" /></a>Nació el 14 de febrero de 1811 en                        San Juan, Argentina. Hijo de José Clemente Sarmiento                        y Paula Albarracín.</p>
<p class="texto">Tuvo una formación autodidacta.                        Durante la Guerra Civil -que asoló a las Provincias                        Unidas del Río de la Plata a finales de la década                        de 1820- combatió en el bando liberal, y cuando Juan                        Manuel de Rosas estableció su dictadura en 1835,                        partió como exiliado a Chile. En este país                        trabajó como periodista y profesor, y fue allí                        donde publicó “Facundo, civilización                        y barbarie” (1845), contra el régimen del “Reformador”.                        En 1842 comenzó a ejercer como director de la importante                        Escuela Normal de Preceptores en Santiago y, tres años                        más tarde, el gobierno chileno le envió a                        Europa y Estados Unidos para estudiar sus sistemas educativos.                        Tras la caída de Rosas en 1852, regresó a                        su país. Lo llamaron &#8220;chinito petulante&#8221;                        y, él los definió como una &#8220;oligarquía                        con olor a bosta de vaca”. Ministro plenipotenciario                        de la República Argentina (proclamada en 1862) en                        Estados Unidos, desde 1864 hasta 1868; al final de su ejercicio                        fue elegido presidente de la República. Su administración                        fue enérgica y progresista, extendió el comercio,                        mejoró el transporte, favoreció la inmigración                        y fomentó la enseñanza.</p>
<p class="texto">Cuando acabó su época presidencial,                        volvió a enseñar. Como director de escuelas                        en Buenos Aires, reorganizó el sistema escolar. Entre                        sus escritos destacan: “Conflictos y armonías                        de las razas en América” (1883), “La vida                        de Dominguito” (1885), dedicado a su hijo muerto en                        la Guerra del Paraguay. En 1885 fundó “El Censor”                        y se opuso a la candidatura de Miguel Juárez Celman.</p>
<p class="texto">Murió del corazón en Asunción,                        a los 77 años, la madrugada del 11 de setiembre,                        en el Cancha Hotel. Cerca estaba Aurelia Vélez Sarsfield,                        su gran amor desde 1865. Fue embalsamado y amortajado con                        las banderas argentina, chilena, paraguaya y uruguaya.</p>
<p class="texto">
<p class="texto" align="left"><strong><span class="titulo">Arte y                        ciencia, los amores de Sarmiento</span></strong></p>
<p class="texto" align="left">Sarmiento fue un aficionado                        al dibujo desde su infancia. Después, su temperamento                        inquieto lo dejó sin tiempo para estudiarlo. Sin                        embargo, nunca dejó de interesarse por la pintura                        y de alentar a los artistas, a quienes ayudó en todo                        momento. La historia le reconoce ser el principal promotor                        del movimiento plástico que surgió en San                        Juan a partir de 1840. La mayoría de aquellos artistas                        fueron mujeres que habían comenzado a adquirir sus                        habilidades en una escuela fundada por el mismo Sarmiento:                        “el Colegio de Santa Rosa”.</p>
<p class="texto" align="left">Algunos de los pintores que                        integraron el movimiento sanjuanino fueron Benjamín                        Franklin Rawson, Gregorio Torres, Procesa Sarmiento (su                        hermana) y Ataliva Lima.</p>
<p class="texto" align="left">Sarmiento no sólo se                        ocupó de las artes plásticas en San Juan sino                        que, siendo presidente de la República, fomentó                        los cursos de pintura que daba el profesor veneciano Aguyari.                        Y hasta tuvo la intención de crear la Academia y                        el Museo de Bellas Artes, sin que le alcanzara el tiempo                        de su período de gobierno para conseguirlo.</p>
<p class="texto" align="left">Entre sus amigos contó                        a algunos pintores de reconocido prestigio, como los franceses                        Amadeo Gras, Monvoisin y el alemán Mauricio Rugendas.                        Esta afición por la pintura fue compartida por su                        familia ya que, además de su hermana Procesa, también                        su nieta Eugenia Belín se dedicó a la pintura.</p>
<p class="texto" align="left">El autor de &#8220;Facundo&#8221;                        fue también un decidido promotor de la ciencia y                        de la divulgación del conocimiento científico,                        el que consideraba fundamental para poder desarrollar el                        país. Con esta idea en mente, trajo desde el exterior                        al naturalista Germán Burmeister y al astrónomo                        norteamericano Benjamín Arpthorp Gould. A este último                        lo puso al frente del Observatorio de Córdoba, que                        recientemente había creado. También apoyó                        el trabajo de los sabios locales, como el del paleontólogo                        Florentino Ameghino. Y brindó conferencias en las                        que confesó su admiración por el inglés                        Charles Darwin, padre de la Teoría de la Evolución.</p>
<p class="texto" align="left"><strong><span class="titulo">El método                        de la lectura gradual de Sarmiento </span></strong></p>
<p class="texto" align="left">Con el final de 1882 llega                        a Buenos Aires una nueva edición del Método                        de Lectura Gradual creado por Domingo Faustino Sarmiento                        casi cuatro décadas atrás, cuando residía                        en Chile. El volumen -de apenas 64 páginas- fue impreso                        en Bélgica por orden de la librería de Ch.                        Bouret, de París, con sucursal en México.                        Se vende por miles en Chile y en otras naciones hispanoamericanas.                        En Argentina las preferencias- se inclinan por la Anagnosia,                        de Marcos Sastre.</p>
<p class="texto" align="left">Años atrás, Sarmiento                        dio razones de la poca circulación que su obra tuvo                        en el país: &#8220;Para hacer conocer sus ventajas-                        escribió en 1875 a Miguel Uliarte- era necesario                        recomendarlo al público, o introducirlo autoritariamente                        en las escuelas. Pero sucedía que el autor era jefe                        del Departamento de Escuelas de Buenos Aires y (como) había                        otros métodos de uso, debió considerar impropio,                        y acaso incompatible con sus funciones, preconizar su propia                        obra o hacerla adoptar&#8221; Agregó que &#8220;requería                        además, que los maestros adoptasen una nomenclatura                        artificial o técnica en el nombre que se da a las                        letras del alfabeto, llamándolas be, ce, de, fe,                        me, ne, etc y maestros tomados de aquí y de allá                        no están siempre dispuestos a oir razón, haciendo                        suyos los nombres usuales de efe, hache, jota, etc, que                        tanto embarazan y confunden a los niños.</p>
<p class="texto" align="left">Nuestros escolares de hoy bendecirían                        a quien les permitiera escribir como proponía Sarmiento.                        Así, por ejemplo: ¿Qe gusto tendrá                        el pan echo con esta arina falsificada?. O así: El                        año se compone de trescientos sesenta i cinco días                        i seis oras, qe al cabo de cuatro años acen un día                        entero.</p>
<p class="texto" align="left">Tras analizar el Método                        un maestro dijo a su autor: &#8220;Por este libro le serán                        perdonados en la otra vida todas las penas del Purgatorio                        y le sobrarán seis años de indulgencia todavía&#8221;.</p>
<p class="texto" align="left"><em>Fuente: Ambas Américas                        Revista de Educación, Bibliografía y Agricultura                        Fundada por D.F. Sarmiento en Nueva York en 1867 Pag. 29                        Nþ6 Septiembre de 1993 </em></p>
<p class="texto" align="left">
<p class="texto" align="left"><span class="titulo"><strong>De publicaciones,                        exilio y sociedades literarias (1835-1845)</strong> </span></p>
<p class="texto" align="left">En San Juan, entre 1835 y 1840,                        Sarmiento creó una sociedad literaria, filial de                        la Asociación de Mayo fundada por Esteban Echeverría                        en Buenos Aires. Y, en 1839, junto con el llamado Grupo                        de los Cinco, Manuel Quiroga Rosas, Antonino Aberastáin,                        Indalecio Cortínez, Guillermo Rawson y Dionisio Rodriguez,                        fundó el periódico &#8220;El Zonda&#8221;. Según                        Natalio Botana-, se editaron seis números en poco                        más de un mes dirigidos a no más de cincuenta                        lectores porque sólo tenían 39 suscriptores.                        El cierre se debió a que el Gobierno sanjuanino los                        obligó a pagar un impuesto muy elevado por la publicación.</p>
<p class="texto" align="left">Ese mismo año fundó                        el Colegio de Señoritas de la Advocación de                        Santa Rosa de América con el apoyo de su tío,                        José Quiroga Sarmiento. Por entonces leía                        a autores como Alexis de Tocqueville, Louis Blanc, el Conde                        Claudio de Saint Simón y Pierre Leroux.</p>
<p class="texto" align="left">En 1840 se exilió nuevamente                        en Chile por participar en una fracasada conspiración                        unitaria contra el gobernador Nazario Benavídez (federal).                        Allí, gobernaban los pelucones (conservadores) desde                        hacía diez años en un régimen político                        republicano, cuya ley fundamental era la Constitución                        de 1833. El presidente chileno era el general Joaquín                        Prieto (1831-1841) a quien sucedió el general Manuel                        Bulnes (1841-1851).</p>
<p class="texto" align="left">Durante la presidencia de Prieto                        se había restablecido la estabilidad política                        y econonómica. Santiago de Chile era una progresista                        ciudad de 80.000 habitantes, con libertad de prensa, y una                        Universidad fundada y dirigida por el ilustre poeta venezolano                        Andrés Bello.</p>
<p class="texto" align="left">Sarmiento colaboró -durante                        el gobierno de Bulnes-, con su amigo y futuro presidente                        de Chile, el ministro de Instrucción Pública,                        Manuel Montt.</p>
<p class="texto" align="left"><strong><span class="titulo">Viajes                        y libros (1845)</span></strong></p>
<p class="texto" align="left">En 1845, cuando Sarmiento tenía                        34 años, algunos acontecimientos influyeron de manera                        decisiva en su actuación pública. Ese año                        publicó en &#8220;El Progreso&#8221; -en forma de folletín-,                        &#8220;Civilización y Barbarie. Vida de Juan Facundo                        Quiroga y aspecto físico, costumbres y hábitos                        de la República Argentina&#8221;. Con el tiempo, se                        convirtió en su obra más conocida. También                        editó su &#8220;Método gradual de enseñar                        a leer el castellano&#8221; y &#8220;General Fray Félix                        Aldao, gobernador de Mendoza&#8221;.</p>
<p class="texto" align="left">Ese mismo año, Manuel                        Montt, ministro de Instrucción Pública de                        Chile -bajo la presidencia de Manuel Bulnes-, le encargó                        el estudio de los sistemas educativos y las políticas                        migratorias de EE.UU y Europa. Sarmiento volcó sus                        impresiones en &#8220;Viajes por Europa, Africa y América,                        1845-1847&#8243;: cartas editadas en dos volúmenes                        entre 1849 y 1851. Recorrió el mundo en dos años:                        visitó Uruguay, Brasil, Francia, España, Argel,                        Italia, Alemania, Suiza, Inglaterra, EE.UU, Canadá                        y Cuba.</p>
<p class="texto" align="left">A fines de 1845 conoció                        en Montevideo a Esteban Echeverría el ideólogo                        de la Generación del 37. En Uruguay también                        encontró a Bartolomé Mitre y a Florencio Varela.                        De allí viajó a Brasil. Se contactó                        con José Mármol en Río de Janeiro,                        y desde esa ciudad se trasladó a Europa.</p>
<p class="texto" align="left">En Gran Bourg, Francia, visitó                        al general José de San Martín por 1846. Sarmiento                        tenía 35 años y San Martín 68. Un año                        después, en los EE.UU, conoció a un destacado                        educador norteamericano, secretario del Consejo de Instrucción                        Pública de Massachusetts, Horace Mann y a su esposa                        Mary. Ellos influirían significativamente en sus                        proyectos educativos.</p>
<p class="texto" align="left"><strong><span class="titulo">Escritos                        pedagógicos de Sarmiento</span></strong><span class="subtit"> </span></p>
<p class="texto" align="left">A la obra pedagógica                        principal de Sarmiento, &#8220;Educación popular&#8221;,                        el libro que mas estimaba su autor, deben añadirse                        los folletos titulados: &#8220;Programa de un colegio de                        señoritas en San Juan&#8221; &#8220;Análisis                        de las carillas, silabarios y otros métodos de lectura                        conocidos y practicados en Chile&#8221; (1842) &#8220;Método                        de lectura gradual, adoptado por la Facultad de Humanidades                        y mandado seguir por el Gobierno en las escuela públicas&#8221;                        &#8220;Instrucción a los maestros de escuela&#8221;                        Publico a sus expensas: &#8220;Método de lectura en                        quince cuadernos , por Bonifaz&#8221; (1841) Tradujo, para                        dotar a la instrucción primaria de tratados útiles,                        los siguientes: &#8220;Conciencia de un niño&#8221;                        &#8220;Manual de la historia de los pueblos de Levi Alvarez,                        &#8220;El Por qué o la física popularizada&#8221;                        &#8220;Vida de Franklin&#8221;, entre otros.</p>
<p class="texto" align="left">Entre sus interesantes artículos                        periodísticos de carácter pedagógico                        pueden situarse: &#8220;La educación publica en América                        Latina&#8221;. (El Mercurio, 17,18,22,23 de marzo de 1842)                        &#8220;La mujer y la civilización&#8221; (El Mercurio                        del 22,23,24 de agosto de 1841) &#8220;El trabajo de la mujer&#8221;                        (El Progreso 25 de septiembre de 1844) &#8220;Eficacia de                        la ley de Instrucción pública&#8221; ( La Crónica                        de junio 24 de 1849 &#8220;El medio de crear escuelas&#8221;                        (El Mercurio de noviembre 26 de 1842) &#8220;Estado de la                        Instrucción primaria en los Estados Unidos durante                        1851&#8243;. Entre otros En 1855 publicó la obra &#8220;Plan                        combinado de educación común, silvicultura                        e industria pastoral, aplicable al Estado de Buenos Aires&#8221;                        En 1860 se imprimió por &#8220;orden del jefe de departamento                        de Escuelas y Ministro de Gobierno de Buenos Aires, D. Domingo                        Sarmiento &#8220;un Sistema métrico, obra destinada                        especialmente al comercio y a las escuelas&#8221; así                        como el texto &#8220;Aritmética práctica&#8221;                        Sarmiento fundó el primer periódico sobre                        escuelas que haya tenido el país &#8220;Anales de                        la educación Común&#8221; que existieron desde                        1858 hasta 1876 con una interrupción de 30 meses                        (1863-1865) que no fueron nunca oficiales: vivían                        de la suscripción.</p>
<p class="texto" align="left">En 1866 da a luz un trabajo                        titulado &#8220;Las escuelas, base de la prosperidad y de                        la República en los Estados. Informe al ministro                        de instrucción pública de la R. Argentina.&#8221;</p>
<p class="texto" align="left"><strong><span class="titulo">Anécdotario                        (por sus obras los conocereis)</span></strong></p>
<p class="texto" align="left">Cuentan que un día Sarmiento                        se encuentra con un “enemigo” político,                        mientras caminaba por una vereda de Buenos Aires. Ante la                        sorpresa, el personaje le espeta: “yo no le cedo el                        paso a las bestias”. A lo cual Sarmiento respondió                        bajando a la calle: “yo sí”.</p>
<p class="texto" align="left">Un día, dando un discurso                        en el Congreso Nacional, pronunció “Shakespeare”                        como se escribe; ante la risita de algunos “intelectuales”,                        Sarmiento optó por continuar su discurso&#8230; todo                        en inglés!!!</p>
<p class="texto" align="left">En una de sus incursiones por                        las escuelas de la provincia, tuvo oportunidad de encontrar                        a un maestro que le dijo que no creía necesaria la                        enseñanza de los signos de puntuación. Sarmiento,                        lejos de discutir, le pidió que escribiera: “El                        maestro dijo Sarmiento es un bruto” cuando el docente                        hubo terminado, el sanjuanino se acercó al pizarrón                        y colocó dos puntos: “El maestro dijo: Sarmiento                        es un bruto”</p>
<p class="texto" align="left">Ante el horror del docente                        Sarmiento borró los dos puntos y agregó dos                        comas, el texto quedó asi: “El maestro, dijo                        Sarmiento, es un bruto”</p>
<p class="texto" align="left">El maestro comprendió                        lo importantes que eran los signos de puntuación.</p>
<p class="texto" align="left">En una ocasión, Sarmiento                        mantenía una discusión con el doctor Facundo                        Zuviría, quien estaba en contra de la libertad de                        imprenta. El doctor, haciendo gala de su erudición,                        intentaba convencer a Sarmiento de sus argumentos. Finalmente,                        harto de tanta necedad, el gran sanjuanino le dijo: &#8220;Es                        imposible saber más, ni entender menos la materia                        de que se trata&#8221;.</p>
<p class="texto" align="left">Sarmiento sabía del                        valor inapreciable de los libros, base de todo saber. Por                        eso, en la portada de sus libros puso las siguientes &#8220;instrucciones&#8221;:</p>
<p class="texto" align="left">1þ Nunca tomes un libro con                        las manos sucias.<br />
2þ Nunca mojes el dedo para volver la hoja.<br />
3þ Nunca te pongas el libro en la boca.<br />
4þ Nunca rajes las esquinas.<br />
5þ Nunca dobles una página como señal.<br />
6þ Nunca dejes el libro abierto.<br />
7þ Nunca lo dejes sino en lugar seguro.</p>
<p class="texto" align="left"><span class="titulo"><strong>Los                        ferrocarriles y los risueños legisladores (conste                        en acta!)</strong></span></p>
<p class="texto" align="left">(1)Para construir el ferrocarril                        a San Fernando debía acordar la Legislatura una garantía                        pero los senadores, que &#8220;eran razonadores universitarios,                        notables por su mala preparación para la nueva vida                        a que era llamado el país&#8221;, se espeluznaban                        ante el capital de 800.000 pesos fuertes y hallaban excesiva                        carga garantizar el 7% del mismo.</p>
<p class="texto" align="left">Contestaba Sarmiento que, por                        el contrario, era tan poca cosa, que en Londres, un banquero                        a quien se le fuera a pedir esa suma, contestaría:                        &#8220;Vean ustedes al prestamista del barrio&#8221;. &#8220;En                        cuanto a mí, agregaba, no he de morirme sin ver empleados                        en ferrocarriles, en este país, íNo digo 800.000                        duros (*), sino ochocientos millones de duros!&#8221;.</p>
<p class="texto" align="left">Los senadores y la barra se                        echaron a reír, tan insensata les parecía                        la suma, y Sarmiento pide que conste esa hilaridad en el                        acta.</p>
<p class="texto" align="left">&#8220;Porque necesito que las                        generaciones venideras sepan que para ayudar al progreso                        de mi país, he debido adquirir inquebrantable confianza                        en su porvenir. Necesito que consten esas risas, para que                        se sepa también con qué clase de necios he                        tenido que lidiar&#8221;.</p>
<p class="texto" align="left">Rira bien qui rira le dernier                        (**)</p>
<p class="texto" align="left">(*) Duros. Sinónimo                        de pesos fuertes</p>
<p class="texto" align="left">(**) Rira bien qui rira le                        dernier. Palabras francesas que significan: Reirá                        bien quien ría último.</p>
<p class="texto" align="left"><span class="titulo"><strong>Pero                        la decencia lo impide (1)</strong></span></p>
<p class="texto" align="left">Necesitaba Sarmiento gobernar                        y ser al mismo tiempo el expositor de sus ideas en su viejo                        amigo José Posse (*) y su vigorosa pluma. Pero eran                        reducidas y mezquinas las situaciones que pudo ofrecerle                        para radicarse en Buenos Aires y abandonar su tucumán                        florido. Era imposible mermar la autoridad de los ministros                        cada uno en su ramo y los puestos disponibles inferiores                        a los méritos del amigo.</p>
<p class="texto" align="left">Años después,                        lamentaba Sarmiento haberse privado de tan eminente colaboración                        forzado a ser su propio comentarista, con el manoseo consiguiente                        en la prensa diaria.</p>
<p class="texto" align="left">Habiéndole oído                        más de una vez ese lamento, le ocurrió a quien                        esto escribe preguntarle qué motivo hubo para que                        Posse no fuese uno de los ministros, teniendo la autoridad                        adquirida como ministro y gobernador, diputado, etc. Sarmiento                        parecía caído del cielo ante semejante idea.</p>
<p class="texto" align="left">&#8220;Nunca -dijo- se me hubiera                        ocurrido hacer ministro responsable a un amigo íntimo.                        No está prohibido que un hermano del presidente fuese                        ministro pero la decencia lo impide. La firma de ministro                        es un contralor legal. ¿Qué quieres? Esta                        clase de escrúpulos me ha impedido hacer muchas cosas                        buenas y tal vez algunas malas&#8221;.</p>
<p class="texto" align="left">(*) Posse, José. Abogado,                        periodista y político tucumano (1816-1906). Fue miembro                        de la convención de 1860 que refirmó la Constitución                        de 1853. En su provincia fue gobernador y rector del Colegio                        Nacional.</p>
<p class="texto" align="left"><span class="titulo"><strong>Igualdad                        ante la ley (1)</strong></span></p>
<p class="texto" align="left">Los grandes propietarios, con                        sus estancias abiertas de par en par, se quejaban amargamente                        de los buhoneros, pequeños comerciantes ambulantes,                        a quienes acusaban de encubrir los robos de cueros. Se trató                        de ponerles una fuerte patente para escarmentarlos; pero                        el vigoroso buen sentido de Sarmiento se puso por delante:                        -&#8221;No hay cosa que produzca más fatales resultados                        que hacer leyes de carambola que apuntan a una parte para                        ir a dar en otra. Las leyes de impuestos deben ser para                        lo que son, para contribución, y entonces ha de haber                        la gradación según el capital; pero nunca                        se han de convertir en leyes penales.</p>
<p class="texto" align="left">&#8220;Ese pequeño comerciante                        es un elemento de progreso, de movimiento, y si recoge lo                        que está abandonado, es que las estancias no tienen                        límite. No hagamos leyes para proteger el atraso                        de los estancieros que no se guardan, que no emplean la                        gente necesaria, que no amansan sus ganados, que no cercan                        sus estancias.</p>
<p class="texto" align="left">&#8220;La ley nunca muere debe                        llevar el sello de la clase social que la dictó en                        su beneficio y en perjuicio de otros&#8221;.</p>
<p class="texto" align="left"><span class="titulo"><strong>Reglas                        de elocuencia (1)</strong></span></p>
<p class="texto" align="left">A la edad de trece años                        paseábamos en bote con Sarmiento en un lago de los                        Estados Unidos, cuando preguntó: -Augusto, ¿sabes                        nadar? -No, señor.</p>
<p class="texto" align="left">-Desnúdate; te voy a                        echar al agua; no te olvides que no te dejaré ahogar,                        y nadarás con tal de conservar la cabeza fuera del                        agua.</p>
<p class="texto" align="left">Así se hizo y, en la                        confianza de que aquello no encerraba el menor peligro,                        nadamos un rato a manotones y metodizando otras dos experiencias;                        Sarmiento, que de anciano llamaba la atención como                        insigne nadador, logró muy pronto hacernos nadar.</p>
<p class="texto" align="left">Pues bien; muchos años                        después, formando parte de un cuerpo constituyente,                        creíamos haber acopiado algunas ideas propias sobre                        un asunto, y manifestamos al mismo maestro la perplejidad                        de no saber hablar en público.</p>
<p class="texto" align="left">-¿Te acuerdas cómo                        aprendiste a nadar? Pues así se habla: echándose                        al agua. Estudia y medita; y si logras adquirir un convencimiento,                        exprésalo tal como lo sientes. Darás manotadas                        inútiles al principio, si te preocupas demasiado                        del efecto; pero la convicción y el asunto mismo                        te sostendrán sobre el agua. Si tienes ideas propias,                        tendrás estilo propio. Las reglas de la elocuencia                        se han inventado para explicar la elocuencia, y nunca han                        servido para hacer elocuente a nadie.</p>
<p class="texto" align="left"><span class="titulo"><strong>La                        exposición de Córdoba (1)</strong></span></p>
<p class="texto" align="left">Un amigo de gran sentido práctico                        y de gran valía para él, se fue a pelearlo                        al presidente sobre su empeño de llevar a cabo la                        Exposición de Córdoba.</p>
<p class="texto" align="left">N.- No tenemos otra cosa que                        exponer que la carencia de industria- le decía.</p>
<p class="texto" align="left">Pte.- Será un balance                        de la situación saber que en 1870 no había                        industria, y un punto de partida para crearla.</p>
<p class="texto" align="left">N.- Vamos a mostrar nuestras                        miserias. Hay un millón de destituídos, sin                        profesión, sin tierra, sin casa, sin medios de vivir&#8230;</p>
<p class="texto" align="left">Pte.- Y hay ríos navegables,                        territorios inmensos de pan llevar, bosques con maderas                        exquisitas, minerales, etc., etc. Se hará sensible                        la coexistencia de estos dos hechos: ítanta riqueza                        y tal miseria, y su causa la falta de industria!</p>
<p class="texto" align="left">N.- Siquiera se hiciese en                        Buenos Aires, para estudiar mejor los productos de las provincias                        y sus necesidades.</p>
<p class="texto" align="left">Pte.- Deje ueted. Para la población                        de Buenos Aires la exposición sería como el                        carnaval, como tantas otras exhibiciones de su cultura,                        y de nungún provecho para el pueblo, para quien se                        hacen estas cosas. Entre exponer aquí la pobreza                        de allá y llevarles allá el ejemplo de otros                        progresos, elijo lo más provechoso.</p>
<p class="texto" align="left">N.- Pero aquí el extranjero                        vería una ciudad culta y se formaría mejor                        idea de nosotros.</p>
<p class="texto" align="left">Pte.- Para el extranjero precisamente.                        Empiece usted con que verá el gran río hasta                        el Rosario, espectáculo más codiciado por                        el europeo que todas las baratijas de una exposición.                        Después, el Rosario, única ciudad floreciente                        que se haya levantado después de la independencia.                        En seguida, la Pampa, por leguas, silenciosa, inhabitada,                        inculta, y la contemplará con respeto al saber que                        hemos decretado suprimirla; y por fin, Córdoba misma.                        ¿Qué cree usted, que Córdoba es cosa                        así no más? Es la verdadera joya de la República.                        Una ciudad colonial, con el espíritu de entonces,                        su Universidad, sus conventos, su herencia inquisitorial.                        En vano recorrería el viajero la Europa y la América                        en busca de un pedazo de mundo antiguo inocente de toda                        reforma, de toda innovación.</p>
<p class="texto" align="left">N. -Esas gentes serán                        refractarias a todo progreso.</p>
<p class="texto" align="left">Pte. -De lo que se trata es                        de revolucionar todo eso. Si los cordobeses son reacios,                        materia de exposición. Si corresponden a la idea                        que todos abrigan de su cultura y aptitud al progreso, materia                        de exposición . . .</p>
<p class="texto" align="left">N. -Pero ha de saber V.E. que                        hay católicos cordobeses que, al saber que una máquina                        útil sale de manos herejes, retirarán con                        asco las suyas y declararán abominable y malsano                        el pan que se confeccionase con el trigo que hubieses trillado,                        cosechado y sembrado tales máquinas.</p>
<p class="texto" align="left">Pte. -No averiguan tanto como                        eso. De todos modos, no existe otro medio de renovar un                        mundo atrasado, sino haciendo penetrar ideas nuevas por                        medio del bienestar y de la propia conveniencia. Vaya uno                        a decirles que si Salomón, en toda su gloria, está                        vestido apenas como un lirio de los campos, ha necesitado                        de toda la industria humana para vestirse tal como se vistiera.                        Si tal decimos, somos herejes contumaces; pero por los ojos                        entra la vida.</p>
<p class="texto" align="left">N. ¿Y no se avergonzaría                        el presidente de mostrar ese atraso a los europeos? Pte.                        -íQué se avergüence la España!                        Si no tenemos industria fabril, es porque así lo                        quiso, en su propio daño, la nación de que                        procedemos. Cuando un pueblo pretende ser civilizado, es                        preciso que tenga el coraje de serlo, y el punto de partida                        de la reforma no debemos ocultarlo ni a nosotros mismos                        ni a los demás. Por exiguo que sea el resultado de                        la exposición, su conocimiento será ya un                        progreso. Sabremos que no tenemos aún los medios                        de enriquecernos que otros pueblos han acumulado en la variedad                        de industrias manuales; pero el observador notará                        cuáles son los recursos, cuáles son los obstáculos                        para su desarrollo y cuáles las industrias que progresarían                        si el capital europeo y la inteligencia viniesen a fecundarlas.                        El interior de la República, ignorado aún                        para los que gobiernan, es un misterio para el mundo exterior,                        y una política ilustrada está interesada en                        ir descubriendo el velo que oculta aquel misterio.</p>
<p class="texto" align="left">N. -Mucho me temo que la Exposición                        sea un fracaso y mal gastado tanto dinero.</p>
<p class="texto" align="left">Pte. -Tenemos que hacer mal                        las cosas para saber cómo deberemos hacerlas mejor.                        Quiero mostrar lo que no hemos hecho y lo que nos queda                        por hacer. La Exposición será un acontecimiento                        más beneficioso que una batalla, y Córdoba                        empezará a marchar, como que la cultura mal encaminada                        pero real que allí existe será el origen de                        un gran progreso. Créame: Córdoba será                        un barrio de Buenos Aires, si Buenos Aires no es al fin                        un barrio de Córdoba.</p>
<p class="texto" align="left">N. -Que los cordobeses del                        porvenir se lo premien, señor presidente, que los                        del presente no se lo perdonarán.</p>
<p class="texto" align="left">Pte. -Amén.</p>
<p class="texto" align="left"><span class="titulo"><strong>Dinero                        para las escuelas (1)</strong></span></p>
<p class="texto" align="left">Durante la administración                        libérrima de Don Pastor Obligado (A), tan patriota                        como el que más, en la intención, negóse                        la creación de un departamento separado de educación                        primaria, la que estaba afecta al rector de la Universidad;                        pero Sarmiento hacía tanta insistencia de su propósito                        de consagrarse a la educación y condición                        de su permanencia en Buenos Aires, que consiguió                        se introdujese en el presupuesto la separación, como                        de contrabando. Al proponer los items que para el año                        entrante debían figurar en el presupuesto para sostenimiento                        y creación de escuelas en toda la provincia, Sarmiento                        propuso 200.000 pesos moneda corriente (B), como ocho mil                        fuertes (C).</p>
<p class="texto" align="left">Por poco no se cae de espaldas                        el buen gobernador al leer corregida la cifra del anterior                        presupuesto de 20.000 pesos (menos de mil fuertes). íEra                        de no creer a sus ojos! í200.000 pesos en útiles                        y libros! Ya empezaba a cobrar fama de loco el autor de                        la enmienda; pero atribuyó el error a no estar en                        antecedentes &#8220;este mozo que venía de afuera&#8221;.</p>
<p class="texto" align="left">-Venga , doctor -le dijo al                        ministro Vélez (D)-a ver la graciosa equivocación                        de su amigo. íComo no está en antecedentes,                        ha leído en el presupuesto un item de 20.000 para                        útiles, y al copiarlo le ha agregado un cero y propone                        200.000! Rieron mucho gobernador y ministro de la peregrina                        ocurrencia; pero el ministro, que tenía mejores antecedentes                        del asunto, sugirió, antes de enderezar el entuerto,                        hablar con el causante, &#8220;porque -decía el cándido                        doctor- no se que le he oído a Sarmiento y bueno                        fuera que le oyera usted.&#8221; Llamado a conferencia particular                        y expuesto el caso, le dijo que, en efecto, al llegar a                        aquella partida había meditado mucho para fijar la                        suma indispensable para proveer de mobiliario, mapas, textos,                        a todas las escuelas de la provincia, y calculado necesario,                        por ahora, dos millones de pesos papel&#8230;</p>
<p class="texto" align="left">-íDos millones! -le                        interrumpió el gobernador, con muestras visibles                        de espanto, pudiendo leer el interlocutor en su semblante                        signos manifiestos de que encontraba confirmada la sospecha                        popular de que tenía propensiones a la locura-. íDos                        millones en escuelas&#8230;! Nos podemos imaginar las elocuentes                        razones de uno y otro lado. La lucha duró varias                        horas, empeñado el jefe de escuelas en mantener sus                        200.000 pesos como mínimo, y el gobernador emperrado                        en sus 20.000 pesos, que todavía creía exorbitantes.                        A fuerza de regatear, consiguió como un triunfo 70.000                        pesos papel, que figuraron en el presupuesto.</p>
<p class="texto" align="left">(A) Obligado, Pastor. Abogado                        argentino (1818-1870) que fue gobernador de la provincia                        de Bs.As. (1854-1857).</p>
<p class="texto" align="left">(B) Moneda corriente. Moneda                        papel cuyo valor era una veinteava parte, aproximadamente,                        del peso plata. Según los años, su valor varió                        en más o en menos</p>
<p class="texto" align="left">(C) Pesos fuertes: Denominación                        del peso plata, equivalente a un dólar norteamericano                        de la época.</p>
<p class="texto" align="left">(D) Vélez Sarfield,                        Dalmacio: Jursconsulto argentino (1801-1875) que volvió                        de Montevideo al caer Rosas. Ocupó altos cargos y                        varias veces fue ministro. Compiló los códigos                        Civil y Comercial.</p>
<p class="texto" align="left">
<p class="texto" align="left"><span class="titulo"><strong>El Rastreador</strong> </span></p>
<p class="texto" align="left"><span class="texto"> El más                        conspicuo de todos, el más extraordinario, es el                        rastreador. Todos los gauchos del interior son rastreadores.                        En llanuras tan dilatadas, en donde las senda y caminos                        se cruzan en todas direcciones, y los campos en que pacen                        o transitan las bestias son abiertos, es preciso saber seguir                        las huellas de un animal y distinguirlas de entre mil, conocer                        si va despacio o ligero, suelto o tirado, cargado o de vacío:                        esta es una ciencia casera y popular. Una vez caía                        yo de un camino de encrucijada al de Buenos Aires, y el                        peón que me conducía echó, como de                        costumbre, la vista al suelo: &#8220;Aquí va -dijo                        luego- una mulita mora muy buena . . .; ésta es la                        tropa de don N. Zapata . . ., es de muy buena silla . .                        ., va ensillada . . ., ha pasado ayer . . .&#8221;. Este                        hombre venía de la Sierra de San Luis, la tropa volvía                        de Buenos Aires, y hacía un año que él                        había visto por última vez, la mulita mora,                        cuyo rastro estaba confundido con el de toda una tropa en                        un sendero de dos pies de ancho. Pues esto, que parece increíble,                        es, con todo, la ciencia vulgar; ¿éste era                        un peón de área, y no un rastreador de profesión.</span></p>
<p class="texto" align="left"><span class="texto"> El rastreador                        es un personaje grave, circunspecto, cuyas aseveraciones                        hacen fe en los tribunales inferiores. La conciencia del                        saber que posee le da cierta dignidad reservada y misteriosa.                        Todos le tratan con consideración: el pobre, porque                        puede hacerle mal, calumniándolo o denunciándolo;                        el propietario, porque su testimonio puede fallarle. Un                        robo se ha ejecutado durante la noche: no bien se nota,                        corren a buscar una pisada del ladrón, y encontrada,                        se cubre con algo para que el viento no la disipe. Se llama                        enseguida al rastreador, que ve el rastro y lo sigue sin                        mirar, sino de tarde en tarde, el suelo, como si sus ojos                        vieran de relieve esta pisada, que para otro es imperceptible.                        Sigue el curso de las calles, atraviesa los huertos, entra                        en una casa y, señalando un hombre que encuentra,                        dice fríamente: &#8220;íEste es!&#8221; El delito                        está probado, y raro es el delincuente que resiste                        a esta acusación. Para él, más que                        para el juez, la deposición del rastreador es la                        evidencia misma: negarla sería ridículo, absurdo.                        Se somete, pues, a este testigo, que considera como el dedo                        de Dios que lo señala. Yo mismo he conocido a Calíbar,                        que ha ejercido, en una provincia, su oficio, durante cuarenta                        años consecutivos. Tiene, ahora, cerca de ochenta                        años: encorvado por la edad, conserva, sin embargo,                        un aspecto venerable y lleno de dignidad. Cuando le hablan                        de su reputación fabulosa, contesta: &#8220;Ya no                        valgo nada; ahí están los niños&#8221;.                        Los niños son sus hijos, que han aprendido en la                        escuela de tan famoso maestro. Se cuenta de él, que                        durante un viaje a Buenos Aires le robaron una vez, su montura                        de gala. Su mujer tapó el rastro con una artesa.                        Dos meses después, Calíbar regresó,                        vio el rastro, ya borrado e inapercibible para otros ojos,                        y no se habló más del caso.</span></p>
<p class="texto" align="left"><span class="texto"> Año                        y medio después, Calíbar marchaba cabizbajo                        por una calle de los suburbios, entra a una casa y encuentra                        su montura, ennegrecida ya y casi inutilizada por el uso.                        íHabía encontrado el rastro de su raptor,                        después de dos años! El año 1830, un                        reo condenado a muerte se había escapado de la cárcel.                        Calíbar fue encargado de buscarlo. El infeliz, previendo                        que sería rastreado, había tomado todas las                        precauciones que la imagen del cadalso le sugirió.                        íPrecauciones inútiles! Acaso sólo                        sirvieron para perderle, porque comprometido Calíbar                        en su reputación, el amor propio ofendido le hizo                        desempeñar con calor, una tarea que perdía                        a un hombre, pero que probaba su maravillosa vista. El prófugo                        aprovechaba todos los accidentes del suelo para no dejar                        huellas; cuadras enteras había marchado pisando con                        la punta del pie; trepábase en seguida a las murallas                        bajas, cruzaba un sitio y volvía para atrás;                        Calíbar lo seguía sin perder la pista. Si                        le sucedía momentáneamente extraviarse, al                        hallarla de nuevo, exclamaba: &#8220;íDónde                        te mi as dir!&#8221;. Al fin llegó a una acequia de                        agua, en los suburbios, cuya corriente había seguido                        aquél para burlar al rastreador . . . inútil!                        Calíbar iba por las orillas sin inquietud, sin vacilar.                        Al fin se detiene, examina unas yerbas y dice: &#8220;Por                        aquí ha salido; no hay rastro, pero estas gotas de                        agua en los pastos lo indican&#8221;. Entra en una viña:                        Calíbar reconoció las tapias que la rodeaban,                        y dijo: &#8220;Adentro está&#8221;. La partida de soldados                        se cansó de buscar, y volvió a dar cuenta                        de la inutilidad de las pesquisas. &#8220;No ha salido&#8221;                        fue la breve respuesta que sin moverse, sin proceder a nuevo                        examen, dio el rastreador. No había salido, en efecto,                        y al día siguiente fue ejecutado. En 1831, algunos                        presos políticos intentaban una evasión: todo                        estaba preparado, los auxiliares de fuera, prevenidos. En                        el momento de efectuarla, uno dijo: -&#8221;¡Cierto!&#8221;                        -contestaron los otros anonadados, aterrados-. ¡Calíbar!                        Sus familias pudieron conseguir de Calíbar que estuviese                        enfermo cuatro días, contados desde la evasión,                        y así pudo efectuarse sin inconveniente.</span></p>
<p class="texto" align="left"><span class="texto"> ¿Qué                        misterio es éste del rastreador? ¿Qué                        poder microscópico se desenvuelve en el órgano                        de la vista de estos hombres? ¡Cuán sublime                        criatura es la que Dios hizo a su imagen y semejanza</span>!</p>
<p><strong><span class="titulo">El baqueano </span></strong></p>
<p><span class="texto">Después del rastreador, viene                        el baqueano, personaje eminente y que tiene en sus manos                        la suerte de los particulares y de las provincias. El baqueano                        es un gaucho grave y reservado, que conoce a palmos, veinte                        leguas cuadradas de llanuras, bosques y montañas.                        Es el topógrafo más completo; es el único                        mapa que lleva un general para dirigir los movimientos de                        su campaña. El baqueano va siempre a su lado. Modesto                        y reservado como una tapia, está en todos los secretos                        de la campaña; la suerte del ejército, el                        éxito de una batalla, la conquista de una provincia,                        todo depende de él.</span></p>
<p><span class="texto"> El baqueano es casi siempre fiel a                        su deber; pero no siempre el general tiene en él,                        plena confianza. Imaginaos la posición de un jefe                        condenado a llevar un traidor a su lado y a pedirle los                        conocimientos indispensables para triunfar. Un baqueano                        encuentra una sendita que hace cruz con el camino que lleva:                        él sabe a qué aguada remota conduce; si encuentra                        mil, y esto sucede en un espacio de cien leguas, él                        las conoce todas, sabe de dónde vienen y adónde                        van. El sabe el vado oculto que tiene un río, más                        arriba o más abajo del paso ordinario, y esto en                        cien ríos o arroyos; él conoce en los ciénagos                        extensos, un sendero por donde pueden ser atravesados sin                        inconveniente, y esto en cien ciénagos distintos.</span></p>
<p><span class="texto"> En lo más oscuro de la noche,                        en medio de los bosques o en las llanuras sin límites,                        perdidos sus compañeros, extraviados, da una vuelta                        en círculo de ellos, observa los árboles;                        si no los hay, se desmonta, se inclina a tierra, examina                        algunos matorrales y se orienta de la altura en que se halla,                        monta en seguida, y les dice, para asegurarlos: &#8220;Estamos                        en dereceras de tal lugar, a tantas leguas de las habitaciones;                        el camino ha de ir al Sur&#8221;; y se dirige hacia el rumbo                        que señala, tranquilo, sin prisa de encontrarlo y                        sin responder a las objeciones que el temor o la fascinación                        sugiere a los otros.</span></p>
<p><span class="texto"> Si aún esto no basta, o si                        se encuentra en la pampa y la oscuridad es impenetrable,                        entonces arranca pastos de varios puntos, huele la raíz                        y la tierra, las masca y, después de repetir este                        procedimiento varias veces, se cerciora de la proximidad                        de algún lago, o arroyo salado, o de agua dulce,                        y sale en su busca para orientarse fijamente. El general                        Rosas, dicen, conoce, por el gusto, el pasto de cada estancia                        del sur de Buenos Aires.</span></p>
<p><span class="texto"> Si el baqueano lo es de la pampa,                        donde no hay caminos para atravesarla, y un pasajero le                        pide que lo lleve directamente a un paraje distante cincuenta                        leguas, el baqueano se para un momento, reconoce el horizonte,                        examina el suelo, clava la vista en un punto y se echa a                        galopar con la rectitud de una flecha, hasta que cambia                        el rumbo por motivos que sólo él sabe, y ,                        galopando día y noche, llega al lugar designado.</span></p>
<p><span class="texto"> El baqueano anuncia también                        la proximidad del enemigo, esto es, diez leguas, y el rumbo                        por donde se acerca, por medio del movimiento de los avestruces,                        de los gamos y guanacos que huyen en cierta dirección.                        Cuando se aproxima, observa los polvos y por su espesor                        cuenta la fuerza: &#8220;Son dos mil hombre&#8221; -dice-,                        &#8220;quinientos&#8221;, &#8220;doscientos&#8221; y el jefe                        obra bajo este dato, que casi siempre es infalible. Si los                        cóndores y cuervos revolotean en un círculo                        del cielo, él sabrá decir si hay gente escondida,                        o es un campamento recién abandonado, o un simple                        animal muerto. El baqueano conoce la distancia que hay de                        un lugar a otro; los días y las horas necesarias                        para llegar a él, y a más, una senda extraviada                        e ignorada, por donde se puede llegar de sorpresa y en la                        mitad del tiempo; así es que las partidas de montoneras                        emprenden sorpresas sobre pueblos que están a cincuenta                        leguas de distancia, que casi siempre las aciertan. ¿Creeráse                        exagerado? íNo! El general Rivera (1), de la Banda                        Oriental, es un simple baqueano, que conoce cada árbol                        que hay en toda la extensión de la República                        del Uruguay. No la hubieran ocupado los brasileros si su                        auxilio; no la hubieran libertado, sin él, los argentinos.                        Oribe (2), apoyado por Rosas, sucumbió después                        de tres años de lucha con el general baqueano, y                        todo el poder de Buenos Aires hoy, con sus numerosos ejércitos                        que cubren toda la campaña del Uruguay, puede desaparecer,                        destruido a pedazos, por una sorpresa hoy, por una fuerza                        cortada mañana, por una victoria que él sabrá                        convertir en su provecho, por el conocimiento de algún                        caminito que cae a retaguardia del enemigo, o por otro accidente                        inapercibido o insignificante.</span></p>
<p><span class="texto"> El general Rivera principió                        sus estudios del terreno el año de 1804: haciendo                        la guerra a las autoridades, entonces, como contrabandista;                        a los contrabandistas, después, como empleado; al                        rey, enseguida, como patriota; a los patriotas, más                        tarde, como montonero; a los argentinos, como jefe brasilero;                        a éstos, como general argentino; a Lavalleja (3),                        como Presidente; al Presidente Oribe, como jefe proscripto;                        a Rosas, en fin, aliado de Oribe, como general oriental,                        ha tenido sobrado tiempo para aprender un poco dela ciencia                        del baqueano.</span></p>
<p><em><span class="titulo">Notas:</span></em></p>
<p><span class="texto"> (1) Fructuoso Rivera (1788-1854),                        nacido en Montevideo e importante terrateniente del sur                        de la Banda Oriental. Defensor y amigo de la política                        imperial, combatió por sus ideas federales con suerte                        desigual. En 1830 fue elegido presidente constitucional                        del Uruguay, derrotó a Lavalleja y se alió                        con los exiliados argentinos y los franceses. Venció                        en Cagancha a las fuerzas argentinas. En 1842 es derrotado,                        resiste, y finalmente se refugia en el Brasil.</span></p>
<p><span class="texto"> (2) Manuel Oribe (1772-1857), montevideano.                        Combatió bajo el mando de Artigas. Participó                        de la expedición de los 33 orientales (1825) y en                        el sitio de Montevideo. Después de participar en                        Ituzaingó y Caaguazú, aliado a Rosas, combate                        a Rivera. Derrotó a Lavalle en Famaillá y                        a López en Santa Fe. Vuelto a Uruguay permaneció                        en su cuartel general del Cerrito. Capituló en 1851.</span></p>
<p><span class="texto"> (3) Juan Antonio Lavalleja (1786-1853),                        oriental, se inicia en la lucha, combatiendo junto a Artigas                        contra los españoles, el directorio porteño                        y los portugueses. Cae prisionero. Con los Treinta y tres                        orientales invade desde Buenos Aires la Banda Oriental para                        desalojar al invasor brasileño. Se suceden los enfrentamientos                        con el Brasil. Obtenida la independencia uruguaya, se enfrenta                        a Rivera, luego se une a Oribe presidente. Desde 1848 hasta                        1851 participa del sitio de Montevideo; muere en 1853, siendo                        miembro de un triunvirato formado luego de la derrota del                        presidente Giró. </span></p>
<p><span class="texto"><strong>Fuente: Facundo Capítulo                        2. Pág. 44 a 46 Domingo F. Sarmiento Biblioteca General                        Básica Centro Editor de América Latina. 1992</strong></span></p>
<p class="texto" align="left"><strong><span class="titulo">Cronología                        de un luchador</span></strong></p>
<p class="texto" align="left">El 22 de abril de 1816 ingresó en la Escuela de la Patria. Ignacio y José Rodríguez fueron sus maestros de primeras letras. José Oro -hermano de fray Justo Santa María de Oro- le enseñó latín, geografía y religión.</p>
<p class="texto" align="left">1821<br />
Viajó con su padre a Córdoba. Procuraba una beca en el Seminario de Loreto, que le fue denegada. Tenía 10 años.</p>
<p class="texto" align="left">1823<br />
Intentó el ingreso al Colegio de Ciencias Morales, en Buenos Aires, en la Manzana de las Luces. Alcanzó la beca provincial, pero perdió dos veces por sorteo.<br />
En una carta dirigida al gobernador de la provincia, Martín Rodríguez, le pidió ingresar al Colegio como supernumerario. Pero no pudo ser.<br />
.Trabajó en la Oficina de Topografía de San                        Juan con el ingeniero francés Víctor Barreau.<br />
.Acompañó a su tío al destierro, a                        San Francisco del Monte, en San Luis.</p>
<p class="texto" align="left">1827<br />
.Fue dependiente en la tienda de su tía y, debido a esos trabajos, viajó a Chile por primera vez. Tenía 16 años.<br />
.El joven, que se dedicaba al comercio pero que tenía otros horizontes al que las instituciones de excelencia educativa existentes le habían cerrado las puertas, leía por su cuenta a Cicerón, Benjamín Franklin, Rousseau, la Biblia&#8230;</p>
<p class="texto" align="left">1828<br />
.Fue subteniente de la segunda compañía del batallón de infantería provincial, con 17 años. Pero el cargo lo perjudicaba. Faltó a tres guardias y lo procesaron. Intervino la familia Oro. Argumentó que había faltado por &#8220;subsistir y socorrer a su pobre familia&#8221;.<br />
.Se hizo unitario, como su padre.</p>
<p class="texto" align="left">1829<br />
Intervino en la Campaña de Jáchal, contra                        Facundo, a órdenes de Nicolás Vega.<br />
Peleó en: Las 9 Quijadas; Niquivil; Tafin (salvó la vida en este desastre). .29 de setiembre: En la derrota unitaria de Pilar, fue ayudante de Rudecindo Alvarado.<br />
Huyó con Narciso de Laprida.</p>
<p class="texto" align="left">1830<br />
Fue ascendido por el gobernador Juan Aguilar a ayudante del Escuadrón de Dragones de la Escolta. Tenía 19 años.</p>
<p class="texto" align="left">1831<br />
Al triunfar Quiroga en Chacón, se exilió en                        Chile, con su padre.<br />
.Se unió con una chilena, María Jesús del Canto. Tuvo una hija, Ana Faustina, que nació el 18 de julio de 1831.<br />
Fue maestro en la escuela municipal de los Andes, hasta                        que lo destituyeron de ese cargo.</p>
<p class="texto" align="left">1832<br />
Siempre en Chile, entonces en Pocuno, trabajó en                        una mina. Pero también dio clases.</p>
<p class="texto" align="left">1833<br />
Trabajó en Valparaíso, como dependiente de comercio. Aprendió a leer inglés. Tenía mala pronunciación y contaba 22 años.</p>
<p class="texto" align="left">1834<br />
En Chile, (más precisamente en Copiapó), fue Mayordomo de una mina de plata (La Colorada), propiedad de su antiguo jefe, Nicolás Vega.<br />
En esa tarea pudo vérsele con el humilde saco azul y el sencillo birrete rojo que usaban todos los mineros.<br />
En ese lugar, siguió ejerciendo su vocación educativa dictando clases de francés. Y se dedicó a dibujar animales y pájaros. También tradujo una parte de la obra novelística del escritor Walter Scott.</p>
<p class="texto" align="left">1835<br />
Enfermó de fiebre tifoidea. Tenía 24 años. Su familia consiguió que lo readmitieran en San Juan, tras cinco años de extrañamiento.</p>
<p class="texto" align="left">1836<br />
En San Juan enseñó dibujo y francés.                        Actuó de perito tasador y de procurador de los Tribunales.<br />
.Murió el sacerdote Oro.<br />
.Sarmiento conoció al médico Guillermo Rawson.</p>
<p class="texto" align="left">1839<br />
En San Juan fundó &#8220;El Zonda&#8221;. Tenía                        28 años.<br />
.Por entonces leía a Byron.<br />
.Fundó un Colegio de niñas. Al Colegio de Pensionistas de Santa Rosa asistían 18 niñas. Allí se enseñaba: lectura, escritura, geografía, aritmética, gramática, ortografía, religión, dibujo, música, francés, italiano, labores.<br />
Sus hermanas Bienvenida, Procesa, Rosario estudian y trabajan                        en la institución.</p>
<p class="texto" align="left">1840<br />
Clausuraron el diario. Sarmiento emigró a Chile. Y en unas rocas escribió aquella frase: &#8220;Las ideas no se matan&#8221;, que según Groussac, es una frase que le pertenece a Volney.<br />
Entonces, según algunas referencias de ese período, estuvo un tiempo sin trabajo ni medios, padeció -quizás- hasta el hambre y, posiblemente, la soledad y, han creído que todo esto le produjo un envejecimiento anticipado. El escritor Lastarria dice de él, en esos años: &#8220;El hombre era realmente raro; sus treinta y dos años de edad parecían sesenta, por su calva frente, sus mejillas carnosas, sueltas y afectadas, su mirada fija pero osada, a pesar del brillo de sus ojos, y por todo el conjunto de su cabeza, que reposaba en un tronco obeso y casi encorvado. Pero eran tales la viveza y la franqueza de la palabra de aquel joven viejo que su fisonomía se animaba con los destellos de un gran espíritu, y se hacía simpático e interesante&#8221;.</p>
<p class="texto" align="left">1841 Chile.<br />
Trabajó en El Mercurio (Valparaíso), del que era su director M. Rivadaneira. .Luego en El Nacional (Santiago), por amistad con Manuel Montt. Ministro de Instrucción Pública.<br />
.Fundó la Primera Escuela Normal de Preceptores de                        Sudamérica.<br />
.Colaboró en El Progreso.<br />
.Sostuvo que el Estrecho de Magallanes y sus tierras adyacentes                        eran pertenencia de Chile.<br />
.Trabajó en otros diarios y periódicos.</p>
<p class="texto" align="left">1843<br />
Publicó “Mi defensa” y “Memoria sobre                        la Ortografía americana”.<br />
.Querelló a Domingo S. Godoy.<br />
.Miembro de la Facultad de Humanidades de la Universidad.<br />
.Redactó el “Método de lectura gradual”                        (con él aprendieron a leer 2.000.000 de niños).</p>
<p class="texto" align="left">1845<br />
Chile<br />
.Publicó en los folletines de El Progreso “Facundo                        o Civilización y barbarie”.<br />
A Paz le dijo respecto del “Facundo” que era una “obra improvisada llena de inexactitudes a designio, a veces&#8221;.<br />
.El gobierno de Chile lo envió a Europa y a los EE.UU. a estudiar los sistemas de educación primaria. A decir verdad, se lo sacaron de encima. Pero valió la pena, transformó su alejamiento en valiosa experiencia e inspiración creadora.</p>
<p class="texto" align="left">1847<br />
Estuvo el 24 mayo con San Martín, en Grand Bourg.</p>
<p class="texto" align="left">1848<br />
Volvió a Chile luego de tres años de estudios en el exterior. Tenía 37 años. .Casó con Benita Martínez Pastoriza (viuda de Domingo Castro y Calvo). Con ella concibió a su hijo Dominguito, que murió a los 22 años.</p>
<p class="texto" align="left">1849<br />
Publicó sus recuerdos de viaje &#8220;Viajes en Europa y América”. En 1851 apareció la segunda parte de la obra.<br />
.Publicó “Educación Popular”. Acaso la producción más valiosa en la materia durante el siglo pasado.</p>
<p class="texto" align="left">1850<br />
Publicó “Argirópolis, o La Capital de los Estados Confederados del Río de la Plata”, que dedicó a Urquiza.<br />
.Publicó “Recuerdos de Provincia”.<br />
.Se separó de su esposa.</p>
<p class="texto" align="left">1851<br />
Se incorporó al ejército de Urquiza, junto                        a Mitre, como boletinero.</p>
<p class="texto" align="left">1852<br />
Caseros. Participó de la batalla. Escribió                        el parte del combate con la pluma de Rosas.<br />
.Se peleó con Urquiza y volvió a Chile.<br />
.Publicó el “Diario de la Campaña del                        Ejército Grande”.</p>
<p class="texto" align="left">1853<br />
Polemizó con Alberdi -que escribió el libro “Cuatro cartas sobre la prensa y la política militante en la República Argentina”, las “Cartas Quillotanas”-. El le contestó con “Las ciento y una”.<br />
.Fundó en Santiago “El Monitor de las escuelas primarias”, cuando Montt era presidente. En 4 años produjo doce volúmenes.</p>
<p class="texto" align="left">1855<br />
Estuvo en Argentina, en Buenos Aires. Tenía 44 años.<br />
.Concejal por la parroquia de Catedral al Norte.<br />
.Jefe del Departamento de Escuelas de Buenos Aires, hasta                        1862.</p>
<p class="texto" align="left">1858<br />
Creó los &#8220;Anales de la Educación Común&#8221;.<br />
Asumió como Miembro del Instituto Histórico-Geográfico,                        presidido por Mitre.</p>
<p class="texto" align="left">1860<br />
Senador en la Legislatura porteña.<br />
.Participó en debates por proyectos de leyes para                        la educación.<br />
.Derqui lo nombró Enviado Extraordinario y Plenipotenciario                        ante los EE.UU. Pero no aceptó.<br />
.Falleció Paula Albarracín, su madre.</p>
<p class="texto" align="left">1862<br />
Fue Gobernador de San Juan<br />
Su acción fue intensa en la educación primaria                        y en materia de minería.<br />
Reapareció “El Zonda”.<br />
Llevó la guerra contra El Chacho Peñaloza.</p>
<p class="texto" align="left">1863<br />
Murió el Chacho. Según el general Paunero, Sarmiento era sanguinario como un jacobino. Dijo Sarmiento: &#8220;El Chacho ha sido perseguido, ha sido alcanzado en Olta, e Irrazábal le ha cortado la cabeza. Yo he aplaudido el hecho precisamente por la forma&#8221;.</p>
<p class="texto" align="left">1865<br />
Embajador en EE.UU.<br />
.Fue amante de Aurelia Vélez Sarsfield, hija del                        famoso jurista.</p>
<p class="texto" align="left">1868<br />
Presidente de la República. Tenía 57 años.<br />
.Fundó millares de escuelas y de bibliotecas populares.<br />
.También fundó el Observatorio Astronómico                        de Córdoba.<br />
.Prolongó ferrocarriles y telégrafos.<br />
.Levantó el primer Censo, el de 1869.<br />
.Proyectó la construcción de los puertos de                        Buenos Aires y de Rosario.<br />
.Sancionó el Código Civil de Vélez                        Sarsfield.<br />
.Organizó la Primera Exposición Nacional.<br />
.Terminó la Guerra con Paraguay.</p>
<p class="texto" align="left">1870<br />
El 3 de febrero se reunió con Urquiza, que murió                        asesinado el 3 de abril.<br />
.Llegó a su fin la lucha de Sarmiento contra López                        Jordán.<br />
.Fundó el Colegio Militar de la Nación y reorganizó                        la Escuela Naval.<br />
.Se sancionó la Ley de Bibliotecas Populares (creó cien bibliotecas y envió muchísimos libros. Leopoldo Lugones escribió que en una de esas bibliotecas descubrió su vocación).<br />
1871<br />
Se produjo la epidemia de fiebre amarilla.</p>
<p class="texto" align="left">1872<br />
Instaló la Escuela Normal de Paraná, la primera                        del país.</p>
<p class="texto" align="left">1873<br />
23 de agosto. Atentaron contra su vida en la esquina de Maipú y Corrientes. El hombre que intentó asesinarlo respondía a López Jordán.</p>
<p class="texto" align="left">1874<br />
Tenía 63 años.<br />
Finalizó su período presidencial.<br />
Le sucedió Nicolás Avellaneda.</p>
<p class="texto" align="left">1875<br />
Fue Senador Nacional por San Juan y Director de Escuelas                        de Buenos Aires.</p>
<p class="texto" align="left">1879<br />
Tenía 68 años y renunció a su banca                        de senador.<br />
.Fue Ministro del Interior de Avellaneda por un mes y medio.</p>
<p class="texto" align="left">1881<br />
Superintendente General de Escuelas del Consejo Nacional                        de Educación.<br />
Renunció tras una polémica con Avellaneda por la enseñanza laica en las escuelas. Avellaneda era católico.</p>
<p class="texto" align="left">1884<br />
Roca publicó las obras completas de Sarmiento, a cargo del erario público. Son 52 tomos. La edición fue de su nieto Augusto Belín Sarmiento.</p>
<p class="texto" align="left">1886<br />
Publicó dos opúsculos biográficos: “Coronel Francisco Muñiz” y “Vida de Dominguito”.<br />
.Recorrió escuelas del interior.</p>
<p class="texto" align="left">1887<br />
Enfermo, se trasladó a Paraguay, a los 76 años.</p>
<p class="texto" align="left">1888<br />
Falleció el 11 de Septiembre de 1888 en la ciudad                        de Asunción, Paraguay.</p>
<p><em>::::</em></p>
<p><em>(1) Fuente:                        Sarmiento Anecdótico Cuarenta anécdotas narradas                        por su nieto, Augusto Belín Sarmiento. Selección,                        prólogo y notas de Narciso Biayán. Editorial                        Kapelusz. 1961 </em></p>
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		</item>
		<item>
		<title>El tano de los ciclos históricos</title>
		<link>http://revistablush.com.ar/2008/04/el-tano-de-los-ciclos-historicos/</link>
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		<pubDate>Thu, 03 Apr 2008 15:16:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Pensadores]]></category>
		<category><![CDATA[historia]]></category>
		<category><![CDATA[pensador]]></category>
		<category><![CDATA[teoría]]></category>

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		<description><![CDATA[Tal vez una de las contradicciones más comentadas en el pensamiento Viciano sea, por una parte su clara afirmación que los hombres hacen la historia y por eso la pueden conocer, y por la otra que la Providencia Divina interviene en las historias particulares de las sociedades civiles creando una "Historia ideal eterna". Si se tiene en cuenta un detalle biográfico, esas contradicciones se fundamentan con facilidad: Giambattista Vico fue formado en el pensamiento Cristiano Platónico y ha sido educado como observador profundo del quehacer civil de su sociedad y de su pasado. Su reacción al modelo cartesiano lo lleva a acentuar no sólo el valor del conocimiento histórico sino del filológico, es decir, de aquel conjunto de estudios que permiten saber acerca de las sociedades y culturas del pasado y del presente humano. ]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignleft" style="float: left; margin-left: 9px; margin-right: 9px;" src="http://revistablush.com.ar/wp-content/uploads/2008/03/vico.jpg" alt="Giambattista Vico" hspace="9" width="173" height="249" align="left" /><em><span class="texto">El 25 de junio de 1668 nació                        en <em>Nápoles </em><strong>Giambattista Vico</strong>. Sus padres fueron Antonio                        Vico, un librero, y Cándida Masullo. No había                        cumplido los 8 años cuando sufrió un grave                        accidente que le dejó consecuencias físicas.                        Contemporáneos suyos lo recuerdan, en su edad madura,                        con un bastón, caminando con dificultad, demacrado                        y con los ojos muy abiertos. </span></em></p>
<p class="titulo" align="left"><strong>Apuntes biográficos</strong></p>
<p align="left"><span class="texto">Su</span> <span class="texto">formación                        fue principalmente autodidacta, apoyado por su padre, aunque                        estuvo dos años en la Escuela de los Jesuitas de                        Gesú Vecchio. No continuó sus estudios con                        ellos porque se consideró perjudicado en un concurso                        escolar (1681). </span></p>
<p class="texto" align="left">En 1685 concluyó sus                        estudios de filosofía. Entre 1688 y 1692 estudió                        Derecho en la Universidad de Nápoles. Entre 1692                        y 1698 fue profesor de retórica especialmente a nivel                        de clases particulares. Sólo en 1699, obtuvo por                        oposición la cátedra de elocuencia en la Universidad                        de Nápoles. Este mismo año se casó                        con Teresa Catalina Destito.</p>
<p class="texto" align="left">Dedicado a hacer discursos,                        clases e incluso poesías, tuvo tiempo para preparar                        estudios referidos a la Educación, a la retórica,                        a la jurisprudencia y a la historia. Así en 1709                        publicó su muy importante estudio &#8220;De nostri                        temporis studiorum ratione&#8221;.</p>
<p class="texto" align="left">Luego en 1710 apareció                        su Liber metaphysicus. Algunos años más tarde                        compuso por encargo la biografía del mariscal Antonio                        Carafa :” De rebus gestis Antoni Covaphaci”. En                        1720 publicó &#8220;De universi iuris uno principio                        et fine uno&#8221;. Dos años más tarde imprimió                        &#8220;De constantia jurisprudentis&#8221;.</p>
<p class="texto" align="left">En 1923 recibió                        un gran desengaño intelectual: perdió en oposición                        la Cátedra de Derecho Romano. Parece ser que esta                        es la causa que lo condujo a enfatizar la experiencia de                        la maldad de los hombres. De ahí su concepción                        de que la &#8220;edad humana&#8221;, la más plena de                        las tres edades que caracterizan el curso de la historia                        de una Sociedad particular, entraba en su decadencia y agonía,                        justamente por los errores, la maldad y la locura de todos                        los seres humanos. Como respuesta legítima se impuso                        la tarea de terminar y publicar su obra magna Sobre una                        Ciencia Nueva; así en 1725 apareció la primera                        edición, en italiano, de los &#8220;Principi di Scienza                        nuova d&#8217;intomo alla natura delle nazioni, per li quali si                        ritrovano altri principi del divitto naturale delle genti&#8221;.</p>
<p class="texto" align="left">En 1730 publicó, con numerosas correcciones, la segunda                        edición de sus Principios de una Ciencia Nueva; y                        en el mismo año de su muerte, en 1774, apareció                        su tercera edición, exactamente en junio. Esta edición,                        sin lugar a dudas, es la expresión más acabada                        del novedoso pensamiento Viciano.</p>
<p class="texto" align="left">Vico escribió un tratado                        que ha sido analizado e interpretado desde el siglo XIX                        hasta el presente. Utilizando diversas perspectivas epistemológicas,                        cada comentador y analista de los “Principios de la                        Ciencia Nueva” ha encontrado lo que quería hallar.</p>
<p class="texto" align="left">Tal vez una de las contradicciones                        más comentadas en el pensamiento Viciano sea, por                        una parte su clara afirmación que los hombres hacen                        la historia y por eso la pueden conocer, y por la otra que                        la Providencia Divina interviene en las historias particulares                        de las sociedades civiles creando una &#8220;Historia ideal                        eterna&#8221;. Si se tiene en cuenta un detalle biografico,                        esas contradicciones se fundamentan con facilidad: Giambattista                        Vico fue formado en el pensamiento Cristiano Platónico                        y ha sido educado como observador profundo del quehacer                        civil de su sociedad y de su pasado. Su reacción                        al modelo cartesiano lo lleva a acentuar no sólo                        el valor del conocimiento histórico sino del filológico,                        es decir, de aquel conjunto de estudios que permiten saber                        acerca de las sociedades y culturas del pasado y del presente                        humano. Es importante señalar, sin embargo, que la                        oposición Vico-Descartes no significa que el filólogo                        napolitano no pretenda lo que Descartes intentó hacer:                        una ciencia nueva, un conocimiento permanente, aunque no                        perfecto, de los casos civiles; incluso una búsqueda                        de leyes universales para explicar los actos de los hombres,                        que sin embargo hiciese posible el libre albedrío                        de éstos. Vico fue entonces un opositor a Descartes                        que, de todos modos, se vio fuertemente influenciado por                        su método.</p>
<p class="titulo" align="left"><strong>Teoría de los &#8220;avances                        y retornos&#8221;</strong></p>
<p class="texto" align="left">Giambattista Vico pretende, al modo de su época, establecer los principios y determinar las leyes de una nueva ciencia que dé cuenta de la *historia ideal eterna* (de acuerdo con la cual transcurren las historias particulares) y explique la naturaleza común de las naciones. Para llevar a cabo este propósito -además de afirmar con claridad que el único modo de penetrar en la naturaleza humana es mediante la ciencia verdaderamente nueva que es la historia- desarrolla el concepto de una providencia ya no de origen divino, sino de origen natural.<br />
El sentido del para qué de la historia toma en Vico la figura de un constante fluir en el que de modo regular y cíclico se producen crisis. Por eso la historia humana es como un río cuyos desbordamientos se llaman crisis y cuyos recodos marcan los principios de nuevas épocas. Por tanto, el desorden es necesario, tan necesario como el orden, por lo que tiene de límite.<br />
Mas acá y más allá de ese punto límite que es el caos, el desorden, las situaciones de crisis, el hombre vive dentro del cauce que la historia ideal ha excavado y del que no puede escapar sin que esa transgresión, sin que ese desorden, vaya acompañado o de una violenta restitución del orden o de la muerte.</p>
<p class="texto" align="left">La historia humana es, por                        tanto, la historia del infatigable renacimiento, del perpetuo                        renacimiento de la especie humana. La tensión entre                        el presente y el futuro toma aquí la forma de una                        fe esperanzada por cuanto la suerte de nuestra especie no                        está vinculada a la voluntad de algo externo a la                        propia naturaleza humana y además, el caos, el angustioso                        desorden, es un momento necesario en devenir de la historia.</p>
<p class="texto" align="left">El paralelismo entre antiguos                        y modernos demuestra que toda la historia de las sociedades                        humanas repite eternamente determinadas situaciones típicas.                        Según Vico, esta curvatura de la historia humana,                        que la obliga a volver constantemente sobre sí misma,                        es obra de la voluntad de la providencia divina. Cuando,                        gracias a la teoría de los avances y retornos, los                        hombres toman conciencia de esta ley a la que está                        sujeta su historia, un trozo del velo se levanta. Desde                        ese agujero, por así decirlo, acceden a esa voluntad,                        y adquieren la capacidad de reconocerla en acción                        incluso en un teatro mucho más vasto, constituido                        por el conjunto de los fenómenos de la vida, de la                        que forma parte la historia humana. La teoría de                        los avances y retornos, que en la obra de Vico es considerada                        a veces como una extravagancia sin consecuencia, adquiriría                        entonces un gran alcance.</p>
<p class="texto" align="left">Si, de hecho, la conciencia                        de la propia historia revela a los hombres cómo la                        providencia divina actúa volviendo a emplear siempre                        los mismos modelos, que son finitos en número, es                        posible extrapolar a partir de sus voluntades generales                        una voluntad particular para el hombre. Aunque el estado                        de la ciencia en los tiempos de Vico no le permitió                        avanzar en esa dirección, su teoría abre al                        conocimiento un recorrido que lleva de la estructura del                        pensamiento a la estructura de la realidad. En este sentido                        la obra de Vico resulta de particular interés por                        su posición de pivote paradójico entre el                        Renacimiento y la Ilustración</p>
<p class="texto" align="left">Hay dos detalles de la visión                        de la historia de Vico que valen subrayar. El primero es                        que da una explicación inicial de las particularidades                        y las diferencias entre los pueblos. Para Vico, estas diferencias                        se explican porque en este decurso cíclico de la                        historia hay edades (las denomina retomando el modelo griego)                        y los pueblos pueden oponer resistencia al pasar de una                        etapa a otra. Lo cual explica, también, por qué                        algunos pueblos han desaparecido completamente antes de                        recorrer su ciclo completo.</p>
<p align="left"><span class="texto"> El segundo detalle es                        que Vico sitúa un origen para la historia. La historia                        es el resultado de la emergencia de tres elementos: la religión,                        el matrimonio y la sepultura de los muertos, es decir: el                        sentimiento de la finitud del hombre, el establecimiento                        de fórmulas explícitas para dar cuenta de                        las relaciones de parentesco, y el culto a la memoria. Antes                        está el caos, la noche oscura que se sigue de la                        dispersión narrada en el Génesis. </span></p>
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		<title>El Buda: Vida y doctrina</title>
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		<pubDate>Tue, 01 Apr 2008 14:19:13 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Pensadores]]></category>
		<category><![CDATA[biografía]]></category>
		<category><![CDATA[Buda]]></category>
		<category><![CDATA[cultura]]></category>
		<category><![CDATA[filosofía]]></category>

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		<description><![CDATA[Su vida
Sidharta Gautama, conocido                        universalmente como el Buda, nació en el año                     [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h2>Su vida</h2>
<p align="left"><span class="texto">Sidharta Gautama, conocido                        universalmente como el Buda, nació en el año                        560 A.C. cerca de la ciudad de Kapilavastu, en el actual                        Nepal y no lejos de la frontera septentrional de la India.                        Era hijo Primogénito del rey Suddhodana y de la reina                        Mahamaya, monarcas del pequeño reino de los Shakyas.</span></p>
<p align="left"><span class="texto"> Según afirman                        venerables tradiciones su nacimiento estuvo rodeado de una                        serie de señales prodigiosas y cuando recién                        nacido fue presentado por su padre a los principales personajes                        de la corte, algunos de los sabios invitados a la ceremonia                        predijeron que el niño llegaría a ser un gran                        monarca o un gran vidente. </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> Como heredero del trono,                        el príncipe recibió una esmerada educación                        y el trato respetuoso de criados y cortesanos que su alto                        rango y futuras responsabilidades exigían. El propio                        Buda dijo en cierta ocasión a algunos de sus discípulos                        que había sido criado con gran esmero, que había                        vestido lujosos trajes de seda, que en la residencia real                        había vivido en tres palacios distintos: uno para                        el verano, otro para le invierno y un tercero para la estación                        de lluvias, y que en aquellos palacios habían entretenido                        sus ocios numerosas doncellas hábiles en la danza                        y en el manejo de instrumentos musicales. </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> A los diez y seis años                        de edad, el príncipe contrajo matrimonio con la princesa                        Yoshodara, elegida por su padre entre quinientas hermosas                        jóvenes de nobles familias del reino. Antes de que                        se celebrara el matrimonio, el padre de la novia, sin embargo,                        exigió que el futuro marido de su hija demostrara                        su hombría en las artes marciales, cosa que Gautama                        no tuvo ninguna dificultad en hacer ganando una competición                        en la que concurrieron otros muchos jóvenes nobles.                        El matrimonio se celebró y a su debido tiempo la                        esposa de Gautama le dió un hijo que recibió                        el nombre de Rahula. </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> El matrimonio no modificó                        el lujo y las comodidades que rodeaban al príncipe.                        Su padre, el rey, preocupado por la profecía de los                        sabios de que su primogénito se entregaría                        a una vida de austeridades y preocupaciones religiosas,                        le había rodeado de todos aquellos lujos para evitar                        que entrara en contacto con el mundo exterior y sus crueles                        realidades. Por ello, el rey había tomado toda suerte                        de precauciones para que su heredero no saliera nunca de                        sus residencias. Pero las preocupaciones del monarca no                        pudieron evitar que el destino del primogénito se                        cumpliera. El momento crucial se produjo cuando el príncipe                        alcanzó la edad de veintinueve años. Las versiones                        tradicionales sobre las circunstancias que llevaron a Gautama                        a abandonar su herencia y su familia, si bien difieren en                        algunos detalles todas coinciden en lo esencial, es decir                        en el descubrimiento que el príncipe hizo de la existencia                        de la enfermedad, la vejez y la muerte. Estos fatales descubrimientos                        se produjeron como consecuencia de unos paseos el príncipe                        que dió por los alrededores de la residencia real.                        </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> Aunque su padre había                        ordenado que todo aquello que pudiera resultar desagradable                        o turbador fuera apartado del camino que su hijo pensaba                        seguir, este se encontró de pronto con un anciano                        maltrecho y aquejado por todas las debilidades propias de                        una edad avanzada. El segundo encuentro, durante otro paseo                        fue con un hombre gravemente enfermo, sucio maloliente y                        abandonado por todos. En un tercer paseo el príncipe                        vio un cadáver de un hombre que era llevado a la                        pira funeraria para ser incinerado. Aquellos encuentros                        le revelaron los aspectos más dolorosos e insufribles                        de la vida, hasta entonces ocultados a sus ojos. Pero en                        un cuarto paseo también encontró un anciano                        anacoreta que mostraba en su rostro una gran serenidad y                        se comportaba con apacible sosiego. </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> Durante todos aquellos                        paseos y encuentros, el príncipe iba acompañado                        de su fiel auriga (cochero), a quién sometió                        a una seria de apremiantes preguntas para que le esclareciera                        aquellos hechos ignorados por él hasta entonces.                        El auriga le explicó que todos los hombres estaban                        destinados a envejecer si vivían bastante tiempo,                        que todos estaban dispuestos a sufrir enfermedades, algunas                        terriblemente dolorosas, y así mismo todos, sin excepción,                        estaban destinados a morir sin que ninguno pudiera soslayar                        este destino. </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> El príncipe se                        sitió profundamente turbado por aquellas revelaciones.                        A causa de su anterior aislamiento desconocía que                        también las dolencias y la decrepitud formaban parte                        de la vida y que ésta finalmente estaba destinada                        a extinguirse. Para él, aquellos hechos resultaron                        de pronto más reales que le existencia placentera                        que había conocido hasta entonces. Fue una revelación                        dolorosa y trascendental, ya que a partir de aquel momento                        el príncipe quiso buscar una solución a aquellos                        hechos tan penosos e inevitables. El recuerdo del apacible                        anacoreta que había cruzado su camino en el cuarto                        encuentro le hizo sospechar que algunos hombres, pese a                        conocer las crueles realidades de la vida, habían                        encontrado el remedio para tan grandes males, decidió                        indagar entre aquellos maestros para que le explicaran el                        sentido profundo de la vida y le proporcionaran el alivio                        a sus sufrimientos. </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> Y así, una noche,                        el príncipe abandonó el palacio, abandonó                        a sus padres, a su esposa y a su hijo, decidido a encontrar                        la respuesta a las preguntas que le acuciaban. Ya lejos                        del palacio entregó a su fiel auriga que le había                        acompañado en su huida sus lujosos vestidos, sus                        joyas y su caballo, se vistió con un sayo y empezó                        una vida errante en busca de la verdad. Primero estuvo a                        los pies de dos maestros famosos, sin hallar en sus enseñanzas                        las respuestas a sus inquietudes. Pero como estaba decidido                        a encontrar la solución al problema que le atormentaba                        se entregó a una vida de gran rigor ascético                        en compañía de otros cinco compañeros                        que como él buscaban la verdad. Durante seis años,                        Gautama se sometió voluntariamente a una vida de                        austeridad y grandes sacrificios, creyendo que aquél                        era el camino para hallar la verdad, pero que, en realidad                        le llevaron a las puertas de la muerte pues, en otras renuncias,                        se había impuesto un régimen tan severo que                        apenas si comía, llegando al extremo de alimentarse                        con dos o tres granos de arroz al día. El propio                        Gautama describió en cierta ocasión a sus                        discípulos las consecuencias de los rigores a los                        que se había sometido diciéndoles: </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> &#8220;A causa de lo poco                        que comía todos mis miembros quedaron como hiedra                        reseca y enredada; mis nalgas parecían las pezuñas                        de un búfalo; mi espina dorsal sobresalía                        de mi espalda como las cuentas de un rosario; las pupilas                        de mis ojos estaban hundidas en sus cuencas y brillaban                        como el agua en el fondo de un pozo profundo; mi cabeza                        estaba arrugada como una calabaza cortada antes de haber                        madurado y dejada expuesta al sol y al viento; la piel de                        mi estómago colgaba flácida de mis huesos;                        y cuando quería obedecer la llamada de la naturaleza,                        al moverme me caía de bruces allí donde estuviese;                        incluso mis cabellos y el vello de mis piernas se desprendía                        de mi cuerpo porque estaba podrido es sus raíces&#8230;&#8221;                        </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> Tras aquellos seis años                        de sacrificios, el príncipe comprobó que estos                        resultaban inútiles y no le conducían al descubrimiento                        de la verdad sobre la vida, por lo que de pronto renunció                        a seguir aquellas prácticas austeras; volvió                        a alimentarse normalmente, se bañó, tras haber                        recuperado sus fuerzas físicas, se entregó                        a una profunda reflexión. Sus cinco compañeros                        de sacrificios le abandonaron entonces creyendo que había                        renunciado a la búsqueda de la verdad. </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> Pero no era así.                        La tradición asegura que una vez repuesto, Gautama                        se sentó debajo de un árbol, conocido como                        Bodhi (en botánica Ficus religiosa) y se dijo a sí                        mismo: </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> &#8220;No me moveré                        de esta posición sentado en la tierra hasta que haya                        conseguido mi objetivo.&#8221; </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> También la tradición                        asegura que allí sufrió el asalto violento                        del Dios Mara, el tentador, y de todas sus huestes, que                        intentaron disuadirle por medio de promesas y amenazas de                        que prosiguiera con sus propósitos. Todas las tentaciones                        fueron rechazadas por Gautama. Y allí tras una noche                        de vela, e intensa concentración mental, sumido en                        un profundo trance, Gautama recibió por fin las respuestas                        a sus preguntas; quedó iluminado y se transformó                        en el Buda. </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> &#8220;Mi mente quedó                        emancipada, surgió el conocimiento, desapareció                        la oscuridad y se hizo la luz&#8221;. </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> Buda tenía entonces                        treinta y cinco años de edad, y había constatado                        que la vida de los humanos, sujeta a una infinita cadena                        de reencarnaciones, estaba condenada inexorablemente al                        sufrimiento, al dolor y al llanto.</span></p>
<p align="left"><span class="texto"> &#8220;Cuál creéis,                        ¡Oh monjes!, -preguntó en cierta ocasión                        a sus discípulos &#8211; que sea mayor, el agua de los                        cuatro grandes océanos o las lágrimas que                        habéis derramado mientras errabais de trasmigración                        en trasmigración?</span></p>
<p align="left"><span class="texto"> Yo os lo diré:                        </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> Habéis vertido                        más lágrimas que todo el agua que contienen                        los cuatro grandes océanos&#8221;. </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> El remedio estaba en                        interrumpir la infinita cadena de las reencarnaciones viviendo                        según los principios de las Cuatro Nobles Verdades                        que el Buda había descubierto (ver recuadro): Con                        la interrupción del la fatal cadena, quedaba interrumpido                        el sufrimiento. </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> &#8220;YO, -dijo a sus                        primeros discípulos- no volveré más                        a este mundo. </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> luego afirmó de                        forma más rotunda:</span></p>
<p align="left"><span class="texto"> Este es mi último                        nacimiento, de ahora en adelante no existirán para                        mí nuevos nacimientos&#8221;. </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> Era el anuncio del camino                        hacia el Nirvana, la condición en la que todo sufrimiento,                        dolor y angustia mental cesaban. Tras aquella trascendental                        experiencia, íntima y personal, el Buda debatió                        en su mente si sería conveniente proclamar a otros                        el camino de la salvación que él había                        descubierto. Se decidió por la predicación                        y llevó luz a la mente de los hombres.</span></p>
<p align="left">&nbsp;</p>
<p align="left">&nbsp;</p>
<h2><span class="titulo">Su enseñanza:                        Las Cuatro Nobles Verdades </span></h2>
<p align="right">&nbsp;</p>
<p align="left"><span class="texto"><strong>1. La Noble Verdad                        Del Sufrimiento</strong></span></p>
<p align="left"><span class="texto"><strong> (Dukkha-Ariya-Sacca)</strong></span></p>
<p align="left"><span class="texto"> En el primer discurso                        con relación a la primera verdad, Buda dijo:</span></p>
<p align="left"><span class="texto"> “Ésta, oh                        monjes, es la Noble Verdad del Sufrimiento. El nacimiento                        es sufrimiento, la vejez es sufrimiento, la enfermedad es                        sufrimiento, la muerte es sufrimiento, asociarse con lo                        que no se quiere es sufrimiento, separarse de lo que se                        quiere es sufrimiento, no alcanzar lo que se desea es sufrimiento.                        “</span></p>
<p align="left"><span class="texto"> El nacimiento se define                        en el budismo como el primer momento en una existencia particular.                        En el caso de los seres humanos es el momento de concepción.                        El nacimiento es sufrimiento debido a que es la base de                        todo lo que inevitablemente sigue: la vejez, la enfermedad                        y la muerte. De acuerdo con la Doctrina del Origen Condicionado                        (paticca-samuppada), condicionado por el nacimiento ocurren                        la vejez y la muerte, la pena, el lamento, el dolor, el                        pesar y la desesperanza. Que la vejez es sufrimiento no                        es difícil de comprender. Cuando envejecemos nuestras                        facultades declinan, somos más proclives a la enfermedad,                        menos independientes, etc. La enfermedad es sufrimiento.                        Cuando nos enfermamos experimentamos sensaciones corporales                        desagradables y como resultado a veces también sufrimiento                        mental en la forma de depresión, etc. Y morir es                        sufrimiento. Buda dice también que asociarse con                        lo que no se quiere es sufrimiento, asociarse con personas                        o cosas que nos son desagradables. Separarse de lo que se                        quiere es sufrimiento; separarnos de lo que poseemos, cosas                        o seres, separarnos de nuestros seres queridos, familiares,                        amigos temporal o permanentemente es sufrimiento. No alcanzar                        lo que se desea es sufrimiento. A veces deseamos poseer                        algo, material o espiritual, pero debido a las circunstancias                        de la vida no lo podemos obtener. Esta frustración                        de obtener lo que deseamos es sufrimiento. No es difícil                        comprender que todas estas condiciones de la vida son sufrimiento.                        </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> Buda finaliza la exposición                        de la primera verdad diciendo: </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> &#8220;En breve, los cinco                        agregados de la adherencia son sufrimiento.&#8221; Los cinco                        agregados (pañcakkhandha) son todo lo que nosotros                        somos. Los cinco agregados son </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> 1) el agregado de la                        materialidad (rupakkhandha),<br />
2) el agregado de la sensación (vedanakkhandha),<br />
3) el agregado de la percepción (saññakkhandha),<br />
4) el agregado de las formaciones (sankharakkhandha) y<br />
5) el agregado de la conciencia (viññanakkhandha).<br />
Es importante comprender que cuando Buda expone la verdad                        del sufrimiento primero utiliza términos convencionales                        tales como el nacimiento, la vejez, la muerte, etc. Sin                        embargo, Buda finaliza su exposición utilizando lenguaje                        filosófico, el lenguaje de las realidades últimas.                        Y es esta dimensión del término &#8216;dukkha&#8217;,                        sufrimiento, la que es más difícil de comprender                        y aceptar. Esto es así porque para ello es necesario                        una profunda experiencia acerca de la naturaleza de los                        fenómenos. Sólo cuando uno ha experimentado                        los fenómenos de acuerdo con su naturaleza real,                        es posible concluir que los cinco agregados de la adherencia                        son sufrimiento. Intelectualmente no es difícil aceptar                        que el nacimiento, la vejez, la enfermedad, la muerte, etc.,                        son sufrimiento. Sin embargo, el intelecto no es suficiente                        para aceptar que los cinco agregados de la adherencia son                        sufrimiento. Se requiere algo más: Penetración                        o sabiduría. Investiguemos más a fondo acerca                        de la razón que los cinco agregados de la adherencia                        son sufrimiento.</span>
</p>
<p align="left"><span class="texto"> El término pali                        &#8216;dukkha&#8217; tiene generalmente tres significados. </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> 1) Dukkha-dukkha, literalmente                        sufrimiento-sufrimiento. Uno de los significados de la repetición                        de una palabra en pali es para dar énfasis. Dukkha-dukkha                        es el sufrimiento real como el dolor físico o el                        dolor mental. La enfermedad, la vejez, la muerte están                        incluidos en este tipo de sufrimiento. </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> 2) Viparinama-dukkha,                        sufrimiento como cambio. Aquí se incluyen los estados                        de felicidad. No porque los estados de felicidad en sí                        mismos sean sufrimiento sino por el hecho de su transitoriedad.                        </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> 3) Sankhara-dukkha, sufrimiento                        de lo condicionado. Cuando Buda dice que los cinco agregados                        de la adherencia son sufrimiento se está refiriendo                        al sufrimiento de lo condicionado, al sufrimiento de aquello                        que es el producto de causas. Los cinco agregados son producto                        de causas, son condicionados. Y todo aquello que es condicionado                        es sufrimiento. De acuerdo al budismo todo lo condicionado                        está sujeto al surgir y al cesar. Es este continuo                        surgir y cesar de los cinco agregados lo que es sufrimiento.                        No hay nada que uno pueda hacer para detener este proceso                        de surgir y cesar, este proceso es como si ocurriera de                        acuerdo con sus propias leyes.</span></p>
<p align="left"><span class="texto"> Existe la idea equivocada                        entre algunos occidentales que el budismo es pesimista.                        Esto se debe tal vez al hecho de no comprender estas diferentes                        dimensiones del término pali dukkha. Pesimista u                        optimista es una actitud con relación a las cosas.                        El budismo no es pesimista sino realista. La verdad del                        sufrimiento es sólo una de las cuatro verdades. También                        existe la verdad de la cesación del sufrimiento.</span></p>
<p align="left"><span class="titulo">2. La Noble Verdad Del                        Origen Del Sufrimiento </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> (dukkha-samudaya-ariya-sacca)</span></p>
<p align="left"><span class="texto"><strong>La segunda noble verdad                        es el deseo.</strong></span></p>
<p align="left"><span class="texto">Esto es lo que Buda dice                        en el primer discurso:</span></p>
<p align="left"><span class="texto"> “Ésta, oh                        monjes, es la Noble Verdad del Origen del Sufrimiento. Es                        el deseo que produce nuevos renacimientos, que acompañado                        con placer y pasión encuentra siempre nuevo deleite,                        ahora aquí, ahora allí. Es decir, el deseo                        por los placeres sensuales, el deseo por la existencia y                        el deseo por la no-existencia.”</span></p>
<p align="left"><span class="texto"> De acuerdo con el budismo                        el sufrimiento es debido al deseo y no a la disposición                        de un ser supremo. El deseo por los placeres sensuales significa                        deseo por los objetos de los sentidos tales como objetos                        visibles, audibles, olfativos, gustativos, tangibles y mentales.                        El deseo por la existencia significa deseo por la continuación                        de la existencia en el ciclo de renacimientos y muertes                        (samsara). El deseo por la no-existencia significa deseo                        por la aniquilación; es deseo asociado con la concepción                        errónea de que todo termina en el momento de la muerte.                        El deseo de acuerdo al budismo es una fuerza tremenda que                        tiene la potencialidad de producir renacimientos una y otra                        vez. Es debido a este deseo que los seres realizan acciones                        (kamma) buenas o malas. Y cuando hay acciones acumuladas                        hay efectos (vipaka). En otras palabras, es porque realizamos                        acciones en el pasado que existimos en el presente. Y siempre                        y cuando exista esta acumulación de acciones habrá                        renacimientos en el futuro. Por lo tanto, el origen del                        sufrimiento presente es el kamma que realizamos en el pasado.                        De acuerdo con la Doctrina del Origen Condicionado el deseo                        está condicionado por la sensación (agradable,                        desagradable o neutral). Cuando hay sensación agradable                        uno desea poseerla, cuando hay sensación desagradable                        uno desea su opuesto. La sensación neutral es igual                        que la agradable. Y cuando hay deseo hay adherencia (upadana),                        una forma más intensa de deseo. Cuando hay adherencia                        hay existencia (kamma). Cuando hay existencia hay renacimiento.                        Y cuando hay renacimiento hay vejez y muerte.</span></p>
<p align="left"><span class="texto"> Hay otra forma más                        gráfica de explicar esta segunda verdad. Cuando uno                        tiene apego a algo o a alguien y lo pierde, uno sufre. El                        sufrimiento que uno experimenta no es debido a la pérdida                        sino al apego que uno tiene hacia este algo o alguien. Piense                        acerca de los miles de seres humanos que mueren diariamente.                        Difícilmente uno experimentara gran sufrimiento por                        la pérdida de estos seres. Sin embargo, cuando uno                        de estos seres está ligado afectivamente a nosotros,                        uno experimenta sufrimiento. Esto es debido al apego o deseo,                        la segunda noble verdad.</span></p>
<p align="left"><span class="titulo"><strong>3. La Noble Verdad                        De La Cesación Del Sufrimiento</strong></span></p>
<p align="left"><span class="texto"><strong> (dukkha-nirodha-ariya-sacca)</strong></span></p>
<p align="left"><span class="texto"> La cesación del                        sufrimiento es la erradicación de las impurezas mentales.                        Sólo cuando uno ha erradicado las impurezas de la                        mente uno ha puesto fin al sufrimiento. Buda dice lo siguiente:</span></p>
<p align="left"><span class="texto"> “Ésta, oh                        monjes, es la Noble Verdad de la Cesación del Sufrimiento.                        Es la total extinción y cesación de ese mismo                        deseo, su abandono, su descarte, liberarse del mismo, su                        no-dependencia.”</span></p>
<p align="left"><span class="texto"> Esta noble verdad también                        se denomina Nibbana. Nibbana es un término pali que                        es mejor dejarlo sin traducir porque es imposible encontrar                        un equivalente en nuestra lengua. El Nibbana es el objeto                        de ciertos tipos de conciencias. Hay ciertos tipos de conciencias                        que tienen la habilidad de tomar Nibbana como objeto. Estos                        tipos de conciencias se denominan conciencias del sendero                        y fruición. Cuando una de las conciencias del sendero                        toma el Nibbana como objeto se produce la erradicación                        de las impurezas mentales. Esta erradicación es gradual.                        Primero se erradican las impurezas más bastas como                        la concepción errónea y la duda. Después                        se erradican otras impurezas como el enojo, la vanidad,                        la agitación, etc. De acuerdo al budismo, el deseo                        o apego, es decir la segunda noble verdad, es una de las                        impurezas a ser erradicadas. Cuando la impureza del deseo                        es erradicada, se dice que uno ha realizado la cesación                        del sufrimiento.</span></p>
<p align="left"><span class="titulo"> <strong>4. La Noble Verdad                        Del Sendero Que Conduce A La Cesación Del Sufrimiento                        </strong></span></p>
<p align="left"><span class="texto"> (Dukkha-Nirodha-Gamini-Patipada-Ariya-Sacca)</span></p>
<p align="left"><span class="texto"> La cuarta noble verdad                        también se denomina el camino medio (majjhima patipada)                        u óctuplo noble sendero. El óctuplo noble                        sendero es la práctica que uno debe seguir para alcanzar                        la cesación del sufrimiento. Es óctuplo porque                        posee ocho componentes. Buda dice los siguiente:</span></p>
<p align="left"><span class="texto"> “Ésta, oh                        monjes, es la Noble Verdad del Sendero que conduce a la                        Cesación del Sufrimiento. Simplemente este Óctuplo                        Noble Sendero; es decir, Recto Entendimiento, Recto Pensamiento,                        Recto Lenguaje, Recta Acción, Recta Vida, Recto Esfuerzo,                        Recta Atención Completa y Recta Concentración.”</span></p>
<p align="left"><span class="texto"> Estos ocho componentes                        están divididos en tres grupos de acuerdo al nivel                        de la práctica. El primero es el grupo de la moralidad                        (sila). El segundo es el grupo de la concentración                        (samadhi) y el tercero es el grupo de la sabiduría                        (pañña). Si uno desea poner fin al sufrimiento                        uno debería recorrer este sendero, poner en práctica                        este óctuplo noble sendero. Para comprender esta                        división en tres grupos es necesario primero conocer                        que hay tres puertas de acción: La puerta del cuerpo,                        la puerta del lenguaje y la puerta de la mente. Sila o moralidad                        es para controlar la puerta del cuerpo y del lenguaje. Recto                        lenguaje, recta acción y recta vida pertenecen al                        grupo de la moralidad. </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> Recto lenguaje es de                        cuatro clases: </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> 1) abstención                        de mentir,<br />
2) abstención de calumniar,<br />
3) abstención de lenguaje áspero y<br />
4) abstención de lenguaje frívolo. </span>
</p>
<p align="left"><span class="texto"> La recta acción                        es de tres tipos: </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> 1) abstención                        de matar seres vivientes,<br />
2) abstención de robar y<br />
3) abstención de conducta sexual ilícita.                        </span>
</p>
<p align="left"><span class="texto">Recta vida significa obtener                        los medios necesarios para la subsistencia con recto lenguaje                        y con recta acción. Además, hay cinco tipos                        de actividades consideradas por el budismo como incorrecto                        medio de vida:</span></p>
<p align="left"><span class="texto"> 1) comerciar con veneno,<br />
2) comerciar con intoxicantes (drogas, alcohol),<br />
3) comerciar con armas,<br />
4) comerciar con esclavos y<br />
5) comerciar con animales para matanza.</span>
</p>
<p align="left"><span class="texto"> El segundo, el grupo                        de la concentración consiste de tres componentes:                        </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> 1) recto esfuerzo,<br />
2) recta atención y 3)<br />
3) recta concentración. </span>
</p>
<p align="left"><span class="texto"> Estos tres son para controlar                        la puerta de la mente, para la eliminación temporaria                        de las impurezas mentales. Cuanto estos tres componentes                        están presentes en nuestras mentes las impurezas                        están temporalmente ausentes.</span></p>
<p align="left"><span class="texto"> El tercer, el grupo de                        la sabiduría consiste de dos componentes: </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> 1) recto entendimiento                        y<br />
2) recto pensamiento. </span>
</p>
<p align="left"><span class="texto"> Estos dos también                        tienen que ver con la puerta de la mente; son para la erradicación,                        la eliminación definitiva, de las impurezas mentales.                        Recto entendimiento significa comprender que los seres tienen                        el karma como su propiedad. Básicamente esto significa                        comprender que las malas acciones traen malos efectos y                        las buenas acciones traen buenos efectos. Recto entendimiento                        también significa la comprensión de las cuatro                        nobles verdades. Recto pensamiento es pensamiento de renunciación,                        ausencia de mala voluntad y ausencia de crueldad.</span></p>
<p align="left"><span class="texto"> En el Visuddhi-Magga                        (El Camino de la Purificación) del Venerable Budaghosa                        se compara a la verdad del sufrimiento con una enfermedad,                        la verdad del origen del sufrimiento con la causa de la                        enfermedad, la verdad de la cesación del sufrimiento                        con la cura de la enfermedad y la verdad del sendero que                        conduce a la cesación del sufrimiento con la medicina.</span></p>
<p align="left">&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
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		</item>
		<item>
		<title>Henri Bergson, el filósofo del tiempo</title>
		<link>http://revistablush.com.ar/2008/03/henri-bergson-el-filosofo-del-tiempo/</link>
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		<pubDate>Fri, 21 Mar 2008 18:38:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Pensadores]]></category>
		<category><![CDATA[Bergson]]></category>
		<category><![CDATA[escritores]]></category>
		<category><![CDATA[filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[pensamiento]]></category>

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		<description><![CDATA[Una elección                        decisiva
 Henri Bergson, el filósofo de la                        [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p class="texto"><img src="http://www.larevista.turemanso.com.ar/wp-content/uploads/2008/03/bergson.jpg" alt="Bergson" align="left" /><span class="titulo"><strong>Una elección                        decisiva</strong></span></p>
<p class="texto"> Henri Bergson, el filósofo de la                        intuición, nació el 12 de octubre de 1859                        en París, de padres anglo judíos. En 1868                        ingresó al Lycée Fontane (después Lycée                        Condorcet), donde fue un alumno brillante que reveló                        iguales y extraordinarias disposiciones para las ciencias                        y las letras. Durante largo tiempo vaciló entre ambas.                        Finalmente optó por estas últimas, con gran                        escándalo de su profesor de matemáticas, Desbrodes,                        quien estimó que este ramo había perdido a                        un futuro gran matemático. Antes de abandonar el                        liceo, obtuvo un premio por haber resuelto un problema de                        álgebra con una prueba escrita que fue publicada                        en los Anales de Matemáticas.</p>
<p class="texto"> Terminados sus estudios secundarios, Bergson                        ingresó a la Ecole Normale de Pans, de la que salió                        con el diploma de Profesor suplente de Filosofía,                        ocupando el segundo lugar en una promoción cuyo primer                        puesto fue para Lesbezeilles y el tercero para Jean Jaurés,                        el futuro líder socialista francés.</p>
<p class="texto"> <span class="titulo"><strong>El profesor de filosofía,                        el conferencista, el escritor</strong></span></p>
<p class="texto"> El primer nombramiento que obtuvo Bergson                        fue el de profesor de filosofía en Angers (1881),                        donde sirvió dos años, y pasó a continuación                        a ocupar un puesto similar en el de Clermont-Ferrand, que                        dirigía el padre de Paul Bourget, desde 1883 hasta                        1888. La vieja ciudad de Clermont con su quietud y plácido                        ambiente era propicia al estudio. El joven filósofo                        se hizo pronto famoso por sus conferencias. El 21 de febrero                        de 1884 dictó una sobre &#8220;La Risa&#8221;, que                        causó sensación y cuyas ideas fueron desarrolladas                        y maduradas dieciséis años después                        en el libro que tuvo este mismo título. Desde 1888                        hasta 1889, fue profesor del Collége Rodin. En este                        último año obtuvo su doctorado con su obra                        &#8220;Essais sur les Données Inmediates de la Conscience&#8221;                        (Ensayo sobre los Datos Inmediatos de la Conciencia. En                        ella trató de establecer valores permanentes allí,                        donde las ilusiones necesarias de la mente sitúan                        las apariencias de espacio, para retroceder desde aquí                        hacia una solución original del problema de la voluntad,                        que constituía en aquel entonces la principal preocupación                        de la filosofía francesa.</p>
<p class="texto"> Desde 1889 hasta 1897, Bergson enseñó,                        en el liceo Henri IV, y publicó, en el entretanto,                        &#8220;Matiére et Mémoire&#8221; (Materia y                        Memoria, 1896. La Escuela Normal Superior solicitó                        luego sus servicios hasta el año 1900, en que publicó                        &#8220;Le Riré.</p>
<p class="texto"> Después de su matrimonio con Mlle.                        Neuberger, prima de Marcel Proust, Bergson fue profesor                        de filosofía en el Collége de France desde                        1900 hasta 1921. Durante este período (1907) apareció                        su obra de mayor trascendencia: &#8220;Levolútion                        Créátrice&#8221; (La Evolución Creadora.                        A partir de ese libro, todo el París elegante afluyó                        a sus conferencias, en tal forma que algunos lo llamaron                        irónicamente &#8220;filósofo para las damas&#8221;.</p>
<p class="texto"> Sus clases, dictadas en la Sala N., 8, que                        llegó a ser célebre, tuvieron una popularidad                        que no habían alcanzado jamás, ni las de Michelet                        ni las de Renan ni siquiera las de Romáin Rolland.                        Era tal la expectación creada ante cada una de sus                        clases que un día Chuquet, el profesor de historia,                        cuyo curso comenzaba una hora antes que el de Bergson, exclamó:                        &#8220;Señoras y caballeros: antes de ir a escuchar                        a Monsieur Bergson os ruego que tengáis la paciencia                        de soportarme a mí en silencio&#8221;.</p>
<p class="texto"> Bergson dictaba sus clases con una voz pequeña                        y suave que se tornaba ligeramente temblorosa en los pasajes                        sutiles. Como decía una de sus admiradoras, &#8220;se                        sentía vibrar las almas&#8221;.</p>
<p class="texto"><span class="titulo"><strong>Acerca de la duración                        y el movimiento</strong></span></p>
<p class="texto"> A diferencia de Hegel, Schopenhauer y Spencer,                        Bergson no fue el creador de un sistema filosófico                        concebido como conjunto en su juventud y desarrollado más                        tarde en la vida. Hay, no obstante, en su filosofía                        una idea que se destaca y que, según se cuenta, fue                        concebida por él durante una caminata por Clermont-Ferrand                        cuando tenía 25 años de edad. Desde Platón,                        la filosofía había consistido en eliminar                        la duración, en contemplar el tiempo como una ilusión,                        y Bergson se preguntó si, por él contrario,                        el ser finito del que los filósofos tenían                        conocimiento por la reflexión, no sería el                        Tiempo mismo, no sería algo imperecedero. El substituyó,                        por consiguiente, la frase de Descartes &#8220;Yo soy una                        cosa que piensa&#8221; por la frase &#8220;Yo soy una cosa                        que dura&#8221; y el &#8220;sub specie ternitatis&#8221; de                        Spinoza, por la &#8220;sub specie durationis&#8221;. Reemplazando                        en esta forma los valores estéticos por valores de                        moción y cambio, operó una verdadera revolución                        en el campo de la filosofía. Toda su obra esta relacionada                        con la duración y el movimiento. Bergson no procede                        por especulación general. Según él,                        la filosofía como ciencia sólo puede progresar                        descartando las teorías generales y los sistemas                        universales y dedicando la atención a los problemas                        particulares. En cuanto a su método, mientras la                        mayor parte de los filósofos idealistas contemporáneos                        trataban de conciliar la filosofía con la ciencia,                        Bergson substituyó el método propiamente científico                        por un método nuevo fundado en la intuición.                        El parte de esta idea esencial: que si queremos representarnos                        la verdadera naturaleza de la vida, debemos aplicar a este                        objeto, sobre él cual el conocimiento intelectual                        no puede tener ninguna captación, otra forma de conocimiento,                        no analítico, sino directo, inmediato, el cual tiene                        su principio en el instinto, razón por la cuál                        muchos han creído ver en el bergsonismo una apoteosis                        de la intuición y de los valores místicos.</p>
<p class="texto"> Brevemente esbozadas, las ideas fundamentales                        de la que es considerada su obra maestra, &#8220;La Evolución                        Creadora&#8221; (donde estudia todo el problema de la existencia)                        son las siguientes:</p>
<p class="texto"> Rechazando el monismo tanto idealista como                        materialista, Bergson concibe el universo como algo que                        no es ni puramente materia ni puramente espíritu,                        sino un proceso eterno, un &#8220;devenir&#8221; que preserva                        el pasado y crea el futuro. El mundo para él no es                        fijo, sino que se mueve eternamente, evolucionando, adoptando                        la forma de un equilibrio eterno en el que &#8220;nada se                        crea, nada se aniquila&#8221;. El Tiempo, tal como nosotros                        lo hemos concebido, es una mera ficción de nuestro                        espíritu que hemos extraído de la idea de                        yuxtaposición en el espacio. El Tiempo real es el                        Tiempo eternamente presente. Esté concepto soluciona                        las antinomias del instinto y de la inteligencia, de la                        materia y del espíritu, de la libertad y el determinismo.                        En vez de estar atado por los grillos de hierro de la necesidad,                        el universo se mueve siempre hacia adelante, evoluciona                        constantemente en una actividad libre y creadora.</p>
<p class="texto"><span class="titulo"><strong>Las dos fuentes de                        la moral y la religión</strong></span></p>
<p class="texto"> Pero la filosofía de Bergson carecía,                        para ser completa, de una Moral. En 1932, la proporcionó                        a sus discípulos con la publicación de su                        obra &#8220;Les deux sources de la Morale et de la Religion&#8221;                        (Las dos fuentes de la Moral y de la Religión), que                        aparece dividida en cuatro partes: la primera está                        consagrada a la Obligación Moral; la segunda, a la                        Religión estática; la tercera, a la Religión                        dinámica, y la cuarta, a la Mecánica y a la                        Mística. El libro termina con algunas observaciones                        en que el autor expresa sus puntos de vista sobre el porvenir                        de la Sociedad y sobre las cuestiones sociales que dominan                        nuestra época, como ser la Democracia, la Sociedad                        de las Naciones, el eugenismo, el industrialismo, etc. Oponiendo                        la Mecánica a la Mística, Bergson piensa que                        la era del maquinismo debe ceder ante un retorno a la vida                        simple que el propio progreso mecánico hará                        posible, a una vida mística cuya primera luz se vislumbra                        quizás en el umbral de esta &#8220;terra incognita&#8221;                        que la metafísica intenta hoy explorar.</p>
<p class="texto"><span class="titulo"><strong>Su legado </strong></span></p>
<p class="texto"> Una parte muy importante de la filosofía                        de Bergson se encuentra asimismo en sus trabajos menores,                        como ser &#8220;Le Rire&#8221;; en sus conferencias sobre                        &#8220;La Perception du Changement&#8221; (La percepción                        del cambio), &#8220;Le intuition philosophique&#8221; (La                        intuición filosófica), &#8220;La conscience                        et la vie&#8221; (La conciencia y la vida), &#8220;Lame et                        le corps&#8221; (El Alma y el Cuerpo, 1912). &#8220;La Philosophie                        de Claude Bernard&#8221;, leída en el Collége                        de France; en su volumen titulado &#8220;Durée et                        simultaneité&#8221; (Duración y Simultaneidad,                        1922), en que discute las teorías de Einstein, y                        en prefacios escritos a varios volúmenes de filosofía.</p>
<p class="texto"> Sus obras han sido traducidas al alemán,                        inglés, italiano, ruso, húngaro, polaco, checoslovaco,                        entre otros. En español existen: &#8220;Materia y                        Memoria&#8221;, &#8220;La Evolución Creadora&#8221;,                        &#8220;La Risa&#8221;, &#8220;Ensayo sobre los datos inmediatos                        de la conciencia&#8221;, &#8220;La Energía espiritual&#8221;                        y &#8220;El pensamiento y lo Movible&#8221;, una versión                        española de &#8220;La Pensée et la Mouvant&#8221;                        (1935), en que Bergson recopiló sus últimos                        trabajos. Son artículos y conferencias precedidos                        de dos ensayos introductivos, uno sobre &#8220;el crecimiento                        de la verdad&#8221; y el otro sobre &#8220;posición                        de problemas&#8221; en que, sin descender a la polémica,                        Bergson trató de responder a las críticas                        que se alzaron contra su método.</p>
<p class="titulo"><strong> El orgullo de la sangre.</strong></p>
<p class="texto"> En los últimos años de su                        vida, Bergson solía cambiar con frecuencia de residencia                        para huir de los visitantes que acudían de todas                        partes a turbar su soledad, y por esta razón se le                        había puesto el apodo de &#8220;el Judío Errante&#8221;.                        Su último hogar fue una casa en el barrio de Passy,                        en París, donde vivía con su hija en un aislamiento                        total. Allí permaneció al estallar la Segunda                        Guerra Mundial, no obstante la advertencia de sus amigos                        de que se pusiera a salvo de la posible persecución                        &#8220;nazi&#8221;. Orgulloso de su sangre judía, rehusó,                        en diciembre de 1940 y un mes antes de su muerte, el ofrecimiento                        del gobierno de Vichy de eximirlo de los decretos que exigían                        la renuncia de los judíos a todos los cargos prominentes.                        El 9 de diciembre entregó voluntariamente su cátedra                        honoraria en el College de France, aun cuando el gobierno                        le pidió que permaneciera, en mérito a &#8220;sus                        servicios artísticos y literarios a la nación&#8221;.                        También rehusó ser eximido de firmar los registros                        públicos de los judíos. A los ochenta y un                        años, se levantó de su lecho de enfermo e                        hizo cola para firmar dichos registros. Y así murió                        en soledad, el 4 de enero de 1941.</p>
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		<title>Pitágoras, el universo es matemático</title>
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		<pubDate>Thu, 06 Mar 2008 13:35:18 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Pensadores]]></category>
		<category><![CDATA[biografía]]></category>
		<category><![CDATA[filosofos]]></category>

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		<description><![CDATA[&#8220;Cállate o di algo mejor que el silencio.&#8221; Pitágoras


&#8220;Nacido en Samos (532 AC) fue discípulo de Ferécides y de Anaximandro. Parece haber visitado Egipto y haber entrado en contacto con las doctrinas de los sacerdotes de aquel país. Se dice que fundó en Crotona, hacia el año 530 AC, una comunidad de índole religiosa y [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p align="right"><em>&#8220;Cállate o di algo mejor que el silencio</em>.&#8221; Pitágoras</p>
<p align="left"><a href="http://www.larevista.turemanso.com.ar/wp-content/uploads/2007/12/sanzio_01_pythagoras.jpg" title="Pitagoras"></a></p>
<p style="text-align: center"><a href="http://www.larevista.turemanso.com.ar/wp-content/uploads/2007/12/sanzio_01_pythagoras.jpg" title="Pitagoras"><img src="http://www.larevista.turemanso.com.ar/wp-content/uploads/2007/12/sanzio_01_pythagoras.jpg" alt="Pitagoras" border="0" height="369" width="317" /></a></p>
<p align="left">&#8220;Nacido en <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Samos" title="Ubicate, conocé dónde queda y su historia" target="_blank">Samos</a> (532 AC) fue discípulo de Ferécides y de Anaximandro. Parece haber visitado Egipto y haber entrado en contacto con las doctrinas de los <a href="http://www.larevista.turemanso.com.ar/wp-admin/" title="llamados Hierofantes">sacerdotes</a> de aquel país. Se dice que fundó en Crotona, hacia el año 530 AC, una comunidad de índole religiosa y político-religiosa y que por haber despertado la hostilidad de dos jefes del partido demócrata, se produjo una rebelión en su contra que lo obligó a huir de Crotona y a establecerse en Metaponto, donde es probable que falleciera. (&#8230;) &#8221; Con este párrafo, <a href="http://www.biografiasyvidas.com/biografia/f/ferrater_mora.htm" title="Breve biografía" target="_blank">Ferrater Mora</a> deja en claro lo poco que en realidad se sabe del matemático <a href="http://maps.google.es/maps?f=q&amp;hl=es&amp;geocode=&amp;q=grecia&amp;ie=UTF8&amp;ll=39.385264,22.049561&amp;spn=6.095811,9.832764&amp;z=7&amp;om=1" title="Conocé Grecia con google map" target="_blank">griego</a>.</p>
<h3>Su teoría</h3>
<p align="left">En relación a su pensamiento, se sabe que su sistema de educación se basaba en la <em>gimnasia, las matemáticas y la música (esquema que continuó <a href="http://turemanso.com.ar/fuego/filosofia/platon.html" title="Pequeña biografía" target="_blank">Platón</a>)</em>. Los pitagóricos creían que el mundo conocido podía ser explicado a partir de las matemáticas. A sus seguidores más cercanos se les llamó <strong>mathematikoi</strong>; como curiosidad siempre se destaca que eran vegetarianos y no tenían posesiones personales (<em>será que el mundo es carnívoro y egoísta y por ese motivo lo opuesto llama la atención ?</em>). También es cierto que existían otros que tenían su propia casa y no eran vegetarianos. Lo que sí me parece destacable es que se recibían hombres y mujeres (recordemos que en aquella época las mujeres no eran consideradas ciudadanas de<a href="http://iurisbull.wordpress.com/2007/05/26/grecia-cultura-e-historia/" title="Breve referencia a la cultura y la política griega" target="_blank"> la polis</a>)</p>
<p align="left">En su escuela se pregonaba que el mas profundo nivel la realidad es de naturaleza matemática. Creían que la filosofía puede ser utilizada para la purificación espiritual, que el alma puede elevarse para unirse con lo divino y que ciertos símbolos tienen significancia mística. Todos los discípulos de linea debían observar estricto secreto y lealtad.</p>
<p>Se interesó por el concepto de número, triángulo y otras figuras matemáticas así como la idea abstracta de probar. De esta manera dio a los números un valor abstracto que puede aplicarse a muchas circunstancias. Sostuvo que todas las relaciones podían ser reducidas a relaciones numéricas: <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Monocordio" title="¿Qué es un monocordio?" target="_blank">las cuerdas vibrantes</a> poseen tonos armoniosos cuando la relación de sus longitudes son números enteros.</p>
<p>Actualmente se lo conoce popularmente por su <a href="http://www.molwick.com/es/relatividad/122-teorema-pitagoras.html#texto" title="La relatividad del tiempo y el teorema de Pitágoras" target="_blank">Teorema</a>:</p>
<blockquote><p>&#8220;Para un triangulo rectángulo el cuadrado de la hipotenusa es igual a la suma de los cuadrados de sus catetos&#8221;.</p></blockquote>
<p align="center">&nbsp;</p>
<blockquote>
<p align="left"><strong>&#8220;No hagas de tu cuerpo, la tumba de tu alma&#8221;</strong> <font size="+1">[<em>Autos epha*</em>]</font></p>
</blockquote>
<h3></h3>
<h4> Actividades</h4>
<p>Una <a href="http://plenitud.com.ar/blog/2008/03/01/el-numero-de-oro/" title="Anotate" target="_blank">actividad presencial y multimedia</a> para aprender y comprender el significado del número de oro y la divina proporción.</p>
<ul>
<li><a href="http://ciencia.astroseti.org/matematicas/articulo.php?num=3516" title="Leer el artículo" target="_blank">&#8220;Biografía de Pitágoras de Samos&#8221;</a> de  <em>J J O&#8217;Connor y E F Robertson, traducido por Francisco Pulido Pastor.</em></li>
<li> <a href="http://www.geocities.com/symbolos/enesteb.htm" title="Leer el artículo" target="_blank">&#8220;El Pitagorismo y el conocimiento sagrado&#8221;</a> de  Felipe José Estevanez</li>
<li><a href="http://maneras.turemanso.com.ar/?p=31" title="Excelente!" target="_blank">Los versos de oro</a> atribuidos a Pitágoras</li>
</ul>
<p align="left">&nbsp;</p>
<h3></h3>
<h4> Videos para seguir aprendiendo</h4>
<p align="left">Una aproximación al orden en el caos. Las matemáticas como una actividad intelectual, a partir de Pitágoras y Tales de Mileto.</p>
<p align="left">&nbsp;</p>
<p align="left">[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=Kj4AFCyF97E[/youtube]</p>
<p align="left">&nbsp;</p>
<p align="left">A continuación los dejo con un video muy interesante que pretende extractar gran parte del conocimiento contenido en la escuela pitagórica. El único problema es que las letras pasan muy rápido, así que les sugiero tener a mano la pausa.</p>
<p align="left">&nbsp;</p>
<p align="left">[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=pnxN94U0ig4[/youtube]</p>
<p align="left">&nbsp;</p>
<p align="left"><font size="+1"> :::</font></p>
<p align="left">(*) Lo dijo él (Pitágoras)</p>
<p align="left">&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
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