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	<title>Blush &#124; Fiat Lux &#187; Buda</title>
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	<description>Revista digital de cultura y humanidades</description>
	<lastBuildDate>Wed, 29 Oct 2008 16:20:29 +0000</lastBuildDate>
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		<title>El Buda: Vida y doctrina</title>
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		<comments>http://revistablush.com.ar/2008/04/el-buda-vida-y-doctrina/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 01 Apr 2008 14:19:13 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Pensadores]]></category>
		<category><![CDATA[biografía]]></category>
		<category><![CDATA[Buda]]></category>
		<category><![CDATA[cultura]]></category>
		<category><![CDATA[filosofía]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://larevista.turemanso.com.ar/2008/04/01/el-buda-vida-y-doctrina/</guid>
		<description><![CDATA[Su vida
Sidharta Gautama, conocido                        universalmente como el Buda, nació en el año                     [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h2>Su vida</h2>
<p align="left"><span class="texto">Sidharta Gautama, conocido                        universalmente como el Buda, nació en el año                        560 A.C. cerca de la ciudad de Kapilavastu, en el actual                        Nepal y no lejos de la frontera septentrional de la India.                        Era hijo Primogénito del rey Suddhodana y de la reina                        Mahamaya, monarcas del pequeño reino de los Shakyas.</span></p>
<p align="left"><span class="texto"> Según afirman                        venerables tradiciones su nacimiento estuvo rodeado de una                        serie de señales prodigiosas y cuando recién                        nacido fue presentado por su padre a los principales personajes                        de la corte, algunos de los sabios invitados a la ceremonia                        predijeron que el niño llegaría a ser un gran                        monarca o un gran vidente. </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> Como heredero del trono,                        el príncipe recibió una esmerada educación                        y el trato respetuoso de criados y cortesanos que su alto                        rango y futuras responsabilidades exigían. El propio                        Buda dijo en cierta ocasión a algunos de sus discípulos                        que había sido criado con gran esmero, que había                        vestido lujosos trajes de seda, que en la residencia real                        había vivido en tres palacios distintos: uno para                        el verano, otro para le invierno y un tercero para la estación                        de lluvias, y que en aquellos palacios habían entretenido                        sus ocios numerosas doncellas hábiles en la danza                        y en el manejo de instrumentos musicales. </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> A los diez y seis años                        de edad, el príncipe contrajo matrimonio con la princesa                        Yoshodara, elegida por su padre entre quinientas hermosas                        jóvenes de nobles familias del reino. Antes de que                        se celebrara el matrimonio, el padre de la novia, sin embargo,                        exigió que el futuro marido de su hija demostrara                        su hombría en las artes marciales, cosa que Gautama                        no tuvo ninguna dificultad en hacer ganando una competición                        en la que concurrieron otros muchos jóvenes nobles.                        El matrimonio se celebró y a su debido tiempo la                        esposa de Gautama le dió un hijo que recibió                        el nombre de Rahula. </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> El matrimonio no modificó                        el lujo y las comodidades que rodeaban al príncipe.                        Su padre, el rey, preocupado por la profecía de los                        sabios de que su primogénito se entregaría                        a una vida de austeridades y preocupaciones religiosas,                        le había rodeado de todos aquellos lujos para evitar                        que entrara en contacto con el mundo exterior y sus crueles                        realidades. Por ello, el rey había tomado toda suerte                        de precauciones para que su heredero no saliera nunca de                        sus residencias. Pero las preocupaciones del monarca no                        pudieron evitar que el destino del primogénito se                        cumpliera. El momento crucial se produjo cuando el príncipe                        alcanzó la edad de veintinueve años. Las versiones                        tradicionales sobre las circunstancias que llevaron a Gautama                        a abandonar su herencia y su familia, si bien difieren en                        algunos detalles todas coinciden en lo esencial, es decir                        en el descubrimiento que el príncipe hizo de la existencia                        de la enfermedad, la vejez y la muerte. Estos fatales descubrimientos                        se produjeron como consecuencia de unos paseos el príncipe                        que dió por los alrededores de la residencia real.                        </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> Aunque su padre había                        ordenado que todo aquello que pudiera resultar desagradable                        o turbador fuera apartado del camino que su hijo pensaba                        seguir, este se encontró de pronto con un anciano                        maltrecho y aquejado por todas las debilidades propias de                        una edad avanzada. El segundo encuentro, durante otro paseo                        fue con un hombre gravemente enfermo, sucio maloliente y                        abandonado por todos. En un tercer paseo el príncipe                        vio un cadáver de un hombre que era llevado a la                        pira funeraria para ser incinerado. Aquellos encuentros                        le revelaron los aspectos más dolorosos e insufribles                        de la vida, hasta entonces ocultados a sus ojos. Pero en                        un cuarto paseo también encontró un anciano                        anacoreta que mostraba en su rostro una gran serenidad y                        se comportaba con apacible sosiego. </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> Durante todos aquellos                        paseos y encuentros, el príncipe iba acompañado                        de su fiel auriga (cochero), a quién sometió                        a una seria de apremiantes preguntas para que le esclareciera                        aquellos hechos ignorados por él hasta entonces.                        El auriga le explicó que todos los hombres estaban                        destinados a envejecer si vivían bastante tiempo,                        que todos estaban dispuestos a sufrir enfermedades, algunas                        terriblemente dolorosas, y así mismo todos, sin excepción,                        estaban destinados a morir sin que ninguno pudiera soslayar                        este destino. </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> El príncipe se                        sitió profundamente turbado por aquellas revelaciones.                        A causa de su anterior aislamiento desconocía que                        también las dolencias y la decrepitud formaban parte                        de la vida y que ésta finalmente estaba destinada                        a extinguirse. Para él, aquellos hechos resultaron                        de pronto más reales que le existencia placentera                        que había conocido hasta entonces. Fue una revelación                        dolorosa y trascendental, ya que a partir de aquel momento                        el príncipe quiso buscar una solución a aquellos                        hechos tan penosos e inevitables. El recuerdo del apacible                        anacoreta que había cruzado su camino en el cuarto                        encuentro le hizo sospechar que algunos hombres, pese a                        conocer las crueles realidades de la vida, habían                        encontrado el remedio para tan grandes males, decidió                        indagar entre aquellos maestros para que le explicaran el                        sentido profundo de la vida y le proporcionaran el alivio                        a sus sufrimientos. </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> Y así, una noche,                        el príncipe abandonó el palacio, abandonó                        a sus padres, a su esposa y a su hijo, decidido a encontrar                        la respuesta a las preguntas que le acuciaban. Ya lejos                        del palacio entregó a su fiel auriga que le había                        acompañado en su huida sus lujosos vestidos, sus                        joyas y su caballo, se vistió con un sayo y empezó                        una vida errante en busca de la verdad. Primero estuvo a                        los pies de dos maestros famosos, sin hallar en sus enseñanzas                        las respuestas a sus inquietudes. Pero como estaba decidido                        a encontrar la solución al problema que le atormentaba                        se entregó a una vida de gran rigor ascético                        en compañía de otros cinco compañeros                        que como él buscaban la verdad. Durante seis años,                        Gautama se sometió voluntariamente a una vida de                        austeridad y grandes sacrificios, creyendo que aquél                        era el camino para hallar la verdad, pero que, en realidad                        le llevaron a las puertas de la muerte pues, en otras renuncias,                        se había impuesto un régimen tan severo que                        apenas si comía, llegando al extremo de alimentarse                        con dos o tres granos de arroz al día. El propio                        Gautama describió en cierta ocasión a sus                        discípulos las consecuencias de los rigores a los                        que se había sometido diciéndoles: </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> &#8220;A causa de lo poco                        que comía todos mis miembros quedaron como hiedra                        reseca y enredada; mis nalgas parecían las pezuñas                        de un búfalo; mi espina dorsal sobresalía                        de mi espalda como las cuentas de un rosario; las pupilas                        de mis ojos estaban hundidas en sus cuencas y brillaban                        como el agua en el fondo de un pozo profundo; mi cabeza                        estaba arrugada como una calabaza cortada antes de haber                        madurado y dejada expuesta al sol y al viento; la piel de                        mi estómago colgaba flácida de mis huesos;                        y cuando quería obedecer la llamada de la naturaleza,                        al moverme me caía de bruces allí donde estuviese;                        incluso mis cabellos y el vello de mis piernas se desprendía                        de mi cuerpo porque estaba podrido es sus raíces&#8230;&#8221;                        </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> Tras aquellos seis años                        de sacrificios, el príncipe comprobó que estos                        resultaban inútiles y no le conducían al descubrimiento                        de la verdad sobre la vida, por lo que de pronto renunció                        a seguir aquellas prácticas austeras; volvió                        a alimentarse normalmente, se bañó, tras haber                        recuperado sus fuerzas físicas, se entregó                        a una profunda reflexión. Sus cinco compañeros                        de sacrificios le abandonaron entonces creyendo que había                        renunciado a la búsqueda de la verdad. </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> Pero no era así.                        La tradición asegura que una vez repuesto, Gautama                        se sentó debajo de un árbol, conocido como                        Bodhi (en botánica Ficus religiosa) y se dijo a sí                        mismo: </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> &#8220;No me moveré                        de esta posición sentado en la tierra hasta que haya                        conseguido mi objetivo.&#8221; </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> También la tradición                        asegura que allí sufrió el asalto violento                        del Dios Mara, el tentador, y de todas sus huestes, que                        intentaron disuadirle por medio de promesas y amenazas de                        que prosiguiera con sus propósitos. Todas las tentaciones                        fueron rechazadas por Gautama. Y allí tras una noche                        de vela, e intensa concentración mental, sumido en                        un profundo trance, Gautama recibió por fin las respuestas                        a sus preguntas; quedó iluminado y se transformó                        en el Buda. </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> &#8220;Mi mente quedó                        emancipada, surgió el conocimiento, desapareció                        la oscuridad y se hizo la luz&#8221;. </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> Buda tenía entonces                        treinta y cinco años de edad, y había constatado                        que la vida de los humanos, sujeta a una infinita cadena                        de reencarnaciones, estaba condenada inexorablemente al                        sufrimiento, al dolor y al llanto.</span></p>
<p align="left"><span class="texto"> &#8220;Cuál creéis,                        ¡Oh monjes!, -preguntó en cierta ocasión                        a sus discípulos &#8211; que sea mayor, el agua de los                        cuatro grandes océanos o las lágrimas que                        habéis derramado mientras errabais de trasmigración                        en trasmigración?</span></p>
<p align="left"><span class="texto"> Yo os lo diré:                        </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> Habéis vertido                        más lágrimas que todo el agua que contienen                        los cuatro grandes océanos&#8221;. </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> El remedio estaba en                        interrumpir la infinita cadena de las reencarnaciones viviendo                        según los principios de las Cuatro Nobles Verdades                        que el Buda había descubierto (ver recuadro): Con                        la interrupción del la fatal cadena, quedaba interrumpido                        el sufrimiento. </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> &#8220;YO, -dijo a sus                        primeros discípulos- no volveré más                        a este mundo. </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> luego afirmó de                        forma más rotunda:</span></p>
<p align="left"><span class="texto"> Este es mi último                        nacimiento, de ahora en adelante no existirán para                        mí nuevos nacimientos&#8221;. </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> Era el anuncio del camino                        hacia el Nirvana, la condición en la que todo sufrimiento,                        dolor y angustia mental cesaban. Tras aquella trascendental                        experiencia, íntima y personal, el Buda debatió                        en su mente si sería conveniente proclamar a otros                        el camino de la salvación que él había                        descubierto. Se decidió por la predicación                        y llevó luz a la mente de los hombres.</span></p>
<p align="left">&nbsp;</p>
<p align="left">&nbsp;</p>
<h2><span class="titulo">Su enseñanza:                        Las Cuatro Nobles Verdades </span></h2>
<p align="right">&nbsp;</p>
<p align="left"><span class="texto"><strong>1. La Noble Verdad                        Del Sufrimiento</strong></span></p>
<p align="left"><span class="texto"><strong> (Dukkha-Ariya-Sacca)</strong></span></p>
<p align="left"><span class="texto"> En el primer discurso                        con relación a la primera verdad, Buda dijo:</span></p>
<p align="left"><span class="texto"> “Ésta, oh                        monjes, es la Noble Verdad del Sufrimiento. El nacimiento                        es sufrimiento, la vejez es sufrimiento, la enfermedad es                        sufrimiento, la muerte es sufrimiento, asociarse con lo                        que no se quiere es sufrimiento, separarse de lo que se                        quiere es sufrimiento, no alcanzar lo que se desea es sufrimiento.                        “</span></p>
<p align="left"><span class="texto"> El nacimiento se define                        en el budismo como el primer momento en una existencia particular.                        En el caso de los seres humanos es el momento de concepción.                        El nacimiento es sufrimiento debido a que es la base de                        todo lo que inevitablemente sigue: la vejez, la enfermedad                        y la muerte. De acuerdo con la Doctrina del Origen Condicionado                        (paticca-samuppada), condicionado por el nacimiento ocurren                        la vejez y la muerte, la pena, el lamento, el dolor, el                        pesar y la desesperanza. Que la vejez es sufrimiento no                        es difícil de comprender. Cuando envejecemos nuestras                        facultades declinan, somos más proclives a la enfermedad,                        menos independientes, etc. La enfermedad es sufrimiento.                        Cuando nos enfermamos experimentamos sensaciones corporales                        desagradables y como resultado a veces también sufrimiento                        mental en la forma de depresión, etc. Y morir es                        sufrimiento. Buda dice también que asociarse con                        lo que no se quiere es sufrimiento, asociarse con personas                        o cosas que nos son desagradables. Separarse de lo que se                        quiere es sufrimiento; separarnos de lo que poseemos, cosas                        o seres, separarnos de nuestros seres queridos, familiares,                        amigos temporal o permanentemente es sufrimiento. No alcanzar                        lo que se desea es sufrimiento. A veces deseamos poseer                        algo, material o espiritual, pero debido a las circunstancias                        de la vida no lo podemos obtener. Esta frustración                        de obtener lo que deseamos es sufrimiento. No es difícil                        comprender que todas estas condiciones de la vida son sufrimiento.                        </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> Buda finaliza la exposición                        de la primera verdad diciendo: </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> &#8220;En breve, los cinco                        agregados de la adherencia son sufrimiento.&#8221; Los cinco                        agregados (pañcakkhandha) son todo lo que nosotros                        somos. Los cinco agregados son </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> 1) el agregado de la                        materialidad (rupakkhandha),<br />
2) el agregado de la sensación (vedanakkhandha),<br />
3) el agregado de la percepción (saññakkhandha),<br />
4) el agregado de las formaciones (sankharakkhandha) y<br />
5) el agregado de la conciencia (viññanakkhandha).<br />
Es importante comprender que cuando Buda expone la verdad                        del sufrimiento primero utiliza términos convencionales                        tales como el nacimiento, la vejez, la muerte, etc. Sin                        embargo, Buda finaliza su exposición utilizando lenguaje                        filosófico, el lenguaje de las realidades últimas.                        Y es esta dimensión del término &#8216;dukkha&#8217;,                        sufrimiento, la que es más difícil de comprender                        y aceptar. Esto es así porque para ello es necesario                        una profunda experiencia acerca de la naturaleza de los                        fenómenos. Sólo cuando uno ha experimentado                        los fenómenos de acuerdo con su naturaleza real,                        es posible concluir que los cinco agregados de la adherencia                        son sufrimiento. Intelectualmente no es difícil aceptar                        que el nacimiento, la vejez, la enfermedad, la muerte, etc.,                        son sufrimiento. Sin embargo, el intelecto no es suficiente                        para aceptar que los cinco agregados de la adherencia son                        sufrimiento. Se requiere algo más: Penetración                        o sabiduría. Investiguemos más a fondo acerca                        de la razón que los cinco agregados de la adherencia                        son sufrimiento.</span>
</p>
<p align="left"><span class="texto"> El término pali                        &#8216;dukkha&#8217; tiene generalmente tres significados. </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> 1) Dukkha-dukkha, literalmente                        sufrimiento-sufrimiento. Uno de los significados de la repetición                        de una palabra en pali es para dar énfasis. Dukkha-dukkha                        es el sufrimiento real como el dolor físico o el                        dolor mental. La enfermedad, la vejez, la muerte están                        incluidos en este tipo de sufrimiento. </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> 2) Viparinama-dukkha,                        sufrimiento como cambio. Aquí se incluyen los estados                        de felicidad. No porque los estados de felicidad en sí                        mismos sean sufrimiento sino por el hecho de su transitoriedad.                        </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> 3) Sankhara-dukkha, sufrimiento                        de lo condicionado. Cuando Buda dice que los cinco agregados                        de la adherencia son sufrimiento se está refiriendo                        al sufrimiento de lo condicionado, al sufrimiento de aquello                        que es el producto de causas. Los cinco agregados son producto                        de causas, son condicionados. Y todo aquello que es condicionado                        es sufrimiento. De acuerdo al budismo todo lo condicionado                        está sujeto al surgir y al cesar. Es este continuo                        surgir y cesar de los cinco agregados lo que es sufrimiento.                        No hay nada que uno pueda hacer para detener este proceso                        de surgir y cesar, este proceso es como si ocurriera de                        acuerdo con sus propias leyes.</span></p>
<p align="left"><span class="texto"> Existe la idea equivocada                        entre algunos occidentales que el budismo es pesimista.                        Esto se debe tal vez al hecho de no comprender estas diferentes                        dimensiones del término pali dukkha. Pesimista u                        optimista es una actitud con relación a las cosas.                        El budismo no es pesimista sino realista. La verdad del                        sufrimiento es sólo una de las cuatro verdades. También                        existe la verdad de la cesación del sufrimiento.</span></p>
<p align="left"><span class="titulo">2. La Noble Verdad Del                        Origen Del Sufrimiento </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> (dukkha-samudaya-ariya-sacca)</span></p>
<p align="left"><span class="texto"><strong>La segunda noble verdad                        es el deseo.</strong></span></p>
<p align="left"><span class="texto">Esto es lo que Buda dice                        en el primer discurso:</span></p>
<p align="left"><span class="texto"> “Ésta, oh                        monjes, es la Noble Verdad del Origen del Sufrimiento. Es                        el deseo que produce nuevos renacimientos, que acompañado                        con placer y pasión encuentra siempre nuevo deleite,                        ahora aquí, ahora allí. Es decir, el deseo                        por los placeres sensuales, el deseo por la existencia y                        el deseo por la no-existencia.”</span></p>
<p align="left"><span class="texto"> De acuerdo con el budismo                        el sufrimiento es debido al deseo y no a la disposición                        de un ser supremo. El deseo por los placeres sensuales significa                        deseo por los objetos de los sentidos tales como objetos                        visibles, audibles, olfativos, gustativos, tangibles y mentales.                        El deseo por la existencia significa deseo por la continuación                        de la existencia en el ciclo de renacimientos y muertes                        (samsara). El deseo por la no-existencia significa deseo                        por la aniquilación; es deseo asociado con la concepción                        errónea de que todo termina en el momento de la muerte.                        El deseo de acuerdo al budismo es una fuerza tremenda que                        tiene la potencialidad de producir renacimientos una y otra                        vez. Es debido a este deseo que los seres realizan acciones                        (kamma) buenas o malas. Y cuando hay acciones acumuladas                        hay efectos (vipaka). En otras palabras, es porque realizamos                        acciones en el pasado que existimos en el presente. Y siempre                        y cuando exista esta acumulación de acciones habrá                        renacimientos en el futuro. Por lo tanto, el origen del                        sufrimiento presente es el kamma que realizamos en el pasado.                        De acuerdo con la Doctrina del Origen Condicionado el deseo                        está condicionado por la sensación (agradable,                        desagradable o neutral). Cuando hay sensación agradable                        uno desea poseerla, cuando hay sensación desagradable                        uno desea su opuesto. La sensación neutral es igual                        que la agradable. Y cuando hay deseo hay adherencia (upadana),                        una forma más intensa de deseo. Cuando hay adherencia                        hay existencia (kamma). Cuando hay existencia hay renacimiento.                        Y cuando hay renacimiento hay vejez y muerte.</span></p>
<p align="left"><span class="texto"> Hay otra forma más                        gráfica de explicar esta segunda verdad. Cuando uno                        tiene apego a algo o a alguien y lo pierde, uno sufre. El                        sufrimiento que uno experimenta no es debido a la pérdida                        sino al apego que uno tiene hacia este algo o alguien. Piense                        acerca de los miles de seres humanos que mueren diariamente.                        Difícilmente uno experimentara gran sufrimiento por                        la pérdida de estos seres. Sin embargo, cuando uno                        de estos seres está ligado afectivamente a nosotros,                        uno experimenta sufrimiento. Esto es debido al apego o deseo,                        la segunda noble verdad.</span></p>
<p align="left"><span class="titulo"><strong>3. La Noble Verdad                        De La Cesación Del Sufrimiento</strong></span></p>
<p align="left"><span class="texto"><strong> (dukkha-nirodha-ariya-sacca)</strong></span></p>
<p align="left"><span class="texto"> La cesación del                        sufrimiento es la erradicación de las impurezas mentales.                        Sólo cuando uno ha erradicado las impurezas de la                        mente uno ha puesto fin al sufrimiento. Buda dice lo siguiente:</span></p>
<p align="left"><span class="texto"> “Ésta, oh                        monjes, es la Noble Verdad de la Cesación del Sufrimiento.                        Es la total extinción y cesación de ese mismo                        deseo, su abandono, su descarte, liberarse del mismo, su                        no-dependencia.”</span></p>
<p align="left"><span class="texto"> Esta noble verdad también                        se denomina Nibbana. Nibbana es un término pali que                        es mejor dejarlo sin traducir porque es imposible encontrar                        un equivalente en nuestra lengua. El Nibbana es el objeto                        de ciertos tipos de conciencias. Hay ciertos tipos de conciencias                        que tienen la habilidad de tomar Nibbana como objeto. Estos                        tipos de conciencias se denominan conciencias del sendero                        y fruición. Cuando una de las conciencias del sendero                        toma el Nibbana como objeto se produce la erradicación                        de las impurezas mentales. Esta erradicación es gradual.                        Primero se erradican las impurezas más bastas como                        la concepción errónea y la duda. Después                        se erradican otras impurezas como el enojo, la vanidad,                        la agitación, etc. De acuerdo al budismo, el deseo                        o apego, es decir la segunda noble verdad, es una de las                        impurezas a ser erradicadas. Cuando la impureza del deseo                        es erradicada, se dice que uno ha realizado la cesación                        del sufrimiento.</span></p>
<p align="left"><span class="titulo"> <strong>4. La Noble Verdad                        Del Sendero Que Conduce A La Cesación Del Sufrimiento                        </strong></span></p>
<p align="left"><span class="texto"> (Dukkha-Nirodha-Gamini-Patipada-Ariya-Sacca)</span></p>
<p align="left"><span class="texto"> La cuarta noble verdad                        también se denomina el camino medio (majjhima patipada)                        u óctuplo noble sendero. El óctuplo noble                        sendero es la práctica que uno debe seguir para alcanzar                        la cesación del sufrimiento. Es óctuplo porque                        posee ocho componentes. Buda dice los siguiente:</span></p>
<p align="left"><span class="texto"> “Ésta, oh                        monjes, es la Noble Verdad del Sendero que conduce a la                        Cesación del Sufrimiento. Simplemente este Óctuplo                        Noble Sendero; es decir, Recto Entendimiento, Recto Pensamiento,                        Recto Lenguaje, Recta Acción, Recta Vida, Recto Esfuerzo,                        Recta Atención Completa y Recta Concentración.”</span></p>
<p align="left"><span class="texto"> Estos ocho componentes                        están divididos en tres grupos de acuerdo al nivel                        de la práctica. El primero es el grupo de la moralidad                        (sila). El segundo es el grupo de la concentración                        (samadhi) y el tercero es el grupo de la sabiduría                        (pañña). Si uno desea poner fin al sufrimiento                        uno debería recorrer este sendero, poner en práctica                        este óctuplo noble sendero. Para comprender esta                        división en tres grupos es necesario primero conocer                        que hay tres puertas de acción: La puerta del cuerpo,                        la puerta del lenguaje y la puerta de la mente. Sila o moralidad                        es para controlar la puerta del cuerpo y del lenguaje. Recto                        lenguaje, recta acción y recta vida pertenecen al                        grupo de la moralidad. </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> Recto lenguaje es de                        cuatro clases: </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> 1) abstención                        de mentir,<br />
2) abstención de calumniar,<br />
3) abstención de lenguaje áspero y<br />
4) abstención de lenguaje frívolo. </span>
</p>
<p align="left"><span class="texto"> La recta acción                        es de tres tipos: </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> 1) abstención                        de matar seres vivientes,<br />
2) abstención de robar y<br />
3) abstención de conducta sexual ilícita.                        </span>
</p>
<p align="left"><span class="texto">Recta vida significa obtener                        los medios necesarios para la subsistencia con recto lenguaje                        y con recta acción. Además, hay cinco tipos                        de actividades consideradas por el budismo como incorrecto                        medio de vida:</span></p>
<p align="left"><span class="texto"> 1) comerciar con veneno,<br />
2) comerciar con intoxicantes (drogas, alcohol),<br />
3) comerciar con armas,<br />
4) comerciar con esclavos y<br />
5) comerciar con animales para matanza.</span>
</p>
<p align="left"><span class="texto"> El segundo, el grupo                        de la concentración consiste de tres componentes:                        </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> 1) recto esfuerzo,<br />
2) recta atención y 3)<br />
3) recta concentración. </span>
</p>
<p align="left"><span class="texto"> Estos tres son para controlar                        la puerta de la mente, para la eliminación temporaria                        de las impurezas mentales. Cuanto estos tres componentes                        están presentes en nuestras mentes las impurezas                        están temporalmente ausentes.</span></p>
<p align="left"><span class="texto"> El tercer, el grupo de                        la sabiduría consiste de dos componentes: </span></p>
<p align="left"><span class="texto"> 1) recto entendimiento                        y<br />
2) recto pensamiento. </span>
</p>
<p align="left"><span class="texto"> Estos dos también                        tienen que ver con la puerta de la mente; son para la erradicación,                        la eliminación definitiva, de las impurezas mentales.                        Recto entendimiento significa comprender que los seres tienen                        el karma como su propiedad. Básicamente esto significa                        comprender que las malas acciones traen malos efectos y                        las buenas acciones traen buenos efectos. Recto entendimiento                        también significa la comprensión de las cuatro                        nobles verdades. Recto pensamiento es pensamiento de renunciación,                        ausencia de mala voluntad y ausencia de crueldad.</span></p>
<p align="left"><span class="texto"> En el Visuddhi-Magga                        (El Camino de la Purificación) del Venerable Budaghosa                        se compara a la verdad del sufrimiento con una enfermedad,                        la verdad del origen del sufrimiento con la causa de la                        enfermedad, la verdad de la cesación del sufrimiento                        con la cura de la enfermedad y la verdad del sendero que                        conduce a la cesación del sufrimiento con la medicina.</span></p>
<p align="left">&nbsp;</p>
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