<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Blush &#124; Fiat Lux &#187; Personajes</title>
	<atom:link href="http://revistablush.com.ar/category/personajes/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://revistablush.com.ar</link>
	<description>Revista digital de cultura y humanidades</description>
	<lastBuildDate>Wed, 29 Oct 2008 16:20:29 +0000</lastBuildDate>
	<generator>http://wordpress.org/?v=2.8</generator>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
			<item>
		<title>Un oficinista silencioso: la vida de Fernando Pessoa</title>
		<link>http://revistablush.com.ar/2008/03/un-oficinista-silencioso-la-vida-de-fernando-pessoa/</link>
		<comments>http://revistablush.com.ar/2008/03/un-oficinista-silencioso-la-vida-de-fernando-pessoa/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 27 Mar 2008 11:34:19 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Personajes]]></category>
		<category><![CDATA[cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Fernando Pessoa]]></category>
		<category><![CDATA[literatura]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://larevista.turemanso.com.ar/2008/03/27/un-oficinista-silencioso-la-vida-de-fernando-pessoa/</guid>
		<description><![CDATA[ Escondido tras la máscara de un oficinista -lo que en rigor tampoco fue, porque sólo aceptó el trabajo para subsistir y con la condición de no cumplir horarios-, Pessoa emerge como un hombre regido por la pasión. Fue un seguidor del ocultismo y la astrología. Pero, ante todo, un lector empedernido que abordó tempranamente a los autores más difíciles.

El sufrimiento lo acompañó siempre, tanto a un nivel existencial como material. En vida no tuvo nada: carrera, amores, relaciones sociales, obra (sólo vio publicado su libro Mensaje, en 1934).]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p class="texto"><img class="alignleft" style="float: left; margin-left: 9px; margin-right: 9px;" src="http://www.revistablush.com.ar/wp-content/uploads/2008/03/pessoa.jpg" alt="El gran Pessoa" hspace="9" width="195" height="278" align="left" /><strong><span class="titulo">Su                        vida</span></strong></p>
<p class="texto">Fernando Pessoa nació el 13 de junio                        de 1888 en la ciudad de Lisboa. Muy poco se sabe de su vida                        personal, salvo que salía siempre hacia el mediodía,                        iba a un café, pedía alcohol y al terminar                        su bebida se marchaba. Escribía de noche y preferentemente                        parado.</p>
<p class="texto">Pero no nos vayamos tan lejos en el tiempo                        aun, el padre de Pessoa muere cuando Fernando tiene cinco                        años; su madre se vuelve a casar dos años                        después con el consul portugués de Durban,                        Sudáfrica. Hecho que explica porqué Fernando                        pasó su infancia y juventud en Africa del sur, recibiendo                        una educación inglesa.</p>
<p class="texto">Henriqueta, su media hermana, lo recuerda                        como un niño silencioso que casi no jugaba y que                        ya escribía desde entonces.</p>
<p class="texto">En 1905, a los diecisiete años, regresa                        a Portugal. Solitario, retraído, forja su obra lentamente,                        al mismo tiempo que trabaja como traductor comercial en                        inglés y francés.</p>
<p class="texto">Inicia su obra poética en portugués                        en 1912, con algunos poemas publicados en la revista a Aguia.                        En 1913 publica 35 sonetos en inglés.</p>
<p class="texto">Por aquel entonces entra en relación                        con el grupo saudosista acaudillado por Teixeira de Pascoaes,                        pero lo abandona pronto, para ser, con Sá-Carneiro,                        uno de los introductores de los movimientos de vanguardia                        en Portugal.</p>
<p class="texto">&#8220;No conozco otra vida de escritor tan                        carente, como tampoco otra que haya sido tan transfigurada                        por el arte&#8221;. Las palabras son del prefacio de la biografía                        de Fernando Pessoa, Extraño Extranjero, escrita por                        el francés Robert Bréchon. &#8220;El poeta                        no ha querido, como ciertos estetas, hacer de su existencia                        una obra de arte; ha preferido escenificarla en su obra,                        concebida como un vasto drama donde los heterónimos                        le dan la réplica y se replican, a su vez, mutuamente&#8221;.</p>
<p class="texto">Esa imagen del poeta con camisa blanca,                        traje oscuro, corbata y sombrero gris se repite hasta el                        infinito hasta convertirse en una especie de “monograma”                        del poeta que en algún momento fue considerado &#8220;un                        fracasado&#8221; o, peor aún,&#8221;un inútil&#8221;.</p>
<p class="texto"><strong><span class="titulo">El poeta de oficina</span></strong></p>
<p class="texto">Escondido tras la máscara de un oficinista                        -lo que en rigor tampoco fue, porque sólo aceptó                        el trabajo para subsistir y con la condición de no                        cumplir horarios-, Pessoa emerge como un hombre regido por                        la pasión. Fue un seguidor del ocultismo y la astrología.                        Pero, ante todo, un lector empedernido que abordó                        tempranamente a los autores más difíciles.</p>
<p class="texto">El sufrimiento lo acompañó                        siempre, tanto a un nivel existencial como material. En                        vida no tuvo nada: carrera, amores, relaciones sociales,                        obra (sólo vio publicado su libro Mensaje, en 1934).                        Bebió en exceso. Y tenía sobre todo, el vicio                        de no terminar nunca nada de lo que empezaba, quizas con                        esta cita del fragmento 152 del “libro del desasosiego”                        podamos comprender porqué incluso no pudo esperar                        a concluir con su vida de forma natural: “Me quedo                        desolado cuando termino algo. Me quedo pasmado y desolado.                        Mi instinto de perfección debería impedirme                        acabar; debería impedirme incluso empezar…”</p>
<p class="texto">Cuando se suicidó uno de sus pocos                        amigos, le dedicó la siguiente oración fúnebre:                        &#8220;genio del arte, Sá-Carneiro no conoció                        en esta vida ni alegría ni dicha (&#8230;). Así                        les ocurre a los señalados por los dioses. El amor                        les da la espalda, la esperanza no los reclama, la gloria                        los ignora&#8221;.</p>
<p class="texto"><strong><span class="titulo">Sobre heterónimos                        y ortónimos</span></strong></p>
<p class="texto">El año 1914 fue decisivo en la obra                        del poeta, por la invención de sus tres heterónimos.                        Pessoa crea su obra proyectándola sobre cuatro personalidades                        distintas y divergentes en la que se incluye a él                        mismo (Fernado Pessoa) como ortónimo.</p>
<p class="texto">Cuando hablamos de heterónimos no                        estamos refiriéndonos a seudónimos, ni a un                        juego de dispersión emocional, sino a individualidades                        que deben ser consideradas distintas del propio autor. La                        obra seudónima es la del autor en su personalidad,                        salvo en el nombre con que firma; la heterónima es                        del autor fuera de su personalidad, es de una individualidad                        completa fabricada por él, como si fueran los parlamentos                        de cualquier personaje de cualquier drama suyo.</p>
<p class="texto">Cada uno de sus heterónimos parecía                        tener una misión clara y definida dentro de la creación                        poética: el &#8216;poder de despersonalización dramática&#8217;                        se lo otorgó a Alberto Caeiro, la &#8216;disciplina mental&#8217;,                        a Ricardo Reis, y &#8216;toda la emoción que no debo ni                        a mí ni a mi vida&#8217; fue para Alvaro de Campos.</p>
<p class="texto">Pessoa fue todos y cada uno de ellos: fue                        Alberto Caeiro, un poeta sensualista y pagano. Pero también                        fue el futurista Alvaro Campos y el helenista y horaciano                        Ricardo Reis, al que el Premio Nobel de Literatura José                        Saramago dedicara una de sus mejores novelas. Por último,                        asumió la voz del acongojado Bernardo Soares, autor                        del Libro del Desasosiego, que actualmente muchos especialistas                        consideran la obra de su vida.</p>
<p class="texto"><strong><span class="titulo">Su obra </span></strong></p>
<p class="texto"><strong>Pessoa </strong>sólo publicó                        en vida un libro, <strong>Mensaje</strong> (1934), que presentó                        al premio literario &#8220;Antero de Quental&#8221; y quedó                        en segundo lugar.</p>
<p class="texto">Mensagem (contracción de “Mens                        agitat molem” –el espiritu es quien guia a la                        materia) se trata de una epopeya asociada generalmente a                        cierto nacionalismo literario, aunque va más allá                        de la mera exaltación histórica para ofrecernos                        una interpretación mística de Portugal.</p>
<p class="texto">Estructurado en tres grandes partes (&#8221;Blasón&#8221;,                        &#8220;Mar Portugués&#8221; y &#8220;El Encubierto&#8221;),                        este libro hace un repaso por los principales acontecimientos                        de la historia portuguesa, retratando a sus figuras centrales,                        desde Ulises, Viriato, Alfonso Enríquez, Enrique                        el Navegante o Vasco de Gama hasta concluir en Don Sebastián                        y &#8220;la madrugada irreal del Quinto Imperio&#8221; (con                        claras reminiscencias del Padre António Vieira).</p>
<p class="texto">En Mensagem Pessoa procede a una lectura                        esotérica del curso de la historia portuguesa, recuperando                        sus símbolos, sus leyendas y lo esencial de su mitología                        para crear una imagen del destino de Portugal, un destino                        aún por cumplirse.</p>
<p class="texto">También es muy interesante la obra                        de del modesto, rural y retirado<strong> Alberto Caeiro</strong> y su discípulo urbano <strong>Álvaro de Campos</strong>.                        Estas dos criaturas con autonomía y personalidad                        propias nacieron el mismo día y se estableció                        entre ellos un vínculo duradero, el de maestro y                        discípulo. Sus estilos son distintos, y sus perspectivas                        vitales también, pero algo les une de una manera                        profunda. Los dos quieren guiar su vida por el mandamiento                        del sentir antes que por cualquier otro. Sentir, no pensar,                        dejar que la vida sea una totalidad que se afirme desde                        su inmediatez sensitiva sin ninguna clase de intermediarios,                        y, sobre todo, sin el propio yo que como conciencia reflexiva                        e inquisitiva se interpone entre las cosas del mundo y los                        sentidos que las perciben. Pero una diferencia les separa                        radicalmente:</p>
<p class="texto"><strong>Caeiro</strong> –que teme al                        pensamiento como a una enfermedad- dedica todo su empeño                        a demostrar que la naturaleza que nos rodea es, en sí                        misma, suficiente porque se limita a ser sin más,                        y se desconoce a sí misma, y en ese desconocimiento                        está toda su fuerza.</p>
<p class="texto">Esa existencia no reflexiva, que ignora la                        conciencia y las preguntas inútiles, es una forma                        de felicidad a la que aspira el sencillo y complejo Caeiro                        y que logra expresar más de una vez. Es decir, Caeiro                        no conoce los tormentos de los desdoblamientos, goza de                        un yo estable y aspira a ser como la luz del sol que &#8220;no                        sabe lo que hace / y por eso no se equivoca y es común                        y es buena&#8221;.</p>
<blockquote>
<p class="texto">“Por eso (¡tristes de nosotros                          que traemos el alma<br />
vestida!)<br />
Eso exige un estudio profundo,<br />
Un aprendizaje de desaprender<br />
Y un secuestro en la libertad de aquel convento<br />
Del que los poetas dicen que las estrellas son las<br />
Monjas eternas<br />
Y las flores las penitentes convictas de un solo día,<br />
Pero donde al final las estrellas no son sino estrellas<br />
Ni las flores sino flores,<br />
Siendo que las llamamos estrellas y flores.”<br />
<strong>[del “Guardador de rebaños”,                          Alberto Caeiro]</strong></p>
</blockquote>
<p class="texto">Pero <strong>Álvaro de Campos</strong> es un atormentado, enfermo de la enfermedad inquietante                        de no ser un yo integrado y feliz. No hay lugar que apacigüe                        las ansias constantes de Álvaro de Campos y su infelicidad                        es no poder estar donde quisiera estar, aunque tampoco sabría                        él mismo definir muy bien en qué sitio quisiera                        estar, quizá únicamente en un lugar de legendaria                        infancia. Todo es destierro y ansia de partir, sea como                        sea, para emprender un viaje a ninguna parte, a una lejanía                        que se hace abstracta inconcreción, lugar o destino                        inapresable, la lejanía de las lejanías. Todo                        es deseo de no existir, de un cansancio o tedio infinito                        –Baudelaire se queda corto a su lado- y todo es enfermedad:                        la enfermedad del mismo Pessoa, la incapacidad de sentir                        la realidad sin interponer obligadamente el pensamiento                        mediador -que con sus distorsiones enloquece la vida-. &#8220;Grandes                        son los desiertos, y todo es desierto&#8221;, dice Álvaro                        de Campos. Es esa profundidad inquietante, inabarcable,                        demoledora en sus aristas, la que nos pone a sus pies, rendidos                        como él por sus fatigas y ansias, como transportados                        a un universo mas que literario.</p>
<blockquote>
<p class="texto">“En la noche terrible, sustancia                          natural de todas las<br />
noches,<br />
En la noche de insomnio, sustancia natural de todas<br />
mis noches,<br />
Recuerdo, velando en modorra incómoda,<br />
Recuerdo lo que hice y lo que podría haber hecho                          en<br />
La vida.<br />
Recuerdo, y una angustia<br />
Se dispersa por mí todo como un frío del                          cuerpo o un<br />
Miedo.<br />
Lo irreparable de mi pasado -¡ése es el cadáver!-<br />
Todos los otros cadáveres puede ser que sean<br />
Ilusión.<br />
Todos los muertos puede ser que sean vivos en otra<br />
Parte.<br />
Todos mis propios momentos pasados puede ser que<br />
Existan en algún lugar,<br />
En la ilusión del espacio y del tiempo,<br />
En la falsedad de transcurrir.<br />
Pero lo que yo no fui, lo que yo no hice, lo que ni<br />
Siquiera soñé;<br />
Lo que sólo ahora veo que debería haber                          sido-<br />
Eso está muerto más allá de todos                          los Dioses<br />
Eso-y fue finalmente lo mejor para mí- ni los Dioses<br />
Hacen vivir…<br />
Si en cierta altura<br />
Hubiese girado para la izquierda en vez de para la<br />
Derecha;<br />
Si en cierto momento<br />
Hubiese dicho sí en vez de no, o no en vez”</p>
<p class="texto"><strong>[De: “Lisbon Revisted”, Álvaro                          de Campos]</strong></p>
</blockquote>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://revistablush.com.ar/2008/03/un-oficinista-silencioso-la-vida-de-fernando-pessoa/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El Dalai Lama</title>
		<link>http://revistablush.com.ar/2008/03/el-dalai-lama/</link>
		<comments>http://revistablush.com.ar/2008/03/el-dalai-lama/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 25 Mar 2008 19:34:55 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Personajes]]></category>
		<category><![CDATA[cultura]]></category>
		<category><![CDATA[filosofía]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://larevista.turemanso.com.ar/2008/03/25/el-dalai-lama/</guid>
		<description><![CDATA[
“Recuerda,                        nuestro propósito no es hacer más budistas;                        es [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<blockquote>
<p class="texto"><strong>“Recuerda,                        nuestro propósito no es hacer más budistas;                        es hacer más seres que han logrado la iluminación.                        Cuando enseñes budismo no animes a la gente a hacerse                        budista; anímales a cultivar en su interior las cualidades                        del amor, la compasión, la responsabilidad universal                        y la sabiduría. Si algunas personas especiales con                        fuertes conexiones kármicas desean hacerse formalmente                        budista, entonces es aceptable; pero en general, lo importante                        es el compromiso con los valores espirituales internos,                        no con una tradición religiosa especifica</strong>”</p>
</blockquote>
<p class="texto">&nbsp;</p>
<p class="texto"><img src="http://www.larevista.turemanso.com.ar/wp-content/uploads/2008/03/dalai.jpg" alt="Dalai Lama" align="left" hspace="9" /> Tenzin Gyatso, Su Santidad el 14vo. Dalai                        Lama, es el líder espiritual y temporal de seis millones                        de tibetanos. Nació el 6 de Julio de 1935 en una                        pequeña villa campesina, y a los dos años                        fue reconocido -de acuerdo a la tradición de su país-                        como la reencarnación del anterior Lama, y por consiguiente                        la encarnación de Avalokitesvara, el Buda de la Compasión.</p>
<p class="texto"> En 1950, a los quince años, recayó                        sobre él la responsabilidad política de ser                        Jefe de Estado, cuando el Tíbet fue amenazado por                        la poderosa China. A pesar de sus esfuerzos por encontrar                        una solución pacífica al conflicto, Pekín                        continuó su despiadada política en el Tíbet                        occidental, dando origen a levantamientos populares en pro                        de la independencia. <a href="http://www.tibetoffice.org/sp/index.php?url_channel_id=1&amp;url_publish_channel_id=921&amp;url_subchannel_id=921&amp;well_id=2" title="Palabras conmemorativas del Dalai Lama 2008" target="_blank"></a>, Su Santidad se dirigió                        a la India en busca de asilo, seguido por 80.000 refugiados,                        y a partir de 1960 presidió, en Dharamsala, India,                        el gobierno tibetano en el exilio.</p>
<p class="texto"> El Dalai Lama se abocó a la inmediata                        y urgente tarea de preservar la cultura tibetana. Fundó                        asentamientos agrícolas para que los refugiados viviesen                        en ellos, un sistema autónomo de educación                        y otros institutos culturales para preservar las artes y                        la ciencia, sin descuidar la fundación de más                        de 200 monasterios para mantener la tradición budista,                        esencial al espíritu tibetano.</p>
<p class="texto"> En 1963, promulgó una constitución                        democrática, basada en el budismo y en la Declaración                        Universal de los Derechos Humanos, como el modelo para un                        Tíbet libre. Desde entonces, ha sido el más                        vigoroso defensor de este experimento democrático,                        presentando permanentemente propuestas para resolver la                        situación de la independencia. La oposición                        de las autoridades chinas, sin embargo, ha impedido toda                        solución.</p>
<p class="texto"> Defensor ardiente de la paz y la pluralidad                        ideológica, el Dalai Lama ha recibido numerosos premios                        internacionales, incluido el Nobel de la Paz en 1989. Al                        otorgárselo, el Comité Nobel enfatizó:                        &#8220;El Dalai Lama ha desarrollado su filosofía                        de Paz a partir de un enorme respeto por todos los seres                        vivos, y basado en el concepto de la responsabilidad universal                        que compete a toda la humanidad, así como a la naturaleza&#8230;                        se ha destacado proponiendo soluciones constructivas para                        resolver los conflictos internacionales, los temas de derechos                        humanos y los problemas ambientales del planeta.&#8221;</p>
<p class="texto"> El Dalai, en sus viajes, no trata de convertir                        a los occidentales al budismo, si no más bien inspirar                        en su interior un compromiso con los valores espirituales                        universales del amor, la compasión y la sabiduría.</p>
<p class="texto"> Él dijo en cierta ocasión:                        “<em>mi religión es el amor y la compasión,                        porque estas son cualidades que todos los seres conscientes                        necesitan. Independientemente de si sigue o no una tradición                        religiosa, el amor y la compasión son apreciados                        por todos.&#8221;</em></p>
<p class="texto"> En muchas ocasiones se han acercado monjes                        cristianos para pedirle que le dieran la ordenación                        budista, pero él rehusó, diciendo que con                        ser buenos monjes cristianos era suficiente, y que si estaban                        interesados en el budismo solo tenían que estudiar                        y practicar cualquiera de los aspectos de la doctrina budista                        que les resultara de utilidad, e incorporarlos a su adiestramiento                        cristiano habitual a modo de elementos complementarios.</p>
<p class="texto"> Enlaces en el Diario <a href="http://www.elpais.com/todo-sobre/persona/Tenzin/Gyatzo/2378/" target="_blank">El País </a>(España)</p>
<p class="texto">En relación sobre los últimos sucesos entre China y Tibet:</p>
<p class="texto">[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=t6s8zGTuJjQ[/youtube]</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://revistablush.com.ar/2008/03/el-dalai-lama/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La brevedad de la vida, memorias sobre Séneca</title>
		<link>http://revistablush.com.ar/2008/03/la-brevedad-de-la-vida-memorias-sobre-seneca/</link>
		<comments>http://revistablush.com.ar/2008/03/la-brevedad-de-la-vida-memorias-sobre-seneca/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 24 Mar 2008 18:43:53 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Personajes]]></category>
		<category><![CDATA[cultura]]></category>
		<category><![CDATA[filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Séneca]]></category>
		<category><![CDATA[tiempo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://larevista.turemanso.com.ar/2008/03/24/la-brevedad-de-la-vida-memorias-sobre-seneca/</guid>
		<description><![CDATA[(*) Su Vida
 Nace en Córdoba, hacia el año                        4 a.C. Sus padres fueron: Séneca El Viejo, un famoso retórico,             [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p class="texto"><img src="http://www.larevista.turemanso.com.ar/wp-content/uploads/2008/03/senado.jpg" alt="Senado. Fotografía actual" align="left" hspace="9" /><strong>(*) Su Vida</strong></p>
<p class="texto"> Nace en Córdoba, hacia el año                        4 a.C. Sus padres fueron: Séneca El Viejo, un famoso retórico,                        y Helvia Paulina, mujer de excelente carácter y educación.                        La familia del filósofo pertenece a la nobleza de                        provincias: son miembros adinerados del <a href="http://books.google.com.ar/books?id=ae8RAAAAIAAJ&amp;pg=PA358&amp;lpg=PA358&amp;dq=ordo+equestris&amp;source=web&amp;ots=9S186d6PXy&amp;sig=1Y8G1gRBbak6Q4Ah2rCreLAkNVM&amp;hl=es" target="_blank">ordo equestris</a> (caballería).</p>
<p class="texto">Séneca se educa en <a href="http://www.mappas.org/el-coliseo-de-roma-mappa10.htm" target="_blank">Roma</a>, estudia                        Retórica hasta los 18 años, con Fabiano Papirio.                        Después, asiste a las lecciones del estoico Atalo (que                        fue su maestro de moral) y de Soción, un ecléctico                        muy influído por el <a href="http://larevista.turemanso.com.ar/2008/03/06/pitagoras-el-universo-es-matematico/" title="En esta revista" target="_blank">pitagorismo</a>. Con miras a su promoción                        social, Séneca abandona los estudios de filosofía, centrándose en la Retórica y  ejerciendo como abogado.</p>
<p class="texto"> En el año 25 viaja a <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Alejandr%C3%ADa" target="_blank">Alejandría</a>                        (Egipto) para reponer su salud, siempre delicada.                        La estancia de 6 años en este país lo pone                        en contacto con la cultura egipcia, ampliando sus horizontes                        intelectuales. Basándose en los conocimientos adquiridos,                        escribe su primer libro, <em>De situ et sacris Aegypti</em>, obra                        que se ha perdido.  También estudia por esta                        época a Panecio y Posidonio, dos maestros del <a href="http://filosofia.idoneos.com/index.php/328460" target="_blank">estoicismo</a> (tardío).</p>
<p class="texto"> <strong>Comienzos de su carrera política</strong></p>
<p class="texto"> Vuelve a Roma en el año 31. Allí                        reanuda su vida de orador, y comienza su carrera política.                        Obtiene la <a href="http://www.dearqueologia.com/cuestura.htm" target="_blank">cuestura</a> en el año 33, y poco más                        tarde un puesto en el Senado. Su fama como retórico                        y como autor dramático provoca la envidia del emperador                        Calígula (37-41), quien planea matarlo. Convencido                        de que Séneca tendría una vida corta, a causa                        de su mala salud, fue posponiendo el crimen, hasta                        que él mismo fue asesinado, lo cual situó                        a Claudio como emperador.</p>
<p class="texto"> Séneca se casa, y nace su primer                        hijo: Marco Anneo. Probablemente daten de esta época,                        del 31 al 39, obras no conservadas, como <em>De lapidum natura,                        De piscium natura o De motu terrarum</em>. Tras la muerte de                        su padre en el año 39, Séneca escribe                        <em>Ad Marciam de consolatione</em>, y en el año 41 escribe                        <em><a href="http://es.geocities.com/biblio_e_seneca/ira.doc" title="Documento en formato word" target="_blank">De ira</a></em>.</p>
<p class="texto"> <strong>Acusación y destierro</strong></p>
<p class="texto"> Reinando Claudio, la emperatriz Mesalina                        consigue que Séneca sea acusado de adulterio con                        la princesa Julia Livila, hermana de Calígula y una                        de las principales enemigas de la emperatriz. Como consecuencia,                        Séneca es desterrado a Córcega, en el año                        41. En aquel territorio semisalvaje, entre grandes privaciones,                        Séneca escribe <em>Ad matrem Heluiam de consolatione                        </em>y <em>Ad Polybium de consolatione</em>.</p>
<p class="texto"> <strong>Indulto</strong></p>
<p class="texto"> Su destierro dura 8 años, hasta la                        boda de Claudio con Agripina. Entonces, ésta consigue                        que Séneca sea indultado y pueda volver a Roma. Es                        nombrado Pretor, y junto con Burro (Prefecto de la Guardia                        Pretoriana) comienza a ocuparse de la educación de                        Nerón, hijo de Agripina. En esta época, Séneca                        contrae segundas nupcias con Paulina, y escribe De breuitate                        vita y De tranquillitate animi.</p>
<p class="texto"> En el año 54, muere Claudio, envenenado.                        Séneca escribie la <em>Apokolokyntosis diui Claudii</em>,                        sátira en la que ridiculiza las pretensiones de divinidad                        de Claudio (&#8221;Apokolokyntosis&#8221; significa transformación                        en calabaza, por contraposición a &#8220;apoteosis&#8221;,                        transformación en dios).</p>
<p class="texto"> <strong>Nerón emperador</strong> <strong>y sus dos                        períodos de gobierno</strong></p>
<p class="texto"> Tras la muerte de Claudio, Nerón,                        de 16 años, se convierte en emperador y su tutor                        Séneca en árbitro del Imperio. Hasta el año                        59, la influencia política de Séneca es capital                        , pudiéndose decir que, junto con Burro, es el verdadero                        gobernante del Imperio. De esta época datan sus obras:                        <em>De constantia sapientis</em> y <em>De clementia</em>.</p>
<p class="texto"> Es el famoso período del <strong>gobierno                        bueno de Nerón</strong>. Séneca y Burro introducen                        reformas fiscales y judiciales, y fomentan una actitud más                        humanitaria hacia los esclavos. Al mismo tiempo, Séneca                        se venga de sus enemigos haciendo uso de los mismos métodos                        utilizados contra él. Numerosos políticos                        y senadores son desterrados a islas perdidas en el mapa.                        Su elevada posición le hace reunir una gran fortuna,                        la mayor del Imperio. Este hecho es criticado por Suilio,                        entre otros, y Séneca se defiende de las acusaciones                        escribiendo De uita beata.</p>
<p class="texto"> En el año 59, Agripina es asesinada                        por orden de su hijo Nerón, que, paulatinamente,                        ha ido tendiendo hacia un gobierno cada vez más personal                        y despótico. El propio Séneca es el encargado                        de redactar el discurso que Nerón leerá en                        el Senado, justificando el crimen. Por estos años                        escribe también De beneficis.</p>
<p class="texto"> A medida que Nerón va acaparando                        más poder, la influencia de Séneca comienza                        a declinar. En el año 62, la muerte de Burro lo deja                        en una situación aun más vulnerable. Todos                        sus enemigos, agrupados en torno a Tigelino, comienzan a                        acosarlo. En esta coyuntura, Séneca solicita de Nerón                        su retiro de las labores de gobierno, ofreciéndole                        incluso la entrega de toda su fortuna. Nerón se niega                        a aceptar, y le asegura que su vida no corre peligro.</p>
<p class="texto"> <strong>Suicidio obligado</strong></p>
<p class="texto"> &#8220;Sin ser capaz de marcharse definitivamente                        de Roma, Séneca se va apartando poco a poco de la                        vida pública. Esta es quizás la etapa más                        fecunda de su producción filosófica, pues                        escribe algunas de sus obras más famosas. De estos                        años, del 62 al 65, datan: <em>De otio, Naturales Quaestiones,                        Epistulae Morales ad Lucilium y De Prouidentia.</em></p>
<p class="texto"> En el año 65 es descubierta la conjura                        de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Cayo_Calpurnio_Pis%C3%B3n" target="_blank">Cayo Calpurnio Pisón</a> contra el emperador. En opinión                        de muchos, el Imperio iba a ser entregado a Séneca.                        Nerón le ordena  suicidarse.</p>
<p class="texto">Séneca,                        con gran fortaleza, abraza a su mujer exhortándole  que trate de templar                        y no de eternizar su dolor, procurando con la contemplación                        de su vida pasada virtuosamente, tomar algún honesto                        consuelo y a su manera olvidar la memoria de su marido.</p>
<p class="texto">Ella, por el contrario, afirmando que también tenía                        hecha resolución de morir entonces, pide con gran                        instancia la mano del matador. Con esto Séneca, no                        queriendo impedirle su gloria, y amándola, por no dejar a tan caras prendas en poder de                        tantas injurias y tan crueles destrozos, le dijo:</p>
<blockquote>
<p class="texto">&#8220;Yo                        te había mostrado los consuelos que había                        menester para entretener la vida; mas veo que tú                        escoges la gloria de la muerte. No pienso mostrar que te                        tengo envidia al ejemplo que has de dar de ti, ni estorbarte                        esta honra. Sea igual entre nosotros la constancia de nuestro                        generoso fin, aunque es cierto que el tuyo resplandecerá                        con mayor excelencia.&#8221;</p>
</blockquote>
<p class="texto">Después de esto, se cortaron                        a un mismo tiempo las venas de los brazos.</p>
<p class="texto"> Séneca, porque siendo ya muy viejo                        y teniendo el cuerpo muy enflaquecido con la larga abstinencia                        despedía muy lentamente la sangre, se hizo cortar                        también las venas de las piernas y tobillos. Y cansado                        de la crueldad de aquellos tormentos, por no quebrantar                        con las muestras de su dolor el ánimo de su mujer,                        y por no deslizar él en alguna impaciencia, viendo                        lo que ella padecía, la persuadió a que se                        retirase a otro aposento. Y sirviéndose de su elocuencia                        hasta en aquel último momento de su vida, llamando                        quien le escribiese, dictó muchas cosas que, por                        haber quedado en el vulgo con las mismas palabras excusaré                        el referirlas.</p>
<p class="texto"> Mas Nerón, no teniendo odio particular                        contra Paulina y por no hacer más aborrecible su                        crueldad, mandó que se le estorbase la muerte. Y                        así, la persuasión de los soldados, sus propios                        esclavos y libertos le vendan las incisiones de las venas                        y le restañan la sangre, no se sabe si con su consentimiento;                        porque, como quiera que el vulgo se inclina siempre a los                        peores juicios, no faltó quien creyese que mientras                        juzgó por implacable la ira de Nerón, deseó                        la fama de imitar y acompañar en la muerte a su marido;                        mas que, habiéndole ofrecido después más                        blandas esperanzas, se dejó vencer de la dulzura                        de la vida. A ésta añadió después                        bien pocos años, con una loable memoria de su marido                        y con un color pálido en el rostro y miembros, que                        se mostraba bien haber perdido mucha parte del espíritu                        vital. Séneca, entre tanto, durándole todavía                        el espacio y dilación de la muerte, rogó a                        Estacio Aneo, en quien tenía experimentada gran amistad                        y no menor ciencia en la medicina, que le trajese el veneno                        ya de antes prevenido, que era el que solían dar                        público juicio los atenienses a sus condenados; y habiéndoselo traído, le tomó, aunque                        sin ningún efecto, por habérsele ya resfriado                        los miembros, y cerrado las vías por donde pudiese                        penetrar la violencia en él. A lo último,                        haciéndose meter en el aposento donde había                        un baño de agua caliente, y rociando con ella a sus                        criados que estaban más cerca, añadió                        estas palabras: &#8220;Este licor consagro a Júpiter                        liberador.&#8221; Metido de allí en el baño,                        y rindiendo el espíritu con aquel vapor, fue quemado                        su cuerpo sin pompa alguna, como antes lo había ordenado                        en su codicilo, mientras hallándose todavía                        rico y poderoso iba pensando en lo que se había de                        hacer después de sus días.&#8221;</p>
<blockquote>
<p class="texto"><strong>En sus palabras</strong></p>
<p class="texto">“La mayor parte de los mortales, oh                        Paulino, se queja de la malignidad de la Naturaleza, por                        habernos engendrado para un tiempo tan breve y porque este                        espacio de tiempo que se nos dio se escurre tan velozmente,                        tan rápidamente, de tal manera, que con excepción                        de muy pocos, a los restantes los destituye de la vida justo                        cuando para vivir se están preparando. Y no es sólo                        la turba y el vulgo imprudente que gimen de esto que creen                        un mal común; también este sentimiento ha                        provocado quejas de claros varones. De ahí viene                        aquella sentenciosa exclamación del príncipe                        de los médicos: La vida es breve; el arte largo.</p>
<p class="texto"> De ahí también aquella acusación                        indigna de un hombre sabio que a la Naturaleza hizo Aristóteles,                        en lid con ella, a saber: que sólo a los animales                        les otorgó vidas con mano tan larga, que la prolongan                        por cinco o diez vidas, y que al hombre, en trueque, engendrado                        para tantas y tan grandes cosas, lo circunscribió                        a término tan angosto.</p>
<p class="texto"> No es que tengamos poco tiempo, sino que                        perdemos mucho. Asaz larga es la vida y más que suficiente                        para consumar las más grandes empresas si se hiciera                        de ella buen uso; pero cuando se desperdicia en la disipación                        y en la negligencia; cuando a ninguna cosa buena se dedica,                        al empuje de la última hora inevitable sentimos que                        se nos ha ido aquella vida que no reparamos siquiera que                        anduviese. Y es así: no recibimos una vida corta,                        sino que nosotros la acortamos; ni somos de ella indigentes,                        sino manirrotos.</p>
<p class="texto"> Así como las riquezas, aun copiosas                        y regias, si vinieren a poder de un mal dueño, en                        un momento se disipan; pero confiadas a un buen administrador,                        aunque módicas, se acrecientan con su mismo uso,                        así también nuestra vida harto espaciosa para                        quien la dispone buenamente.”</p>
<p class="texto" align="right"><strong>Lucio A. Séneca                        (De la brevedad de la vida)</strong></p>
<p class="texto" align="right">&nbsp;</p>
</blockquote>
<p class="texto" align="left">(*) Adaptación sobre un texto de José María Filgueiras Nodar.</p>
<blockquote></blockquote>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://revistablush.com.ar/2008/03/la-brevedad-de-la-vida-memorias-sobre-seneca/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Ciega, sorda y muda&#8230; la vida de Hellen Keller</title>
		<link>http://revistablush.com.ar/2008/03/ciega-sorda-y-muda-la-vida-de-hellen-keller/</link>
		<comments>http://revistablush.com.ar/2008/03/ciega-sorda-y-muda-la-vida-de-hellen-keller/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 05 Mar 2008 21:58:06 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Personajes]]></category>
		<category><![CDATA[educación]]></category>
		<category><![CDATA[Hellen Keller]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://larevista.turemanso.com.ar/2008/03/05/ciega-sorda-y-muda-la-vida-de-hellen-keller/</guid>
		<description><![CDATA[En 1882 una bebé enfermó con una fiebre tan fuerte que estuvo a punto de morir. Ella sobrevivió pero la fiebre le dejó una marca: ya no podía ver ni oír. Debido a que no podía oír se encontró con la dificultad de no poder hablar. Uds se preguntarán: ¿cómo creció esta niña, sorda y [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<blockquote><p>En 1882 una bebé enfermó con una fiebre tan fuerte que estuvo a punto de morir. Ella sobrevivió pero la fiebre le dejó una marca: ya no podía ver ni oír. Debido a que no podía oír se encontró con la dificultad de no poder hablar. Uds se preguntarán: ¿cómo creció esta niña, sorda y ciega desde los 19 meses de edad, cómo llegó a desarrollarse y llegó a ser una escritora y conferenciante pública mundialmente famosa?</p></blockquote>
<p><strong>La vida de Hellen Keller </strong></p>
<p>Hellen Keller nació el 27 de Junio de 1880 en Alabama, era una niña con mucha vitalidad y buena salud. Con una personalidad muy sociable, podía decir unas cuantas palabras. A temprana edad la fiebre la apartó del mundo. Es como si, después de haberla encerrado en una oscura prisión, hubiera arrojado la llave a un precipicio.</p>
<p><strong> Sus primeras experiencias </strong></p>
<p><a href="http://revistablush.com.ar/wp-content/uploads/2008/09/hellenkeller.jpg"><img class="alignleft alignnone size-medium wp-image-79" style="border: 0pt none; margin: 9px; float: left;" title="hellenkeller" src="http://revistablush.com.ar/wp-content/uploads/2008/09/hellenkeller-300x225.jpg" alt="" width="300" height="225" /></a>Pero Hellen no se desanimaba fácilmente. Pronto comenzó a explorar el mundo usando sus otros sentidos. Seguía a su madre sujetándose a su ropa. Tocaba y olía todas las cosas que estaban alrededor de ella y sentía las manos de otras personas para &#8220;ver&#8221; lo que estaban haciendo e imitaba sus movimientos. Era capaz de hacer algunos trabajos como ordeñar las vacas o dar forma con sus manos a la masa.</p>
<p>Hellen aprendía y reconocía a las personas palpando sus caras y sus ropas. También podía decir en qué lugar del jardín se encontraba, olfateando las diferentes plantas.</p>
<p>A la edad de siete años de edad ya llevaba inventados 60 signos diferentes que le servían para comunicarse con su familia.</p>
<p><strong> Su infancia</strong></p>
<p>Hellen era única, extremadamente inteligente y muy sensible. Ella misma era capaz de moverse con sus sentidos en un mundo que le era extraño y confuso, pero tenía sus propias dificultades. A sus cinco años de edad Hellen comenzó a darse cuenta que era diferente a las demás personas. Se percató de que su familia no usaba los signos como ella lo hacía sino que se comunicaba a través de la boca.</p>
<p>A veces se colocaba entre dos personas y les tocaba los labios. No podía entender lo que estaban diciendo y no era capaz de transmitir sonidos para querer decir algo con significado. Quería hablar, pero siempre que lo intentaba no se le entendía. Entonces se enfadaba pegándose contra la pared de su habitación, pegando patadas y llorando con frustración.</p>
<p>Su frustración crecía con ella. Se convirtió en una persona salvaje y revoltosa. Si no conseguía lo que deseaba se ponía muy agresiva. Sus travesuras favoritas eran tirar la comida de los platos de otras personas y romper objetos frágiles.</p>
<p>Una vez le encerró a su madre en una despensa. Esta situación hizo que se viera claramente la necesidad de hacer algo.</p>
<p>Antes de que Hellen cumpliera siete años, la familia contrató a una tutora.</p>
<p><strong> La tutora </strong></p>
<p>Anne Sullivan venía de un ambiente pobre. Había perdido la visión a la edad de cinco años. Fue abandonada en una casa muy pobre donde su familia se deshizo. Tuvo la suerte de haber sido acogida en el Colegio Perkins para Ciegos -en Boston-.</p>
<p>En el colegio le llamaban &#8220;fiera&#8221; por su aspecto de cabezona y por su mala actitud. Afortunadamente el director se dio cuenta de que podía aprender a comportarse y llegó a ser una de las alumnas más inteligentes.</p>
<p>Después de varios años, y tras dos operaciones recuperó la visión.</p>
<p>Se graduó obteniendo el título de honor.</p>
<p>Para el director de la escuela estaba claro que Anne Sullivan era la persona adecuada para educar a Hellen Keller.</p>
<p>Anne pronto se dio cuenta de por qué Hellen tenía tantas rabietas. Hellen daba patadas, gritaba y mordía. Anne conseguía vencer las batallas utilizando su fuerza y mucha paciencia.</p>
<p><strong> El alfabeto manual </strong></p>
<p>El siguiente paso dado fue la decisión de enseñar a Hellen el alfabeto manual. Es una lengua de signos en la que cada letra es signada en contacto con la mano de la persona sordo-ciega de manera que pueda sentir la forma del signo y su significado. Cada letra tiene un signo separado. Esto significa que las palabras y las frases pueden ser deletreadas. También permite que se puedan expresar las ideas más abstractas. Anne le ponía en contacto con el agua y le deletreaba la palabra A G U A, haciéndolo repetidas veces, hasta que Hellen empezaba a darse cuenta que cada letra que deletreaba representaba el significado del agua. Esta experiencia le ayudó a darse cuenta que cada cosa que había en el mundo tenía un nombre. Así comenzó a animarse y cada cosa que encontraba la cogía y preguntaba a Anne cómo se llamaba.</p>
<p>Anne continuó enseñándole Le hablaba sobre todas las cosas que ocurrían a su alrededor. Deletreaba todas las cosas en la mano usando frases completas más que simples palabras. Trabajando de esta manera, Anne iba preparando a su alumna Hellen, con nuevas palabras e ideas que necesitaría para poder prepararla para enseñarle a hablar.</p>
<p>Las dos solían pasear juntas por el campo hablando sobre las ideas que surgían de la mente de Hellen. De este modo Anne consiguió mantener la atención y el interés de Hellen a aprender cada vez más cosas.</p>
<p><strong>El cambio de Hellen </strong></p>
<p>Como resultado de todo este trabajo, Hellen llego a ser más amable, y pronto aprendió a leer y escribir en braille. También aprendió a leer de los labios de las personas tocándoles con sus dedos y sintiendo el movimiento y las vibraciones. Este método se llama Tadoma y es una habilidad que muy pocas personas pueden llegar a desarrollar.</p>
<p>También aprendió a hablar, y este es el mayor logro de alguien que no podía oír absolutamente nada.</p>
<p>Anne decidió que Hellen aprendiese más cosas que necesitaría para poder ir a un colegio. En 1888 las dos fueron al Instituto Perkins para Sordos en Boston. Allí Anne continuó enseñando a Hellen pero con materiales y textos que había en la escuela. En 1894 fueron a la Escuela Wright &#8211; Humason para Ciegos en Nueva York. Anne continuó con Hellen enseñándole distintas lecciones y actuando como su intérprete. Ella interpretaba en las manos de Hellen lo que los profesores decían en clase, y transcribía en los libros utilizando el sistema braille.</p>
<p><strong>Su primer libro </strong></p>
<p>Hellen demostró ser una excelente estudiante, y se graduó con título de honor de la Radcliffe College en 1904. Tenía un poder de concentración extraordinario, excelente memoria y muy buenos recursos personales para mejorar. Mientras estaba en aquella escuela escribió &#8220;La Historia de Mi Vida&#8221;. Este libro tuvo un rápido éxito y gracias a él ganó suficiente dinero para comprarse su propia casa.</p>
<p>Hellen era muy religiosa y su fe le ayudó a examinar el mundo de una forma más cuidadosa. Comenzó a darse cuenta de que el mundo estaba lleno de injusticias y que todas las personas no estaban en el mismo nivel de igualdad. La ceguera era, a menudo, causada por una enfermedad nacida de la pobreza. Hellen colaboró en la creación de la Fundación Americana para los Ciegos con el objetivo de ofrecer servicios a otras personas ciegas.</p>
<p><strong> Hellen se hace famosa<br />
</strong><br />
Recorrió todo el país, dando numerosas conferencias. Escribió muchos libros sobre ella y se hizo varias obras y películas sobre su vida. Llegó a ser famosa, fue invitada por muchos países y recibió varios títulos de Honor de diferentes universidades extranjeras y de monarcas (reyes). En 1932 llegó a ser Vicepresidente del Royal Institute for the Blind in the United Kingdon (Real Instituto para Ciegos en el Reino Unido).</p>
<p>Después de su muerte, en 1968, se creó una organización en memoria suya para poder ayudar a los ciegos en un mundo en desarrollo. Hoy esa institución llamada Hellen Keller International, es una de las más grandes organizaciones que trabajan con personas ciegas de todo el mundo.</p>
<p><strong>Ella escribió &#8230;<br />
</strong></p>
<blockquote><p>“Donde hay un sonido muy sutil nada puede prevalecer entre éste y el silencio. Hay más significado en cada cosa en sí misma, que todas las cosas que puede abarcar la vista.</p>
<p>Mi mano es para mí lo que el oído y la vista juntos son para vosotros. ¡Cuántas veces viajamos por las mismas carreteras, leemos los mismos libros, hablamos el mismo idioma, y no obstante nuestras experiencias son distintas! Todos los actos de mi vida dependen de mi mano como de un eje central. A ello le debo mi continuo contacto con el mundo exterior. También es mi mano la que me permite salir del aislamiento y de la obscuridad.</p>
<p>Las ideas forman el mundo donde vivimos y son las impresiones las que transmiten las ideas. El mundo en el cual vivo se halla construido sobre una base de sensaciones táctiles, desprovistas de todo color y sonido físicos; pero a pesar de ello, es un mundo donde se respira y se vive. Cada objeto está íntimamente ligado en mi mente a esas cualidades táctiles, las cuales, combinadas de diversos modos, me proporcionan el sentido del poder, de la belleza o de las discordancias; ya que con la ayuda de mis manos puedo llegar a sentir tanto lo risible como lo admirable en el aspecto de las cosas.</p>
<p>La física me indica cómo puedo vivir cómodamente en un mundo en el cual se desconocen el color y el sonido, pero que está hecho en términos de medidas, formas y cualidades inherentes, ya que al menos cada objeto se presenta a través de mis dedos conservando siempre su posición exacta y no como la imagen invertible al reflejarse en la retina, la cual, según tengo entendido, sólo vuestro cerebro puede restituir a su posición normal por medio de un trabajo infinito y constante. Cualquier objeto tangible pasa en una forma completa a mi cerebro, no pierde su calor de vida en él y ocupa el mismo lugar que en el espacio ya que, sin egotismo, cabe decir que la mente es tan inmensa como el Universo mismo.</p>
<p>¡Qué insignificante sería mi mundo sin la imaginación. En una estatua hermosa encuentro tanto la perfección de la forma corpórea como las cualidades de integridad y equilibrio. No obstante, mi espíritu me impulsa a usar palabras que se hallan íntimamente ligadas con la vista y el oído, aunque sólo puedo adivinar su significado por medio de sus analogías y mi imaginación. Ninguna de las frases que se han hecho sobre la luna y las nubes me entristece o aflige; sino que, por el contrario, transportan mi alma más allá de la realidad que limitó mi desdicha.</p>
<p>Para convencerme a mí misma de que existo, suelo recurrir al método de Descartes: &#8220;Pienso, luego existo.&#8221; Así me instalo en el mundo metafísico y vivo cómodamente en él, y a aquellos que han dudado de mi existencia les impondré como pena que traten de probar que soy un fantasma.</p>
<p>La obscuridad y el silencio en lugar de apartarme del resto del mundo y encerrarme en mí misma, abren sus puertas, muy hospitalariamente, a las incontables sensaciones que me distraen e informan, amonestan y divierten. Con mis tres fieles guías, el tacto, el olfato y el gusto, realizo infinidad de incursiones en la región limítrofe de la experiencia y visible desde la ciudad de la luz.</p>
<p>La Naturaleza se ajusta a las necesidades de cada individuo. Cada átomo de mi cuerpo equivale a un registro de vibraciones. Diría que la música del órgano convierte en éxtasis los actos del sentimiento. La energía emocionante del aire, que encierra en sí todo un universo, es cálida y arrobadora. El conocimiento universal, en términos generales, es una concepción imaginaria. ¿Qué gran invento no ha existido en la mente del inventor durante mucho tiempo antes de llegar a darle una forma tangible?</p>
<p>Las maravillas innúmeras del universo nos son reveladas en la medida exacta con que somos capaces de recibirlas. La sutileza de nuestra visión no depende de cuánto somos capaces de ver, sino cuánto somos capaces de sentir. Mientras atravieso el espacio continuo e infinito y siento el aire de cada lugar y a cada instante, mi rostro sólo percibe una parte pequeñísima de la atmósfera. Me han hablado de las grandes distancias que separan a la Tierra del Sol y de los otros planetas y estrellas. Multiplico por un millón de veces las medidas extremas de altura y ancho, que obtengo mentalmente con la ayuda del tacto, y de este modo alcanzo a tener un sentido profundo de la inmensidad del cielo. El límite más remoto y al cual mi pensamiento irá libre de obstáculos es el horizonte de la mente. De éste, supongo, proviene el que se capta con la vista.</p>
<p>De acuerdo con todo arte, toda naturaleza y todo pensamiento coherente sabemos que el orden, la proporción y la forma son elementos esenciales de la belleza. Ahora bien, la forma, la proporción y el orden son elementos evidentes al tacto. Pero la belleza y el ritmo son, como el amor y la fidelidad, más profundos que éstos. Surgen de un proceso espiritual ligeramente subordinado a las sensaciones. La forma, la proporción y el orden están imposibilitados de engendrar por sí solos en la mente la idea abstracta de la belleza, a menos que exista ya una comprensión mutua de alma que dé vida a estos elementos. Muchas personas a pesar de poseer una vista excelente, son ciegos en sus percepciones. Otras, aunque dispongan de unos oídos perfectos, son del todo sordas para el sentimentalismo. Sin embargo, son las únicas que se atreven a marcar límites a la visión de los que, careciendo de uno o dos sentidos, poseen voluntad, alma, pasiones e imaginación. La lealtad o la fidelidad no son más que un remedo, si no nos sirven para construir un mundo indeciblemente más perfecto y más bello que el material. En conclusión, yo también puedo construirme un mundo mejor, pues soy otra hija de Dios y, como tal, heredera de un fragmento de la Mente que creó el Universo.</p>
<p>Cuando aprendí el significado del &#8220;yo&#8221; y el &#8220;mi&#8221; me enteré de que yo era &#8220;algo&#8221; y comencé a pensar. El hombre se busca y estudia a sí mismo, y a su debido tiempo encuentra su grado de extensión y el verdadero significado para sí del universo.</p></blockquote>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://revistablush.com.ar/2008/03/ciega-sorda-y-muda-la-vida-de-hellen-keller/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>5</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Atahualpa, en sus palabras</title>
		<link>http://revistablush.com.ar/2008/01/atahualpa-en-sus-palabras/</link>
		<comments>http://revistablush.com.ar/2008/01/atahualpa-en-sus-palabras/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 31 Jan 2008 20:58:04 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Personajes]]></category>
		<category><![CDATA[atahualpa yupanqui]]></category>
		<category><![CDATA[homenaje]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://larevista.turemanso.com.ar/2008/01/31/atahualpa-en-sus-palabras/</guid>
		<description><![CDATA[&#160;
Mi padre era gaucho, mis tíos lo eran, mis primos también. Así que para conocer gauchos no necesité salir de mi casa. En el patio de mi casa se sintió la escuela desde que yo nací. No tenía que andar comprando la entrada para verlo a El Chúcaro. Desde muy niño por juguetes lo que [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="text-align: center" align="center">&nbsp;</p>
<p><span lang="ES-TRAD"><o></o></span><span lang="ES-TRAD"></span><a href="http://www.larevista.turemanso.com.ar/wp-content/uploads/2008/01/atahualpa_yupanqui1.jpg" title="Don Ata"><img src="http://www.larevista.turemanso.com.ar/wp-content/uploads/2008/01/atahualpa_yupanqui1.jpg" alt="Don Ata" align="left" border="0" height="259" hspace="15" vspace="9" width="194" /></a><span lang="ES-TRAD">Mi padre era gaucho, mis tíos lo eran, mis primos también. Así que para conocer gauchos no necesité salir de mi casa. En el patio de mi casa se sintió la escuela desde que yo nací. No tenía que andar comprando la entrada para verlo a El Chúcaro. Desde muy niño por juguetes lo que tenía eran estribos, espuelas, alguna lanza, un par de puñales. Me ponía los estribos y me imaginaba en un caballo; así andaba de un lado a otro, caminando. Eran unos estribos pequeños porque en aquel tiempo el hombre pobre se mandaba a hacer las botas; eran pocos los que usaban</span><span> </span><span lang="ES-TRAD">&#8220;botas de lechero</span><span>&#8220;</span><span lang="ES-TRAD">, como le llamábamos. Se mandaba a hacer botas de cabritilla que, por finas que fueran, no valían más de seis pesos. Y sus espuelas; espuelas de plata también tenía por entonces cualquier pobre.<o></o></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; margin-bottom: 6px"><span lang="ES-TRAD">Así como ese viejito francés que usted ve ir al mercado y compra dos tomates, tres zanahorias, midiendo sus centavitos porque gente que pasó la guerra sabe lo que es economía, pero que guarda unas monedas para llevarse un bouquet de violetas; un viejito francés que no quiere comer sin flores.<o></o></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; margin-bottom: 6px"><span lang="ES-TRAD">A eso yo le llamo civilización y a esos sedimentos civilizadores, los admiro y los respeto. Por entonces, en mi casa y en mi país, cualquier pobre guardaba algo de su sueldito por si se podía agenciar de un par de espuelas; que no iba a comprar al &#8220;<a href="http://www.magicasruinas.com.ar/piepubli014.htm" title="Ahora allí hay una casa de hamburguesas yanqui" target="_blank">Trust Joyero Relojero</a>&#8220;, que se las compraba a Juan Garay o a Pedro Galván, otro paisano que ya no las usaba.</span></p>
<h4 class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; margin-bottom: 6px">Mis lecturas</h4>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; margin-bottom: 6px"><span lang="ES-TRAD">Y en mi infancia sonaron aquellas espuelas que aún hoy conservo conmigo.<span>  </span>Mi horizonte no era muy grande y acaso por eso me debo haber ido metiendo en el mundo de la guitarra. Ya de chico estaba lleno de sueños y cuando joven era muy lector hasta de lecturas que me hacían daño, tendría trece, catorce años cuando leía a <a href="http://www.nietzscheana.com.ar/" target="_blank">Nietzsche</a>; después a <a href="http://www.schopenhauer-web.org" target="_blank">Schopenhauer</a>, <a href="http://artontheradiogorliz.wordpress.com/2006/12/06/jose-de-espronceda-el-reo-de-muerte/" target="_blank">Espronceda</a>, los sonetistas del Siglo de Oro (<a href="http://www.turemanso.com.ar/agua/grandes/quevedo.html" title="leé alguno de sus poemas" target="_blank">Quevedo</a>, Góngora, Lope de Vega, los Argensola), lo leí a Villaespesa, a Cervantes; me hice bastante cervantino y me desvelaba con los libros de caballería. Todo lo iba tomando de un puñado de libros que tenía mi padre que no se podía decir que llegaran a ser una biblioteca; leía, sin sistema ni mucho orden, lo que el mundo iba escribiendo.<o></o></span></p>
<h4 class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; margin-bottom: 6px"><span lang="ES-TRAD">La guitarra y el canto<br />
</span></h4>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; margin-bottom: 6px"><span lang="ES-TRAD">Pero se terminaba todo cuando oía una guitarra, tocada por un paisano o por alguien que pasaba por el pueblo ganándose la vida. Aquellas aldeas con una estación de ferrocarril y ocho casas y diez ranchos, como Agustín Roca donde mi padre era empleado de ferrocarril, no tenían casa de cultura, ni teatros, ni cine, lo que había era cancha de pelota y allí cantaban aquellos señores, en el fruntón.<o></o></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; margin-bottom: 6px"><span id="more-17"></span><span lang="ES-TRAD">Pero cantaban de noche y sólo algunas veces me llevaba mi padre, a las nueve, y a la diez, cuando se estaba poniendo linda la reunión -yo tendría siete, ocho años- a volar para casa. Y en mi casa yo tocaba la guitarra con dos cuerditas y me daba los conciertos para mí solo. <o></o></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; margin-bottom: 6px"><span lang="ES-TRAD">La guitarra es para mí un poco el templo donde yo entro a rezar. Cuando yo necesito musitar mi salmo profundo, voy a la guitarra. Por supuesto, no voy a tocar chacareras, que me encantan, ni gatos. La chacarera en Santiago del Estero, la zamba en Tucumán y el estilo en la provincia de Buenos Aires, para mí eso configura toda una atmósfera tradicional y hermosa. Pero para rezar, la vidala. Y la hora no importa, las nueve o las tres de la mañana y no necesito el estímulo del vino, ni de amigos.<o></o></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; margin-bottom: 6px"><span lang="ES-TRAD">Respondo al reclamo interior, al &#8220;cascabel&#8221;, como lo llamaba <a href="http://www.ortegaygasset.edu/" target="_blank">Ortega y Gasset</a>: cuando se agita dentro de uno el cascabel, es cuando se necesita andar ese camino para ver qué rebaño lo anda buscando.<o></o></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; margin-bottom: 6px"><span lang="ES-TRAD">Por ahí ando yo, por esa senda y hace años y no por excepción, ni por ningún privilegio; es mi manera de ser. Hablando de su dogma, respetabilísimo por cierto, el profeta Isaías decía cosas muy importantes, de vez en cuando: &#8220;Dios -decía- es aquel a quien sólo el silencio nombra; nombrar demasiadas veces a Dios es una forma de venderlo&#8221;. Es el almacenero que siempre le anda recomendando alguna marca de yerba; la verdadera yerba, la buena, no se nombra mucho; se dice: &#8220;¿quiere yerbear?&#8221;; ahí está el asunto.<o></o></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; margin-bottom: 6px"><span lang="ES-TRAD">En guitarra ocurre lo mismo: la vidala que más ama uno es la que no llega al disco, la que no se toca en los escenarios con mucho anuncio como preparando el clima; ésa no va; ésa es mía; ésa es para rezar yo solo.<o> </o></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; margin-bottom: 6px"><span lang="ES-TRAD">Tengo muchas de ésas, sí; &#8220;Paso de los Andes&#8221;; una zamba en homenaje a San Martín, es una de las escondidas;  &#8220;Mangrullando&#8221;, ¿sabe lo qué es el mangrullo?: cuatro cañas en el desierto y un cuero de vaca donde el centinela miraba si venían los indios; tiene cincuenta años guardada: quedó para el salmo. Y después algunos se enteran, los que están más cerca mío, mi familia, y si no, no se entera nadie, con que me entere yo ya está ganado el asunto. <o></o></span></p>
<h4 class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; margin-bottom: 6px"> <span lang="ES-TRAD">Yo aspiro a ser un tradicionalista</span></h4>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; margin-bottom: 6px"><span lang="ES-TRAD">Yo aspiro a ser un tradicionalista. Pienso que de acuerdo al ritmo que llevan estos tiempos, a la marcha de los relojes de esta época, de acuerdo a como se compone lo que se llama el  </span> <span>&#8220;</span><span lang="ES-TRAD">nuevo folklore</span><span>&#8220;</span><span lang="ES-TRAD">, la </span> <span>&#8220;</span><span lang="ES-TRAD">nueva canción argentina</span><span>&#8220;</span><span lang="ES-TRAD">, el  </span> <span>&#8220;</span><span lang="ES-TRAD">nuevo texto</span><span>&#8220;</span><span lang="ES-TRAD">, las  </span> <span>&#8220;</span><span lang="ES-TRAD">canciones del mañana</span><span>&#8220;</span><span lang="ES-TRAD">, eso que uno ve con gran profusión y difusión, dentro de cincuenta años ningún niño argentino va a saber cómo era la Zamba de Vargas.<o></o></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; margin-bottom: 6px"><span lang="ES-TRAD">Va a haber una confusión tan grande de ritmo, de manera de decir, de acentuar, de afirmar el acento rítmico, el juego musical, guitarrístico o pianístico, ese bote va a navegar de tal manera para cruzar rápido el río, que ya nadie se va a acordar cómo era hacerlo dulcemente sobre la antigua corriente; el río que pasa.<o></o></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; margin-bottom: 6px"><span lang="ES-TRAD">Entonces es cuando y más quiero hacer la zamba antigua, la chacarera, la vidala vieja; no feas ni retrógadas por viejas, sino llenas de belleza y de ejemplo, llenas de modelo. Y no porque las toque yo, sino porque antes que yo las tocara ya eran así; yo lo que hago es honrarme con tocarlas. <o></o></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; margin-bottom: 6px"><span lang="ES-TRAD">Baguala, vidala, estilo, milonga: esos son los hechos fundamentales, sin eso no existiría el folklore. Con la baguala no se precisa ni el grito, ni la guitarra, ni el poeta; la baguala no necesita de la ciudad, ella en sí misma es toda una entidad. La milonga es una forma de meditar. Hay dos formas de milonga: la milonga corralera, porque </span> <span>&#8220;</span><span lang="ES-TRAD">corral</span><span>&#8220;</span><span lang="ES-TRAD"> es donde hay reunión de gente, en tono mayor, que es descriptiva, donde el hombre cuenta una carrera: &#8220;le corro con mi manchao al colorao de Cirilo&#8221;&#8230; &#8220;El desafío&#8221;, o habla de unos amores, una jugada de taba, un duelo criollo y está la milonga decidora, donde el hombre busca su necesaria soledad para decir sus cosas.<o></o></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; margin-bottom: 6px"><span lang="ES-TRAD">La milonga es de la pampa y el hombre de la pampa usa rollo largo para enlazar porque no tiene obstáculos; el norteño tiene piedras y por eso usa el rollo corto. Mucho lazo, galope abierto, un señor de a caballo en la pampa es un dominador del espacio, entonces cuando toma la guitarra no canta dos minutos, usa cuatro décimas, canta diez minutos porque tiene llanura y tiempo.<o></o></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; margin-bottom: 6px"><span lang="ES-TRAD">Además no tiene supersticiones, no tiene misterios: como la pampa no tiene eco, no le devuelve la voz, se la traga. La montaña sí le devuelve la voz al indio y el indio se llena de miedo, vive con los fantasmas; nunca vio salir ni ponerse el sol, lo vio a las diez de la mañana cuando pasó la montaña y a las tres de la tarde cuando se fue; la luna, igual: &#8220;¿dónde se irá, pue’ señor?&#8221;. Todas esas cosas van entrando en las oscuridades de su mundo y se traducen en su canto; por eso el montañés usa la copla de cuatro versos porque &#8220;más, ¿pa qué?&#8221;, constriñe, tiene una facultad de síntesis extraordinaria:  </span><span>&#8220;</span><span lang="ES-TRAD">tengo prisa y no me apuro / parece que no la tengo / apurao que va despacio / le camina el pensamiento</span><span>&#8220;</span><span lang="ES-TRAD">. / ¿Qué tal?; la firmaría Unamuno, ¿o no? Si ya no la firmó algún otro.<o></o></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; margin-bottom: 6px"><span lang="ES-TRAD">Y la zamba y la chacarera son formas amables. </span></p>
<h4 class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; margin-bottom: 6px"> El lenguaja de la zamba</h4>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; margin-bottom: 6px"><span lang="ES-TRAD">La zamba es de reunión social, es danza para el amor, como el vals en la ciudad, como la contradanza de los ingleses. No conviene ponerse a decir muchas cosas con la zamba porque se traicionaría el espíritu del tres por cuatro, del juego del pañuelo; se pueden insinuar, nomás.<o></o></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; margin-bottom: 6px"><span lang="ES-TRAD">Como el único lenguaje que tiene la zamba es el pañuelo uno le puede adjudicar a la mirada, al gesto, o al silencio del hombre cosas que el pañuelo no puede decir. Pero no le adjudique demasiado porque entonces cae en la filosofía y eso guárdelo para otro asunto: para la baguala, para la vidala, para la milonga, donde el hombre, como se dice en el campo, en un &#8220;solo con soledad&#8221;. Porque hay solos sin soledad que usted ve parados en las esquinas; solos sin ellos.<o></o></span></p>
<h4 class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; margin-bottom: 6px"><span lang="ES-TRAD">¿Cómo nace una canción?</span></h4>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; margin-bottom: 6px"><span lang="ES-TRAD">No sé, así pensando de golpe, como nace una canción. Generalmente hago los versos primero y después le pongo música o no le pongo música nunca, lo dejo como versito. Varía mucho: a veces hago una copla y a los dos meses está formada como &#8220;El alazán&#8221;, por ejemplo, en un par de meses estaba hecha la letra y la música y el espíritu de la interpretación, la velocidad, el tiempo (que no es el musical, es el otro); el saber esperar: hacer la introducción larga, sufrir un poco -masoquista si quiere- antes de empezar a decir algo.<o></o></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; margin-bottom: 6px"><span lang="ES-TRAD">Otras veces hago primero la música y después me sale al tiempo la copla o no me sale, queda en música nomás; debo tener setenta, ochenta zambas que no tienen palabras; solos de guitarra o porque encuentro que está bien así o porque no lo he podido expresar; yo tengo muchas limitaciones, no se vaya a creer.<o></o></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; margin-bottom: 6px"><span lang="ES-TRAD">Todo lo que compongo en guitarra antes lo caminé sin tener la idea de hacer una canción. Había un inspector de algodones en Suncho Corral, en el Sur de Santiago del Estero, departamento de Figueroa, que era amigo mío y por años me estuvo diciendo: &#8220;cuando vayas a Suncho Corral te vienes a casa, Atahualpa&#8221;, años invitándome. Le estoy hablando de cuando yo tendría veinticuatro, veinticinco. Fui a Suncho Corral y digo &#8220;voy a visitar al amigo&#8221; y resulta que el hombre se había muerto ese día. Le dije a unos amigos: &#8220;guárdenme la guitarra&#8221; y me fui al velorio. Total que me quedé como un mes; recorrí los algodonales, escuché vidalas, chacareras, remedios, vi a un hombre</span><span> </span><span lang="ES-TRAD">que le decían el &#8220;Tero&#8221; zapatear con un solo pie, tomándose el otro con la mano, a una velocidad tremenda. Todo eso pasó hace dos años, hice la vidala de Suncho Corral, que acabo de grabar en México. Mire si es misterioso el camino que le da por andar a una canción. <o></o></span></p>
<h4 class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; margin-bottom: 6px"><span lang="ES-TRAD">La poesía popular<br />
</span></h4>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; margin-bottom: 6px"><span lang="ES-TRAD">Dicen que lo que yo hago es poesía; vaya a saber: lo que procuro es incorporar mi voz a las viejas voces populares, en lo posible, imitándolas porque me encanta esa forma de decir del argentino que fue mi abuelo y el abuelo de mucha gente; esa levadura de pueblo de poquito antes de aparecer el siglo; eso procuro decirlo a mi manera.<o></o></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; margin-bottom: 6px"><span lang="ES-TRAD">Y no para escribir cosas típicas, no para sacar patente de sabedor de minucias folklóricas o criollistas: hablar de cómo se hace un lazo, cómo se enrolla, cómo se lanza lo que me importa es el lazo cuyo final, cuya argolla está en el profundo del corazón del hombre. Cuando al hombre no le alcanza el brazo inventa el lazo; el lazo como prolongación del anhelo del hombre: ¡por ese lado me gusta galopar!<o></o></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; margin-bottom: 6px"><span lang="ES-TRAD">A lo mejor la poesía es simplemente búsqueda, qué sé yo. La poesía es misión, la biblia que todo el mundo siente todos los días y que unos escriben y otros no. Y si el mundo se salva, creo yo, es por ahí; por la poesía y la belleza y la buena música.<o></o></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; margin-bottom: 6px"><span lang="ES-TRAD">Cuando sale poesía, eso no lo puede saber uno. Intento buscarla en los temas más sencillos, ya sean de adentro o de afuera, estado de ánimo o actitudes del campo. No soy ningún desesperado buscador de metáforas porque no las sé manejar y porque lo que importa no es que la gente diga: &#8220;mirá lo que dijo y cómo lo dijo&#8221;, para mí eso casi es verguenza, lo que cuenta es fijar un acontecimiento del alma o de la tierra y, si es posible, con belleza. Si eso es poesía, muchas gracias, es poesía. <o></o></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; margin-bottom: 6px"><span lang="ES-TRAD">Para tratar los asuntos de amor el paisano tiene un pudor infinito; generalmente no los trata porque esas son cosas que no le importan a nadie; es fortuna o infortunio muy privado y particular, frente al cual nadie osaba meterse porque era comprometer el respetado universo del hombre. Se hablaba de cualquier cosa pero en materia de amor, a callarse la boca. Así fuera una travesura, así fuera que lo veían dar la vuelta a caballo por el rancho de doña Fulana de Tal cuando venir por otro lado le quedaba más cerca. Esas cosas iban de mirada a mirada entre los paisanos pero cuando llegaba el susodicho &#8220;buenas tardes&#8221;; &#8220;buenas tardes&#8221;. Ni una alusión, porque una alusión podía significar un rebencazo o un tajo, como diciendo: &#8220;¡qué se mete, qué le importa a usted&#8221;! Y era verdad; lo que importaba era lo trascendente.<o></o></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; margin-bottom: 6px"><span lang="ES-TRAD">Será por eso, como usted dice, que yo trato con pudor la cuestión amorosa en mis canciones; o no la trato. &#8220;Recuerdos del Portezuelo&#8221;, esa novia de ojito;  &#8220;Le tengo rabia al silencio&#8221; y se acabó; nada más.<o></o></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; margin-bottom: 6px"><span lang="ES-TRAD">Era muy fácil respetar; ahora -y le llaman &#8220;evolución&#8221;- es difícil encontrar respeto; respeto por la palabra o el silencio o el amor de un hombre.</span></p>
<h4 class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; margin-bottom: 6px">La música puede salvar al mundo</h4>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; margin-bottom: 6px"><span lang="ES-TRAD">La música es una de las cosas que puede salvar al mundo, porque un hombre que busca y encuentra y se solaza horas y días y años y años luz, a través de generaciones, con la belleza, ¿qué otra cosa puede querer que un mundo mejor? <o></o></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; margin-bottom: 6px"><span lang="ES-TRAD">Y cuando hablamos de buena música no hablemos solamente de la folklórica, hablemos de la barroca, hablemos de Bach, de Haëndel, o de los románticos, hablemos de <a href="http://maneras.turemanso.com.ar/2007/12/05/el-angel-de-la-musica/" target="_blank">Mozart</a>; por ese lado anda la cosa.<o></o></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; margin-bottom: 6px"><span lang="ES-TRAD">Y también es importante el silencio. Como decía un paisano &#8220;cuando yo era muchacho y disculpe la memoria&#8221; casi me vuelvo loco tratando de hacer sonar el silencio en la guitarra. Cuatro años me pasé buscando un tono que tradujera el silencio, que cuando la gente lo oyera dijera: &#8220;¡ahí está el silencio!&#8221;.<o></o></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; margin-bottom: 6px"><span lang="ES-TRAD">¿Cómo hacerlo? Trabajé con las bordonas, con las cuerdas gruesas, pero, ¿cómo?: en tono mayor, en tono menor, con dos cuerdas, con tres, con una, en acorde, en arpegio, una sola nota suelta, una nota larga, una redonda, imitando el violoncello, no imitando nada. Me llevaba mucho tiempo y tortura interior. Menos mal que frené porque si no estaría en Vieytes. Tonteras que hace uno.<o></o></span></p>
<h4 class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; margin-bottom: 6px"><span lang="ES-TRAD">¿Cómo devolverle el canto a la selva?</span></h4>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; margin-bottom: 6px"><span lang="ES-TRAD">Con el asunto del precio de la madera y la <a href="http://www.portalplanetasedna.com.ar/deforestacion.htm" target="_blank">deforestación</a> estamos haciendo un parque inglés de la República Argentina; ya no tenemos ni dónde atar el caballo. Por ahí hay un tema que me preocupa y lo estoy escribiendo; un ensayito del que llevo cuatro, cinco páginas que se ajustarán a una y media o terminaré rompiéndolo o ampliándolo, vaya a saber.<o></o></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; margin-bottom: 6px"><span lang="ES-TRAD">Póngale al norte de Santiago del Estero donde todavía queda algún árbol. El hombre que se pone el hacha al hombro cuando todavía está la estrella arriba, el lucerito, y va al monte y empieza a hachar, desde el primer golpe de hacha se ausenta el ave. Y esa ave no vuelve más porque hacha todo el día y hacha mañana y hacha pasado y termina con este algarrobo, con este quebracho y sigue con el otro y en poco tiempo esa comarca, donde todavía hay sesenta mil árboles en muchas leguas, se vuelve una comarca sin árboles y sin pájaros.<o></o></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; margin-bottom: 6px"><span lang="ES-TRAD">Entonces, ahí está el asunto: ¿cómo devolverle el canto a la selva? ¿cómo hacer para que vuelva el ¡ay! de la paloma?, el zorzal que huyó, el pechito colorado que no volverá nunca aterrorizado por el ¡Tac! de cada hachazo. Buena preocupación para nuestros músicos que se dicen compositores y tocan lindo el piano, el violín, el charango y la quena. No trabajando en la ciudad para llegar al disco; cantando al campesino, haciendo música con sabor al lugar; quién sabe si esa no es una manera simbólica de pedirle perdón a la selva y devolverle un pedazo de su canto.<o></o></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; margin-bottom: 6px"><span lang="ES-TRAD">Es mi gran preocupación actual; tonta preocupación si quiere, pero déjeme que así sea. Claro que para eso uno solo no alcanza; tienen que ser muchos y muchos sin la idea del disco, del éxito, del premio de la Sociedad de Autores, porque entonces sería deleznable asunto el nuestro, sería inferiorizar un sueño, matarlo, y el que mata un sueño tiene dos mil años de cárcel, por lo menos; sin libertad condicional y sin abogado cerca. <o></o></span></p>
<h4 class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; margin-bottom: 6px"><span lang="ES-TRAD">Hay creadores y creadores</span></h4>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; margin-bottom: 6px"><span lang="ES-TRAD">Hay creadores y creadores; hay gente que hace una zamba, la inscribe y se aplaude un año entero. Después están los creadores de vulgaridades, se pone de moda la sangría y le hacen una canción a la sangría. Mire lo que pasa con Corrientes. Corrientes es una provincia muy seria, rigurosa, dura para vivir y trabajar, llena de belleza, un nacedero de tradiciones libertarias que no termina nunca. Y nadie le canta a esa vertiente sino que va a lo divertido del gritito, o a la bombacha o al castellano mal hablado y así obtienen esos éxitos de una baratura y una vulgaridad que Corrientes no merece. Pero ¿qué puede contar un chamamé lleno de alaridos frente a lo que escribe, por ejemplo, un Porfirio Sapa donde el hombre correntino pecha el monte, el peligro, la víbora, la laguna infestada y vive ahí con su mujer, con sus hijos, con sus sueños y su guitarra?<o></o></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; margin-bottom: 6px"><span lang="ES-TRAD">Y. ¿La Rioja? En La Rioja usted tiene que tener en cuenta los cuarenta y cinco grados de calor, la falta de vegetación de frutos; sobran colores y falta dulzura del clima, la cosa tierna, la noche amable. Que hay que hacerla con alcohol o con tambores o con guitarras porque de por sí no es amable la noche; hay que embellecerla o envilecerla, según las entendederas de cada cual. Entonces salen esas vidalas chayeras, porque chaya es fiesta en quechua, vidalas farristas y tontas, con mucho éxilo entre farristas y tontos pero que para la formación de una cultura nacional no cuentan un comino.<o></o></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; margin-bottom: 6px"><span lang="ES-TRAD">A la provincia de Buenos Aires no la tocan, no se animan porque tiene mucha soledad en sus estilos. Y la soledad no es comercial. Menos mal: Buenos Aires se va salvando. <o></o></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; margin-bottom: 6px"><span lang="ES-TRAD">Después vienen los otros, los que dicen: &#8220;Tengo mi mensaje&#8221; y han escrito dos zambas, una chacarera y una canción de protesta y a eso le llaman &#8220;mensaje&#8221;. Eso es falso. Mensaje es una vida. Mensaje es Tagore, mensaje es Cristo, mensaje son setenta y cinco años de Chazarreta tocando danzas y nunca hablando de mensaje; pero lo dejó. Mensaje es Ricardo Rojas, es Martínez Estrada; a eso llamo yo mensaje. Cuando se serena el agua y se anda por el agua, ahí empieza a asomar el mensaje; mientras tanto, calladito.<o></o></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; margin-bottom: 6px"><span lang="ES-TRAD">En esto del folklore hay mucha resaca, como dice un tal Luna que, dicho sea de paso, me dedica un libro sin que nadie se lo haya pedido, ni autorizado; un libro que no está escrito ni con mala intención, ni con buena intención, con errores de fechas y acontecimientos; cosas que después de trabajar cincuenta años uno cree no merecer.<o></o></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; margin-bottom: 6px"><span lang="ES-TRAD">Pero en esto de que hay mucha resaca, usa la palabra exacta. Como también hay que decir que hay gente que ha hecho un esfuerzo sincero y honesto, quince, veinte nombres, para decir, unas doscientas canciones que están escritas con belleza, con buena intención, incluso en lo social, muy bien realizadas y que yo las respeto y las aplaudo.<o></o></span></p>
<h4 class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; margin-bottom: 6px"> La historia que se calla</h4>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; margin-bottom: 6px"><span lang="ES-TRAD">Hay cosas que usted dice y dicen: &#8220;Es un amargao&#8221;. ¿Amargado, de qué? Si a mí hace cuarenta años que me va bien, desde el punto de vista personal; lo que me va mal es desde el punto de vista universal; me va triste. Hay dos tipos de Historia la que escriben los historiadores según el escaño donde están sentados y la otra, la que no se escribe sino que se canta o se calla, que es la del pueblo.<o></o></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; margin-bottom: 6px"><span lang="ES-TRAD">Hay una copia anónima que dice: &#8220;así se escribe la historia / de nuestra tierra, paisano / en los libros, con borrones / y con cruces, en los llanos&#8221;. Y esta otra, tucumana antigua, que cantan allá los N.N. de la montaña: &#8220;al que se muere, lo lloran / le rezan y qué sé yo / y antes nadie se acordaba / las pobrezas que pasó&#8221;. A mí eso me duele desde hace cincuenta años hasta ese momento. Todo el mundo habla de las manos y de los pies de Cristo crucificado, pero del lanzazo al costado nadie habla. Y ése es el que me duele a mí. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; margin-bottom: 6px"> <span>&#8220;</span><span lang="ES-TRAD">El payador perseguido</span><span>&#8220;</span><span lang="ES-TRAD"> no es Atahualpa Yupanqui solo, es mucho pueblo argentino, póngale las etiquetas que quiera porque dentro de ellos hay una desazón que no los deja dormir en paz y nuestro pueblo necesita trabajar y dormir en paz; a través del lento correr del tiempo, del arrugarse del árbol. Y yo noto que no soy yo, hay muchísimos, hay miles de &#8220;payadores perseguidos&#8221; en mi país que no importa que no sean payadores pero es penoso que sean perseguidos.<o></o></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; margin-bottom: 6px"><span lang="ES-TRAD">No miro mucho para atrás: he vivido cuarenta y cinco vidas en el tiempo de una sola, he pasado pobrezas, angustias, rebeliones, tristezas, humillaciones, olvidos, ingratitudes; yo mismo he sido ingrato y olvidador. Prefiero mirar para adelante. Porque detrás de mí lo único que he hecho es ir acumulando una serie de vivencias, de acontecimientos, de eso que la gente llama experiencia. Yo tenía un amigo a quien recuerdo &#8220;muy siempre&#8221;, como decimos en el campo, un amigo que murió hace treinta años o algo parecido, el autor de &#8220;Los ejes de mi carreta&#8221;, Don Romildo Risso. Don Romildo me decía: &#8220;hay dos clases de viejos -él era un hombre de canas y yo un mocoso de veinticinco a</span><span>ñ</span><span lang="ES-TRAD">os- &#8220;dos clases de viejos -me decía Don Romildo Risso-: aquel que pasó la vida acumulando experiencia y aquel otro que se pasó la vida amontonando zonceras y se cree que es experiencia.&#8221; <o></o></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: 6px" align="justify"><span lang="ES-TRAD">[Recopilación de Ernesto González Bermejo. Revista <em>Crisis</em>, septiembre de 1975]</span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: 6px" align="justify"><span lang="ES-TRAD">[Subtitulado y enlaces: <a href="http://larevista.turemanso.com.ar" target="_blank">Blush | Fiat Lux</a>] </span></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://revistablush.com.ar/2008/01/atahualpa-en-sus-palabras/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Atahualpa Yupanqui, hoy a 100 años</title>
		<link>http://revistablush.com.ar/2008/01/atahualpa-yupanqui/</link>
		<comments>http://revistablush.com.ar/2008/01/atahualpa-yupanqui/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 31 Jan 2008 19:49:56 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Personajes]]></category>
		<category><![CDATA[homenaje]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://larevista.turemanso.com.ar/2008/01/31/atahualpa-yupanqui/</guid>
		<description><![CDATA[Héctor Roberto Chavero, más conocido como &#8220;Atahualpa Yupanqui&#8221; nació el 31 de enero de 1908 en Pergamino, Argentina. Cantautor, guitarrista y escritor; considerado por muchos como el más  importante músico argentino de folclore. Sus composiciones han sido cantadas por reconocidos intérpretes, como Mercedes Sosa, Los Chalchaleros, Horacio Guarany, Jorge Cafrune, Alfredo Zitarrosa, José Larralde, Víctor [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Héctor Roberto Chavero</strong>, más conocido como &#8220;Atahualpa Yupanqui&#8221; nació el 31 de enero de 1908 en Pergamino, Argentina. Cantautor, guitarrista y escritor; considerado por muchos como el más  importante músico argentino de folclore. Sus composiciones han sido cantadas por reconocidos intérpretes, como Mercedes Sosa, Los Chalchaleros, Horacio Guarany, Jorge Cafrune, Alfredo Zitarrosa, José Larralde, Víctor Jara, Ángel Parra y Marie Laforêt, entre muchos otros, y siguen formando parte del repertorio de innumerables artistas, en Argentina y el mundo.[<a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Atahualpa_Yupanqui" title="date una vuelta por Wikipedia" target="_blank">+ biografía</a>]</p>
<p>Hoy, a 100 años de su nacimiento, va nuestro pequeño homenaje a quien supo cultivar la  argentinidad. Un grande entre grandes.</p>
<h4>Casi premonitorio (*)</h4>
<p>[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=2G8k8lEa70g[/youtube]</p>
<p>&#8230; Atahualpa nuestro, que estás en tu Argentina.</p>
<blockquote><p><em>&#8220;La música es una de las cosas que puede salvar al mundo, porque un hombre que busca y encuentra y se solaza horas y días y años y años luz, a través de generaciones, con la belleza, ¿qué otra cosa puede querer que un mundo mejor?&#8221;</em> <strong>Atahualpa Yupanqui</strong></p></blockquote>
<p>(*) Murió el <strong>23</strong> de mayo  de 1992</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://revistablush.com.ar/2008/01/atahualpa-yupanqui/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

<!-- Dynamic Page Served (once) in 0.365 seconds -->

